sábado, 16 de julio de 2016

El pueblo Mari: animistas de Eurasia.

"Los Mari no pueden talar árboles. Su conciencia no se lo permitirá.  Si has talado un árbol, has destruido un ser viviente." 

"Dicen que tenemos que aumentar el consumo para salir de la crisis económica, pero si todos empezamos a consumir al nivel de Inglaterra o Estados Unidos, destruirán la tierra dentro de una década" "Nuestras mujeres ni siquiera se vierten el agua sucia en el río"
Vitaly Tanakov, karta o sacerdote Mari.


Los Mari son un grupo étnico ugrofines, que han vivido tradicionalmente a lo largo de los ríos Volga y Kama en Rusia. Tienen un segundo nombre: Cheremis. La palabra Cheremis significa "hombre blanco". El color blanco fue un color sagrado para los Mari. En épocas pasadas vestían con este color.

Se compone de tres grupos diferentes: Mari del prado, que viven a lo largo de la orilla izquierda del Volga; Mari de la montaña, que viven a lo largo de la orilla derecha del Volga, y Mari oriental, que viven en la República Bashkortostán. En el censo ruso del 2002, 604,298 personas se identificaron como "Mari".

Tiene su propio idioma, también llamado Mari, que se escribe con el alfabeto cirílico y dispone de cuatro dialectos diferentes, que no son todos mutuamente inteligibles. Dicen que su lengua suena un poco como una extraña mezcla de turco y finlandés, y también dicen de ellos que son los últimos paganos de Europa.

"Nosotros no somos paganos" aseguran su karta (sacerdotes) "Llamamos a nuestra fe la religión tradicional Mari"
 
Una fe animista que ha sobrevivido a siglos de hegemonía cristiana y musulmana.

En el verano, las ceremonias incrementan. De hecho, como la mayoría de las religiones animistas, la fe Mari tradicionalmente no conoce las escrituras sagradas y no hay edificios sagrados, templos o iglesias. La naturaleza es su templo. Ellos prefieren reunirse en "küsoto", arboledas aisladas: tienen aproximadamente 400 küsoto sagradas. 

Una cosecha abundante, dicen, vendrá de Agavairem, una manifestación del Gran Dios Yumo (Blanco), que incluyen el sacrificio ritual de animales como los gansos, considerado el animal más sagrado debido a su capacidad para comunicarse con los tres elementos naturales: tierra, aire y agua. También el buey o la oveja son los animales elegidos. Después de la comida, deben quemar cualquier carne que quede para que los animales pueden renacer en el cielo. "Estos ritos son nuestra forma de agradecer a los dioses por la armonía" dice Mikhail Aiglov.

La fe Mari es una fe que conecta estrechamente al individuo con la naturaleza, y que para eso poseen un panteón de dioses que residen en los cielos, el más importante el Gran Dios Blanco (Ош Кугу Юмо, Osh Kugu Yumo) con sus nueve sustancias o hipóstasis, que van desde el dador de vida Ilyan Yumo a la diosa del nacimiento Shochin. Otros dioses menores incluyen el dios del fuego (Тул Юмо, Tul Yumo) y el dios del viento (Мардеж Юмо, Mardezh Yumo). También creen en los semidioses (керемет, keremet) que viven en la tierra. El más venerado de ellos es Chumbulat (Чумбулат), o Chumbylat (Чумбылат), un líder guerrero.

Cada dios posee su propio árbol sagrado, que están unidos con un cinturón hecho de estopa de tilo que se sumerge por primera vez en la sangre del animal sacrificado. Después de la oración, la cinta se quema en el fuego. 

Prácticamente no existen empresarios Mari en el negocio más lucrativo de la zona, la tala de árboles, señala el karta o sacerdote Vitaly Tanakov. "Los Mari no pueden hacer eso - su conciencia no se lo permitirá- debido a que un árbol tiene un alma en un proceso de transición de la evolución. Si has talado un árbol, has destruido un ser viviente." La venta de agua de manantial también está fuera de su cultura. "El agua es una de las hipóstasis de Yumo, por lo que significa la venta de Dios." 

Tanakov opina que se debería promover los valores tradicionales de este tipo entre los Mari, así, las autoridades estatales perderían su capacidad de controlar la población. "La riqueza ya no sería un instrumento de poder".
 
"Dicen que tenemos que aumentar el consumo para salir de la crisis económica, pero si todos empezamos a consumir al nivel de Inglaterra o Estados Unidos, destruirán la tierra dentro de una década" "Nuestras mujeres ni siquiera se vierten agua sucia en el río"

Pero la fe Mari no es una fe cerrada y aislada, y ha sido descrita como sincrética, que combinan elementos de diferentes religiones. Aunque, como recuerda Dudina, poeta e intelectual de la capital Ioshkar-Ola: "Hay tantas tradiciones paganas en el cristianismo. Mira el árbol de Navidad".

El fotógrafo italiano Raffaele Petralla muestra con sus fotos ropa tradicional Mari, sus rituales, y un paisaje cultural de Rusia que se extiende por siglos. Desapercibida por gran parte del mundo exterior, la fe Mari ha hecho una notable recuperación desde el fin de la Unión Soviética.
http://www.raffaelepetrallaphotographer.com/mariskyslide.html

Fuentes:
http://www.themoscowtimes.com/sitemap/free/2009/6/article/europes-last-pagans-worship-in-marii-el-grove/379152.html
http://www.newyorker.com/culture/photo-booth/the-resilient-pagans-of-russia
https://rbth.com/multimedia/pictures/2013/10/25/life_in_mari_el_between_the_natural_and_supernatural_31149
https://www.opendemocracy.net/od-russia/geraldine-fagan/russias-last-surviving-pagans-targeted-by-law-enforcement
https://mariuveren.wordpress.com/2010/01/27/russias-unorthodox-worshippers/

domingo, 3 de julio de 2016

Corazonar, sentipensar y sentisaber: un pensamiento alternativo de alternativas

"Corazonar: pensar con el corazón liberado, nutrir el pensamiento con el impulso de la vida poniendo voluntad".
Consejo de Gobierno Pueblo Kitu Kara


“Nosotros actuamos con el corazón, pero también empleamos la cabeza, y cuando combinamos las dos cosas así, somos sentipensantes“.
Le dijo un pescador de San Benito Abab (Departamento de Sucre) al sociólogo Orlando Fals Borda.

Fals  Borda lo explica: "salía con ellos para ver como era que cazaban, el uso de machete, el uso de cuchillo, el anzuelo, todas las técnicas de la atarraya y todas las diversas formas que toma para la pesca. Esa combinación de artes anfibios es una especialidad que solo nuestra gente tiene, a mucho honor, gente inteligente, gente bien preparada técnicamente para su ritmo de vida. Inventaron, por ejemplo el concepto de sentipensante, ese sentipensante que aparece en mis libros, eso no lo inventé yo, eso fue allí en una de las ciénagas cerquita de San Benito Abad, cerca de Jegua" 
"Un concepto tan sencillo, ¿cierto? Se entiende, es muy bonito, tan bonito que me lo robó Eduardo Galeano en sus últimos libros, claro que él es muy honesto y él pone que eso es de la historia doble de la costa, pero el concepto sentipensante es ahora central en su filosofía literaria..."

En la lengua y cultura maya tseltal, "yo’taninel snopel", significa corazonar su pensada o pensarlo desde el corazón. Juan Lopez Intzín del "Colectivo de Comunicadores Comunitarios, Artistas y Antropólogos de Chiapas", explica que:

"La palabra O’tan está presente en el lenguaje cotidiano nuestro de diversos modos, por eso podemos encontrar frases y conceptos como: stse’elil O’tan (la risa del corazón, alegría), mel O’tan (surcar el corazón, preocupación o tristeza), sujtesel O’tan (hacer volver el corazón, volver al camino andado), ich’ O’tan (recibir el corazón pero que se refiere en realidad a aprender o educarse mediante castigo como trabajo forzado, golpe y cárcel) kux O’tan (descansar el corazón, tomar un descanso, dormir), ch’ay O’tan (perder el corazón, olvido).

"Para nosotros los maya tseltales el O’tan-Corazón es un centro importante en nuestra cosmovisión y pensamiento. Todo se corazona. El pensar (yo’taninel snopel) y el hacer se corazonan (yo’taninel spasel-smeltsanel). Sentipensamos para sentisaber, por lo tanto somos “sentipensantes” y nos volvemos “sentisapientes”. Así, la conjugación del corazón y la mente, más que una dicotomía en disputa es una paridad que se complementa y que conforma la racionalidad maya-tseltal."

 Las mujeres mayas, al concluir sus discursos dicen “esto es lo que está en mi corazón”.

Entre los candoshi de la Alta Amazonía, en los límites septentrionales de la selva peruana, se dice "ver con el corazón", incluso en sueños.

  Para ellos, escribe el antropólogo Alexandre Surrallés, el corazón "relampaguea" (magish mámaarpámaam), cuando se equivoca, "entra" (magish pshtokich) cuando se está aprendiendo y "descansa" o "se apoya" (magish táatkic) cuando se tiene confianza en alguien. Magish tachitkich: “corazón que sigue” o “seguir con el corazón”, dicen para expresar la determinación de asumir una responsabilidad, incluso en contra de la opinión negativa de algunos.

En la lengua Nahuat, lengua materna del pueblo Pipil de Kushkatan (El Salvador), dicen Yultaketza: Pensar, meditar, reflexionar... De Yulu (Corazón) y Taketza (Hablar). Hablar con el Corazón, escuchar lo que dice el Sentir, el Pensar. Yultaketzalis significa "lengua materna".

 

Los guaranís, o los avá (“hombre” en lengua guaraní), se consideran ñe’êngatu (ñe’ê = palabra + ngatu = perfecta); es decir, emiten palabras perfectas; y por consiguiente, dicen solamente lo que deben decir y hablan solamente cuando tienen algo que merezca la pena decir. Ñe'ê significa palabra, y ñe'ã corazón, entrañas, alma. Para ellos, la palabra es sagrada. En esencia, el indígena Guarani no debe mentir; y por consiguiente, la lengua tampoco.
David Galeano Olivera, profesor y Licenciado en Lengua Guaraní, relata una anécdota en un no'õvusu, o asamblea de líderes. Después de que pasaran dos días "sin decirse una sola palabra, absolutamente nada" finalmente:   

“el tercer día, como a la media tarde, uno de ellos –el inspirado– se puso de pie y solamente pronunció tres palabras: “ko'áĝa ñañemitỹva'erã avati”. Después de escucharlo, todos se pusieron de pie y retornaron a sus comunidades. Imagínense, se reunieron tres días únicamente para escuchar tres palabras, palabras sagradas” explica el profesor.

"La hegemonía de la razón fragmenta la condición de nuestra humanidad" critica el antropólogo Patricio Guerrero Arias, "pues desconoce que no sólo somos lo que pensamos, y peor, que no sólo existimos por ello, como sostiene el fundamentalismo racionalista cartesiano, sino que el sentido de lo humano está ante todo en la afectividad: no sólo somos seres racionales, sino también sensibilidades actuantes. Asistimos a un tiempo en el cual las emociones ya no pueden seguir siendo ignoradas, por ello, como dice el pueblo Kitu Kara de Ecuador, “Este es el tiempo del Corazonar”:

"de un ratito dejar descansar, hacerle descuidar un poco la cabeza para sentir lo que acá esta latiendo" explica Manuel Gómez, Presidente del Consejo de Gobierno del Pueblo Kitu Kara.


"La diversidad del mundo es infinita" afirma Boaventura de Sousa Santos, "una diversidad que incluye modos muy distintos de ser, pensar y sentir, de concebir el tiempo, la relación entre los seres humanos y entre humanos y no humanos, de mirar el pasado y el futuro, de organizar colectivamente la vida, la producción de bienes y servicios y el ocio. Esta inmensidad de alternativas de vida, de convivencia y de interacción con el mundo queda en gran medida desperdiciada porque las teorías y conceptos desarrollados en el Norte global y en uso en todo el mundo académico, no identifican tales alternativas y, cuando lo hacen, no las valoran en cuanto contribuciones válidas para construir una sociedad mejor.
Por eso, en mi opinión, no necesitamos alternativas, sino un pensamiento alternativo de alternativas."

"La sabiduría no consiste en conocer el mundo, sino en intuir los caminos que habrá de andar para ser mejor... La sabiduría consiste en el arte de descubrir por detrás del dolor, la esperanza." asegura el maya Viejo Antonio, guía espiritual y político del FZLN. 

 "La noche en que conmigo, el Viejo Antonio camina por entre el lodo en mano. ¿Dije que camina conmigo el Viejo Antonio? Mentí entonces no camina conmigo, yo le voy detrás” cuenta el sub Marcos:

–Nos perdimos –digo inútilmente.

–Sí pues –dice el Viejo Antonio, que no parece muy preocupado.

–Tenemos  que  encontrar  el  camino  de  regreso  –me  escucho  decir–.  Traigo  brújula  –agrego  como  si  dijera  “tengo  móvil,  por  si  quieres  un aventón”.

–Sí pues –dice de nuevo el Viejo Antonio como dejándome la iniciativa y mostrándose dispuesto a seguirme.

Saco el mapa, el altímetro y la brújula. Como hablando en voz alta, pero realidad alardeando frente al Viejo Antonio, describo alturas sobre el nivel del mar, cotas topográficas, presión barométrica, grados y milits, puntos  visados  y  otros  etcéteras  de  lo  que  los  militares  llamamos  “navegación terrestre”. Después de un rato de alardes técnicos y científicos, me pongo de pie y con la brújula en la mano, señalo hacia un rincón de la noche, diciendo con firmeza y echando a andar en esa dirección.

–Es por ahí...

Caminamos un buen rato sin llegar a ningún lado conocido. Yo me siento avergonzado por el fracaso  de mi técnica moderna y no quiero ni volverme hacia atrás, donde el Viejo Antonio me sigue sin decir palabra.

Los últimos vestigios de orgullo que me quedan se hacen añicos cuando digo en voz alta:
¿Y ahora?
–Cuando no sepas que es lo que sigue, ayuda mucho el mirar para atrás. 

Desenfunda su machete y, abriendo paso entre la maleza, estamos de nuevo en el camino real y los relámpagos anuncian el perfil deslumbrado del pueblo del Viejo Antonio.
Y le pregunto cómo ha encontrado el camino de regreso:
–No lo encontré –responde–. No estaba ahí. No lo encontré. Lo hice. Como de por si se hace. Caminando pues. Tú te pensaste que el camino ya estaba en algún lado y que tus aparatos nos iban a decir para adonde había quedado el camino. Pero no. Y luego te pensaste que yo sabía dónde estaba el camino y me seguiste. Pero no. Yo no sabía dónde estaba el camino. Lo que sí sabía es que teníamos que hacer el camino juntos. Así que lo hicimos y llegamos a donde queríamos. Hicimos el camino. No estaba ahí.
 

–Pero ¿por qué me dijiste que cuando uno no sabe que es lo que sigue hay
que mirar atrás? –pregunto.


–No pues –responde el Viejo Antonio– no para encontrar el camino. Es para ver donde te


quedaste antes y que es lo que pasó y que querías. Volteando para mirar atrás te das cuenta donde te quedaste. O sea que así puedes ver el camino que no te hiciste bien. Si miras para atrás te das cuenta que lo que querías era regresar y lo que pasó fue que tú respondiste que había que encontrar el camino de regreso. Y ahí está el problema. Te pusiste a buscar un camino que no existe. Había que hacerlo.

–Pero ¿por qué dices que hicimos el camino? Lo hiciste tú, yo nomás camine detrás de ti. 

–No pues– responde sonriendo el Viejo Antonio.– No lo hice yo solo. Tú también lo hiciste, porque un tramo lo caminaste tú adelante.

–¡Ah! Pero ese camino no sirvió –lo interrumpo.


–Sí pues. Sirvió porque así supimos que no sirvió y entonces ya no lo volveremos a caminar, o sea a hacer, porque nos llevo a donde no queremos entonces podemos hacernos otro, para que nos llev
e –dice el Viejo Antonio.


–Entonces ¿tú tampoco sabías si el camino que estabas haciendo nos iba
a traer hasta acá?


No pues. Solo caminando se llega. Trabajando pues luchando. Es lo mismo. Así dijeron los más grandes dioses, lo que nacieron el mundo, los primeros. –Se pone de pie–. Y otras muchas cosas dijeron; por ejemplo que a veces hay que luchar para poder trabajar y a veces hay que trabajar para poder luchar –añade el Viejo Antonio que, como se ve, maneja la dialéctica con la misma habilidad que el machete.

Mira –me dice el Viejo Antonio, y tiende su mano hacia una estrella, que apenas se asoma detrás de las cortinas que las nubes hacen en Occidente.


–Yo miro la estrella y siento no sé qué pesar en el pecho. Algo así como
una soledad triste y amarga. Me estaba acordando de un proverbio que
dice más o menos así: “Cuando el dedo señala el sol, el tonto mira el dedo ”.


El Viejo Antonio se ríe de buena gana y me dice:


–Más tonto sería si mirara el sol. Se quedaría ciego.


La lógica abrumadora del Viejo Antonio me deja tartamudeando. El Viejo Antonio se sigue riendo, no sé si de mí, de mi explicación o del tonto que mira al sol cuando lo señala el dedo. Yo entiendo que es la hora de callarse y escuchar.


–Hace rato no te estaba señalando la estrella con la mano. Estaba pensando en cuanto se

necesita caminar para que mi mano pueda tocar esa estrella allá arriba. Te iba a decir que calcularas la distancia que hay entre mi mano y la estrella, pero tú saliste con lo del dedo y el sol. Yo no te estaba mostrando mi mano, pero tampoco la estrella. Ese tonto del que habla tu proverbio no tiene alternativa inteligente: si mira el sol y no se queda ciego, entonces va a tropezar mucho por estar mirando hacia arriba; y si mira el dedo no va a tener camino propio, o se queda parado o camina detrás del dedo. Total, que los dos son tontos: el que mira el sol y el que mira el dedo. 
Caminar, vivir, pues, no se hace con verdades grandes que, si uno las mide, resulta que son bastante pequeñas. Va a llegar la noche en que empecemos a caminarla para llegar al día. Si no vemos muy cerca, entonces no más por ahí nos vamos a quedar. Si solo vemos muy lejos, entonces vamos a tropezarnos mucho y a perder el camino.

–¿Y cómo vamos a saber mirar lejos y mirar cerca?


–Hablando y escuchando a los que están lejos. Cuando se sueña, hay que ver la estrella allá arriba, pero cuando se lucha hay que ver la mano que señala la estrella. Eso es vivir. Un continuo subir y bajar la mirada.

Fuentes:
Refundación del estado en América Latina. Perspectivas
desde una Epistemología del Sur. Boaventura de Sousa Santos.
https://www.academia.edu/7545650/REFLEXIONES_EPIST%C3%89MIICAS_%C3%89TICAS_POL%C3%8FTICAS_Y_TEORICAS
Prácticas Otras del Conocimiento:  praxis político-educativa y la producción de saberes desde los movimientos y las redes en América Latina y el Caribe
Simposio celebrado en el marco del III Congreso Internacional del Conocimiento Santiago de Chile, del 7 al 10 de enero de 2013
http://www.iai.spk-berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Indiana/Indiana_19_20/04surralles1009.pdf
Viejo Antonio, "Desde las montañas del sureste mexicano (Cuentos, leyendas y otras posdatas
del Sub. Marcos)"
"Corazonar la dimensión política de la espiritualidad y la dimensión espiritual de la política." Patricio Guerrero Arias
"Corazonar el sentido de las epistemologías insurgentes, para construir sentidos otros de la existencia (primera parte)" Patricio Guerrero Arias. http://www.redalyc.org/pdf/2790/279021514007.pdf
"De la percepción en antropología. Algunas reflexiones sobre la noción de persona desde los estudios amazónicos" Alexandre Surrallés.
http://dgaleanolivera.wordpress.com/guarani-lengua-maravillosa-valiente-y-viva/

sábado, 25 de junio de 2016

La democracia: orígenes, antropología y democracia real.

“La democracia puede encontrarse con la misma facilidad en los consejos de las aldeas de África del sur y la India”. 

"Creo que el verdadero origen del espíritu democrático —y más probablemente de muchas instituciones democráticas— reside en aquellos espacios de improvisación que se encontraban fuera del control de los gobiernos y las iglesias organizadas."

David Graeber, antropólogo.

Pensamos que sabemos lo que es la democracia pero, ¿es así? El antropólogo y activista estadounidense David Graeber reflexiona sobre los orígenes de la democracia.

"La democracia no se inventó en la Grecia antigua. Por descontado, la palabra "democracia" sí se inventó en la Grecia antigua, pero lo hicieron personas a las que no les gustaba mucho aquello" (Ninguno de los autores de la antigua Grecia que nos han llegado estaban a favor de la democracia). 

"En realidad, la democracia nunca se inventó, ni tampoco surge de una tradición intelectual especial. Ni siquiera se trataba de una forma de gobierno. En el fondo, no es más que la creencia en que los humanos son fundamentalmente iguales y han de poder gestionar sus asuntos colectivos de forma igualitaria, usando los medios que parezcan más propicios."

"En este sentido, la democracia es tan vieja como la historia, como la misma inteligencia humana. Nadie puede apropiársela. (…) uno podría argumentar que emergió en el momento en que los homínidos dejaron de pelear entre sí y desarrollaron capacidades comunicativas para abordar colectivamente los problemas comunes. Pero esta especulación carece de valor. La cuestión es que las asambleas democráticas han tenido lugar en todos los tiempos y lugares, desde la seka balinesa hasta el ayllu boliviano, empleando una variedad infinita de procedimientos formales, y surgiendo siempre que un numeroso grupo de personas se reunía para tomar una decisión colectiva en base al principio de que todas las personas que participaban tenían el mismo derecho a intervenir."

(Ejemplos por todo el mundo de estos procesos aquí)
 
La democracia es algo que emerge “cuando hay un variado grupo de participantes libres de una omnipresente autoridad preexistente, procedentes de tradiciones muy diferentes y con una necesidad urgente de improvisar algunos medios para regular sus asuntos comunes”.

Un ejemplo contundente son los piratas: "La composición de las tripulaciones solía ser extraordinariamente heterogénea, incluyendo británicos, franceses, holandeses, españoles, suecos, nativos americanos, afroamericanos y decenas de africanos que habían sido liberados de un barco de esclavos, que, muy probablemente, tenían un conocimiento directo de instituciones democráticas, desde los things (consejos) suecos hasta las asambleas de las aldeas africanas, pasando por las estructuras federales de los nativos americanos, personas que, de repente, se encontraban en unas condiciones en las que tenían que improvisar medios de autogobierno en ausencia de forma alguna de estado.”.
 
Los asentamientos de la frontera norteamericana improvisaron formas democráticas de autogobierno muy parecidas a las de los piratas: "al igual que los barcos piratas, estaban lejos del alcance de los estados. (...) los colonos adoptaban los cultivos, las ropas, las medicinas, las costumbres y los estilos de guerrear de los indios americanos. (...) Pero lo más importante es que los historiadores han señalado los temores que había entre los líderes de las comunidades coloniales y el ejército de que sus subordinados comenzaran a imitar también las actitudes indias de igualdad y libertad individual. Una “indianización” por la que socavaban los principios de la disciplina, la jerarquía y la formalidad que debían gobernar las relaciones entre amos y siervos, hombres y mujeres, o jóvenes y viejos.

Si la historia fuera ciertamente escrita, creo que el verdadero origen del espíritu democrático —y más probablemente de muchas instituciones democráticas— reside en aquellos espacios de improvisación que se encontraban fuera del control de los gobiernos y las iglesias organizadas."

Pero la tradición occidental convencional ve la “democracia” como un concepto privilegiado aplicable correctamente solo a la Atenas de Pericles, la Inglaterra de 1688 y la Filadelfia de 1787.

"Evidentemente, es una tendencia peculiar de la historiografía occidental afirmar que este es el único tipo de democracia que merece tal nombre. Se nos dice que la democracia se originó en la antigua Atenas, que fue un invento griego, al igual que la ciencia y la filosofía. ¿Se supone que hemos de creer que antes de los atenienses nunca se le ocurrió realmente a nadie, en ninguna parte del mundo, reunir a todos los miembros de su comunidad con el fin de tomar decisiones conjuntas basadas en la consideración de que todos tenían igual derecho a hablar? Eso sería ridículo. (...) Sin embargo, se supone que estos procedimientos, cualesquiera que hayan sido, no pudieron haber sido “democráticos”, propiamente hablando.
 
La verdadera razón es que NO VOTAN. 

Esto es, ciertamente, un hecho interesante. ¿Por qué no votan? Una y otra vez, a lo largo y ancho del planeta, desde Australia hasta Siberia, comunidades igualitarias han preferido alguna variante del proceso de consenso. ¿Por qué?
 
La explicación que propongo es esta: es mucho más fácil, en una comunidad con relaciones cara a cara, averiguar lo que la mayoría de los miembros de esa comunidad quiere hacer, que averiguar cómo convencer a aquellos que no están de acuerdo. 

La toma de decisiones por consenso es típica de sociedades en las que no había ninguna forma de obligar a una minoría a aceptar la decisión de la mayoría, bien porque no había estado con el monopolio de la violencia, o porque el estado no tiene nada que decir sobre las formas locales de tomar decisiones. Si no hay ninguna forma de obligar a aquellos que no comulgan con la decisión de la mayoría a someterse a esta, entonces lo último que uno querría hacer es realizar una votación: una contienda pública en la que alguien será considerado perdedor. La votación sería el medio más adecuado para conseguir humillaciones, resentimientos, odios, en última instancia la destrucción de las comunidades" 

¿Entonces puede un sistema de gobierno que dispone de un extenso aparato coercitivo para obligar a aceptar una decisión que parece sensible sólo a los sectores más poderosos y abandona a la mayor parte de los ciudadanos, ser realmente democrático?

"El científico canadiense Francis Dupuis-Déri ha trazado cuidadosamente el uso de la palabra "democracia" por parte de grandes figuras políticas de EEUU, Francia y Canadá durante los siglos XVIII y XIX y ha descubierto el mismo patrón en todos los casos: se emplea casi exclusivamente como un término de oprovio e insulto. Los revolucionarios franceses menospreciaban la "democracia" casi tanto como los estadounidenses. Se identificaba con la anarquía, la falta de gobierno y el caos licencioso."

"Andrew Jackson, en 1830, fue el primer candidato a la presidencia en presentarse como un demócrata, etiqueta con la que quería transmitir que iba a defender los intereses de la gente de a pie frente a los poderosos. Jackson y sus aliados eran muy conscientes de que su uso de democracia se asemejaba mucho a lo que hoy llamaríamos marketing político. Tuvo un éxito tremendo. Diez años después, todos los candidatos de todos los partidos políticos se autocalificaban de "demócratas". Dando que en todas partes ocurrió lo mismo, donde el sufragio se había extendido lo bastante como para que las masas de ciudadanos pudieran votar, el propio término de democracia cambió también, de forma que el elaborado sistema republicano que las élites políticas habían creado con el propósito de contener los peligros de la democracia, quedó etiquetado de "democracia", sentido con el que seguimos usando hoy el término." 

Cuando los padres fundadores hablaban de democracia, estaban pensando en un sistema de gobierno que se remontaba al mundo antiguo de sociedades igualitarias. Por el contrario, los ciudadanos parecían verlo, explica Graeber, como "la capacidad de que un simple granjero o comerciante se dirigiera a sus superiores con dignidad y respeto."

    La democracia mayoritaria solo puede emerger cuando se dan dos condiciones:

    1. Una creencia de que las personas deberían tener igual derecho a hablar en las tomas de decisiones colectivas, y
    2. un aparato coercitivo capaz de imponer esas decisiones.

    Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, ha sido extremadamente inusual que se den las dos condiciones simultáneamente. Donde existen sociedades igualitarias, es también habitual que se considere erróneo imponer la coerción sistemática. Y donde ha existido una maquinaria de coerción, los que la controlan nunca han pensado que estaban imponiendo algún tipo de voluntad popular."

"De hecho, más que difundir la democracia por todo el mundo, los gobiernos “occidentales” han estado entrometiéndose en las vidas de pueblos que han estado practicando la democracia durante miles de años y, de una u otra forma, diciéndoles que la supriman"

“El consenso es un intento de crear una política fundada en el principio de razonabilidad”. Requiere la capacidad de escuchar a aquellos con perspectivas diferentes. El tipo de cosa que hace la gente ordinaria que tiene que encontrar una solución a un problema común al sentarse y hablar unos con otros como iguales; algo muy diferente de la “racionalidad” de los “maniático realistas” que son totalmente acríticos consigo mismos sobre los sesgos reales de sus supuestamente neutrales y autoevidentes formas de hacer las cosas.

Larry Gambone, investigador de la historia de las ideas políticas, aclara:
 
"La democracia representativa, tal como existe en el parlamento y el congreso, aisla realmente a la gente. Una vez cada cuatro o cinco años tienen sus cinco minutos de democracia, emitiendo su voto para un grupo u otro, grupos sobre los que no tienen ningún control. Mientras tanto, la gente ha sido sometida a un bombardeo propagandístico 24 horas al día y siete días a la semana por parte de los medios de comunicación. Esta embestida azuza y refuerza los temores, ansiedades y prejuicios de la gente. En una situación de aislamiento, tanto en casa como ante la televisión y, más tarde, en la sala de votaciones, es más probable que la gente vote en contra de sus propios intereses debido a temores y prejuicios instintivos"

    "No resulta difícil ver por qué los dominadores odian la democracia directa. Porque su poder de dominación se eclipsaría rápidamente. La afirmación que hace la derecha a veces según la cual la democracia directa es una forma de tiranía es fácil de entender. Les parece una tiranía porque ellos ya no tienen el control y no pueden decirnos qué hay que hacer. 
Nuestra libertad es despotismo para ellos. 
Su libertad solo puede descansar en nuestra servidumbre."

Fuentes:
David Graeber, "Somos el 99%"
David Graeber, "Fragmentos de antropología anarquista"
Larry Gambone, “Why the Dominators Hate Direct Democracy”, Porcupine Blog, 25 de mayo de 2014. http://porkupineblog.blogspot.com/2014/05/why-dominators-hate-direct-democracy.html

martes, 21 de junio de 2016

Alaridos, signos y silbos: celebración de la comunicación humana.




Ululato (del latín “Ululatus”) cuyo significado quiere decir: clamor, grito, lamento o alarido. Son utilizados durante siglos por múltiples culturas alrededor del mundo, en ceremonias religiosas o espirituales, festividades, especialmente por las mujeres, a modo de expresar alegría. Aunque también como expresión de dolor y furia ante situaciones dramáticas o desastrosas.

El nombre hebreo para el alarido o grito de alegría es el "tsahalulim"
En Marruecos es barwalá o youyou
En Oriente Medio, Zagharit o Zaghareet
En África del Este, ililta
En hausa se le llama guda
En swahili es udhalili, sigalagala en el dialecto Luo, en Zulu lilizela, en Tsonga nkulungwani y en Shona kupururudza.
En Galicia, aturuxo
En vasco, irrintzi
En tamil, Sri Lanka, kulavai
En kerala, es kurava
En bengali se llama ulu-uli
En shona, Zimbabwe, es mhururu

Y en shona, el lenguaje silbado que utilizan se llama mheterwa. 

El lenguaje silbado es otra genialidad del ser humano para comunicarse a través de abruptos cañones y altas montañas. No son lenguas, sino conversiones de los fonemas de una lengua ya existente en silbidos con unos tonos, longitudes e intensidades determinadas. Se puede realizar a grandes distancias: a veces alcanza los 5 km. No solo trasciende el terreno inaccesible, sino también las fronteras, ya que se usa en lugares tan alejados entre sí como:

En México:





En Turquía:



En el pueblo de Aas, Francia. En la aldea Antia, Grecia (σφυριχτή γλώσσα)

Y en La Gomera, Islas Canarias, España.



Iltyem-Iltyem, que significa "señas con las manos" en los idiomas de los aborigen anmatyerr de Australia, es el nombre del proyecto que lucha por preservar las lenguas de signos tradicionales de cuatro comunidades aborígenes en Australia. Estas lenguas de signos se han utilizado durante generaciones para comunicarse en la distancia, para conversar en secreto (para los secretos comerciales, por ejemplo) o para no asustar a los animales durante las cacerías. O también en situaciones cotidianas cuando hablar es considerado un gesto de mala educación o tabú (por ejemplo, en el duelo, o en relación a los tabúes sobre las madrastras y las viudas.)

Para reconocer esta práctica forma de comunicación, el productor Willi Lempert se asoció con un grupo de entusiastas aborígenes mayores de la comunidad de Balgo. Las señales manuales que utilizan, "Marumpu Wangka", han servido tradicionalmente como forma de comunicación entre los aborígenes del Gran Desierto Arenoso de Australia Occidental. Juntos crearon un video que cuenta la historia de 40 signos manuales.

Marumpu Wangka! Kukatja Hand Talk from Willi Lempert on Vimeo.


"El problema más grande de una persona sorda no es simplemente que él o ella no puedan oír, sino el hecho de que la carencia del oído es socialmente aislante." Nora Ellen Groce, "Everyone Here Spoke Sign Language"


Una elevada tasa de sordera hereditaria está documentada en Martha's Vineyard, una isla situada alejada de la costa este de los Estados Unidos, durante casi dos siglos. Uno de cada cuatro niños era sordo al nacer, aunque según el neurólogo Oliver Sacks "a los sordos del lugar no se les veía como sordos; eran simplemente granjeros, eruditos, profesores, hermanos, hermanas, tíos, tías" Asi fue como la mayoría de los residentes de este lugar desarrollaron la lengua de señas, la MVSL, la lengua de señas de Martha Vineyard, hasta mediados del siglo XX. Esto permitió a los residentes con discapacidades auditivas a integrarse sin problemas dentro de la sociedad.

"Cuando visité la Universidad Gallaudet de Washington y hablé de "deficiencias auditivas"", cuenta Oliver Sacks, "uno de los alumnos sordos me dijo por signos: 
-"¿Por qué no considera que usted paredece una deficiencia de signos?"
Oliver Sacks. En movimiento. Una vida.

lunes, 6 de junio de 2016

No pienses en un elefante: el poder de las metáforas.

"Cuando enseño el estudio del cambio de marco (estructura mental), lo primero que hago es darles a los estudiantes un ejercicio.
El ejercicio es: "No pienses en un elefante".
Hagas lo que hagas, no pienses en un elefante.
No he encontrado todavía un estudiante capaz de hacerlo. 
La palabra se define en relación con ese marco. Cuando negamos un marco, evocamos el marco.

Richard Nixon lo descubrió por la vía dura. Presionado para que dimitiera durante el escándalo del Watergate, se dirigió al país a través de la televisión. Se presentó ante los ciudadanos y dijo: 
- «No soy un chorizo.» 
Y todo el mundo pensó que lo era."

George Lakoff (Berkeley, 1941) investigador de lingüística cognitiva, y el filósofo Mark Johnson, continúan explicando en el libro "Metáforas de la vida cotidiana":

"Los filósofos y los lingüistas han tendido a tratar la metáfora como un asunto de interés periférico. Sin embargo, nuestro lenguaje común es mucho más metafórico de lo que a menudo advertimos"

"En nuestra cultura, por ejemplo, es muy poderosa la metáfora "la discusión es una guerra". Decimos que alguien "se atrincheró en sus posiciones"; o "atacamos los puntos débiles del contrario", o "destruimos sus argumentos" hasta salir "vencedores". Pero lo importante es que no nos limitamos a hablar de la discusión como si fuese una guerra, sino que vemos a la otra parte como un contrincante, nos defendemos, agredimos...¿Cómo se viviría la discusión en una cultura en que la metáfora fuera un baile en que ambos participantes deben marchar al compás?"

Otros ejemplos son: el amor como viaje ("tenemos que ir más lento, vamos demasiado rápido"; "su matrimonio naufragó") o el tiempo es dinero (me haces perder el tiempo).

"Actuamos como si el tiempo fuera una cosa valiosa y concebimos el tiempo de esa manera. Estas prácticas son relativamente nuevas en la historia de la raza humana, y en absoluto existen en todas las culturas. Han aparecido en las sociedades industriales modernas y estructuran nuestras actividades básicas cotidianas de manera muy profunda."

"Son reflejo de conceptos metafóricos sistemáticos que estructuran nuestras acciones y nuestros pensamientos. Están "vivos" en un sentido más fundamental: son metáforas en las que vivimos"

"De la misma manera que hemos tomado las metáforas de nuestra cultura como verdades, a menudo, consideramos los mitos de nuestra cultura también como verdades." Y en este caso, "nosotros argüimos que la filosofía objetivista no puede explicar la forma en que entendemos nuestra experiencia, nuestros pensamientos y nuestro lenguaje."

Escribía Eagleton “La llamada a unas naturaleza, ciencia y razón desinteresadas, como opuestas a la religión, la tradición y la autoridad política, sencillamente enmascaran los intereses del poder a los que estas nobles nociones sirven en secreto”

"Como veremos, el mito del objetivismo en sí mismo no es objetivamente verdadero, pero eso no lo convierte en algo despreciable o ridículo. Forma parte del funcionamiento cotidiano de todos los miembros de nuestra cultura. Es necesario examinarlo y entenderlo."

Lo grave del mito objetivista no es su carácter mítico. No; lo grave, lo pernicioso de ese mito es que "hace tanto de los otros mitos como de las metáforas objeto de desprecio y desdén” 

"De cuantos mitos se han ido dotando las distintas culturas, el mito de la ciencia es, sin duda, el más intransigente, el que mayor celo ha puesto en la persecución de cualesquiera otras constelaciones míticas. El fundamentalismo científico es la gran aportación del imaginario europeo al panorama actual de los integrismos" asegura el matemático y filósofo Emmánuel Lizcano. Y explica:
"Y ahí es donde está la verdadera dimensión política de la ciencia. Ahí también su eficacia, su capacidad para persuadirnos de que no estamos siendo persuadidos, su pretensión de destino. Por ejemplo, no caben políticas (o sea, decisiones) distintas porque la cruda ‘realidad’ económica (o sea, el destino) no las permite: “Hay que ser realistas".

"Las metáfora que las tribus occidentales ha generado en los últimos cuatro siglos no tiene nada que envidiar a los de otras sagas que le precedieron. Ni sus metáforas son menos imaginativas: el mundo como máquina, lo invisible como materia oscura, el mercado como autorregulación, o la sociedad como suma de partículas votantes"

"Un buen ejemplo puede ofrecerlo la persistencia actual del viejo mito ilustrado del Progreso. “Los talibanes viven en plena Edad Media”, se repetía sin cesar durante la guerra de Afganistán.
Pero lo significativo no es que los políticos y los medios de comunicación lo dijeran, sino que todos lo entendiéramos sin el menor asomo de extrañeza. 
Dejando de lado esa otra magnífica metáfora zombi que es la ‘Edad Media’ (la singularización de cierta edad como ‘media’, como si no lo fueran todas salvo la primera y la última), ¿ese mismo ‘atrás’, término espacial, por el que todos acabamos de entender ‘antes’, término temporal, no expresa la misma ideología del progreso?

Si el futuro se labra es porque es una tierra que se supone fértil y no árida o amenazadora. Si el pasado es un lugar en el que uno se puede quedar atrapado o anclado es porque, al contrario
que el futuro, ése no es un buen lugar, ni es fértil ni vale la pena labrarlo: es un lugar del que hay que huir.

En lugar de “atados al pasado” podemos hablar de estar “atados al futuro” y, de repente, toda una serie de figuras irrumpen en el escenario: quienes han hipotecado su presente en créditos, planes de pensiones y seguros de vida, los ciudadanos que han de apretarse el cinturón al haberse comprometido sus Estados a “entrar en la modernidad”. o el de ciertas culturas indígenas que hoy se reorientan a “labrar el pasado” para cultivar en él los frutos que el “camino hacia la modernidad” ha prometido tanto como ha frustrado."
 
"La lucha por el poder es, en buena medida, una lucha por imponer las propias metáforas. Recuerdo el análisis que hacía una doctoranda que estaba trabajando sobre el conflicto entre un grupo de mariscadoras gallegas y la Administración local. Llegados a un punto que reclamaba un diálogo, la Administración impuso la metáfora que para ella era natural: había que constituir una ‘mesa de negociación’. Ya daba igual lo que en esa mesa pudiera acordarse, apuntaba mi alumna, en el mero hecho de haber asumido esa metáfora las mariscadoras ya habían perdido la batalla, como de hecho la acabaron perdiendo. La mesa es lugar natural de negociación para el burócrata, el habitante natural de los despachos, pero no lo era para aquellas mujeres. Para ellas, el lugar donde se discutían los asuntos comunes, donde se negociaba y se tomaban decisiones, es decir, el lugar propiamente político, era la playa, donde se reunían con ocasión de mariscar. La mesa como lugar político era para ellas un lugar extraño, terreno enemigo. Hubieran debido, concluía la perspicaz doctoranda, acuñar su propia metáfora e imponérsela a aquellos políticos, hubieran debido llevarles a la ‘playa de negociaciones’. Las decisiones habrían sido muy diferentes. Esto es todo. Espero, si no haberles ilustrado, sí al menos
haberles contagiado algo de mi pasión por las metáforas, esos sorprendentes duendes del imaginario que nos habitan en secreto. 
Conservadlas, y conservareis el mundo. 
Cambiadlas, y cambiareis el mundo."


Fuentes:
 http://www.textosenlinea.com.ar/academicos/Lakoff%20-%20No%20pienses%20en%20un%20elefante.pdf

miércoles, 18 de mayo de 2016

Cuentos de diversas culturas para un mundo diverso (animaciones)

"Aquí dejo mi historia, para que otro la lleve" dicen colocando las palmas en el suelo, en algunos lugares del continente africano cuando terminan un cuento.

"Hay una historia entre vosotras, quien la busque la encontrará..." comienzan diciendo las mujeres imazighen, y lo terminan así: "Y me puse el calzado nuevo, y anduve de aquí para allá, y se me rompió" 

Entre los Hausa, es costumbre que el orador exclame:
- Tengo una historia.
Y su público pida:
- ¡Sea pues, sea pues! 

"¡Contemos cuentos! ¡Los cuentos pasan!" dicen en Benin antes de la narración.

Los cuentos nos cogen de la mano y dirigen nuestra atención a recovecos, a rincones de estos países en los que quizá, jamás, nos podríamos adentrar. A fuerza de leer y oír cuentos de todo el mundo hemos ido aprendiendo cómo es la selva, cómo se vive en el desierto, cuán traicioneros pueden ser algunos animales y algunos hombres, pero también cuán generoso es el género humano en cualquier rincón del mundo. Dice León Felipe:

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

Cuando Añá apagó las fogatas, Tupá creó los isondúes. Un relato guaraní en el que el fuego y los bichitos de luz tienen algo en común.


Un monje no ha alcanzado el alto nivel de perfección todavía y, tomando el lugar del maestro, trata de concentrarse. Después de ver que nada resulta, sale decepcionado de la sala. Pero al abrir la puerta... Una película de Hayk Sahakyants que, en realidad, es armenio.


El mito de la Abuela Grillo, cuenta que en un principio, la abuela de los ayoreos era un grillo llamado Direjná. Era la dueña del agua, y donde ella estaba, también estaba la lluvia. Sus nietos le pidieron que se fuese. Cuando lo hizo, todo fue calor y sequedad. La abuela Grillo decidió vivir en el segundo cielo y desde allí es capaz de enviar lluvia cada vez que alguien cuenta su historia.

Los ayoreos son cazadores-recolectores nómadas actualmente reducidos a unas pocas comunidades en Bolivia, Paraguay y el norte Argentina.


Canción en Idish con un trabajo de animación espectacular de arena, de Sally Heckel.


"En cada adulto hay un niño del recuerdo, como en cada niño hay un adulto de esperanza. Allí duermen todo el tiempo..."
Luis Salvador Efraín Salazar Arrué, más conocido por su pseudónimo Salarrué, fue un salvadoreño que nos hizo soñar con sus cuentos de cipotes y demás obras. El encanto de los Cuentos de Cipotes reside esencialmente en su pretensión de reproducir el lenguaje coloquial de los niños salvadoreños, un lenguaje que es ya urbano y callejero.
"El cuento de cipotes es la magia que provoca al adulto que hay en el fondo del niño, para consolar al niño que hay en el fondo del adulto"


Malaika es una niña africana, princesa de una manada de elefantes, que vive sobre el lomo de su padre Komba. En el largo viaje por encontrar los bebederos de agua, Malaika entenderá que la memoria es la clave de la supervivencia de los elefantes.

El viaje les deparará peligrosos cazadores a su acecho, días de sequía y bebederos sin agua; pero también un maravilloso encuentro con los sagrados Baobabs, misteriosos árboles de la sabana, que crecen al revés. Un corto de Lizardo Carvajal.


"The Potter", El alfarero, es un corto de animación del estadounidense John Burton, para entender un proceso de enseñanza. Los protagonistas son el alfarero hechicero y un joven aprendiz que desea desarrollar el oficio. A través de esta historia, observamos cómo con la ayuda y la guía de un maestro, el alumno va adquiriendo conocimientos que le permiten desarrollarse por sí mismo.


Filme basado en un cuento popular africano, Karabá es una malvada bruja que domina un poblado en el corazón de África. Kirikou es un niño pequeño, al que pocos toman en serio por su escaso tamaño, pero que es el único que consigue recobrar algunas cosas que la bruja había robado. Es también el único miembro de la tribu que tiene valor para enfrentarse con ella. Es tan listo que nace solo del vientre de la madre y se baña solo.


Adumu, trata la historia de un guerrillero que por torpeza se queda solo en mitad de la sabana. Bueno, solo no. Hay un león... y un joven masai. La danza Adumu es el baile maasai más conocido. Adumu significa "saltar" y es esa la principal característica de la misma. La ejecutan durante el Eunoto, la ceremonia que, tanto los maasai como los samburu llevan a cabo para la transición de joven guerrero a la edad adulta.



"Los niños y niñas necesitan cuentos para entenderse y entender el mundo", dicen en Potopoto. Potopoto es el barrizal que se crea en época de lluvias en África, y también el deseo de una madre Ecuatoguineana que procura reconstruir las historias que le contaban sus abuelos y abuelas en su comunidad "frunciendo el ceño para hacer memoria".

 “Me llamo Alejandra Evui Salmerón Ntutumu y mi sueño es poder crear un mundo de fantasía inspirado en los cuentos africanos que mi madre me contaba cuando era niña. Mi propósito es despertar la imaginación de los niños y niñas recuperando los cuentos olvidados de la comunidad afro de habla hispana para que los más “peques” tengan referentes más diversos. Potopoto es el fango típico de la época de lluvias en Guinea Ecuatorial. Un lugar que llama para ensuciarnos las caras y volver a ser niños. Los libros son demasiado blancos, tenemos que ensuciarlos con potopoto. ¿Nos ensuciamos?”

Así, Potopoto se convirtió en el primer libro infantil ilustrado de cuentos multiétnicos de Guinea Ecuatorial en español para niños de entre 4 y 8 años y un proyecto cultural que apuesta por la diversidad (étnica, funcional, de género...) y el reconocimiento de los pueblos ‪afro:


Y desde Potopoto me llegó este precioso cuento de Abdul Ndadi, de Ghana, que nos advierte que, "sankofa", "un árbol sin raíces no se puede sostener". 
En el corto se pueden ver símbolos visuales adinkra, que son comunes en varias culturas y civilizaciones del oeste africano, como el "sankofa", símbolo de la importancia de volver al pasado, o las espirales que lleva la tortuga en su caparazón, o "adinkrahene", símbolo de grandeza, carisma y liderazgo. Creados originalmente por la etnia Ashanti de Ghana y los Gyaman de Costa de Marfil, cada símbolo adinkra tiene un significado propio, y también un nombre y un proverbio asociado.
Y mucha, mucha sabiduría.