sábado, 14 de julio de 2018

Competiciones y ritos extraños y maravillosos de todo el mundo.

Todos los años en el Día de los niños o "Kodomo no Hi" se celebra en Hiroshima el festival Nakizumo, una competición de sumo... pero con lloros de bebés.

Con más de 400 años de antigüedad, jóvenes practicantes de sumo llevan en brazos a bebés a un ring de sumo e intentan hacer llorar al otro bebé al grito de naki!: ¡llora! Muchos bebés lo hacen, aunque otros se quedan tan panchos o se ríen a carcajadas. Las máscaras para asustarles son el último recurso.

La tradición surge del proverbio 泣く子は育つ (Naku ko wa sodatsu) que significa “los bebés que lloran crecen rápido”.

En Kirkood, Sudáfrica, una competición consiste en meterse en la boca heces de kudu y las lanzan todo lo lejos que pueden. Esta actividad, que se lleva haciendo desde hace siglos, fue declarada Deporte Autóctono de Sudáfrica en 1994. 

Por la colina de Cooper cerca del distrito de Gloucester, Inglaterra, se lanza un doble queso gloucester que pesa 7 libras (3,17 kg), y los competidores deben correr ladera abajo a por él. La primera persona que alcanza la línea de meta gana el queso lanzado. 

Pero como dice Dennis O´Rourke en su película Cannibal Tours: “no hay nada más extraño, en una tierra extraña, que el extraño que la visita”.

En la Tomatina, en Buñol de la Comunidad Valenciana, al este de España, los
participantes se tiran tomates desde 1944. Una teoría muy popular dice que surgió de un disturbio en el que se atacó al asesor de gobierno con estos frutos. 
En el mismo país, en el carnaval de Entroido de Laza, Galicia, se arrojan hormigas rojas
En Haro, la Rioja, disfrutan de la batalla del vino
Y en la localidad levantina de El Puig con motivo de las fiestas de San Pedro Nolasco, colocan piñatas en cuyo interior puede haber caramelos o ratas muertas. Cuando la que se rompe es la de las ratas, los participantes se las arrojan unos a otros entre risas.

"Ya sea arrojando ratas congeladas o construyendo barcas con latas de cerveza, organizando carreras con caracoles o con las esposas a cuestas, la cuestión es que los seres humanos llevan mucho tiempo haciendo alarde de su creatividad en rituales y competiciones alocados, extraños y, en ocasiones, simplemente increíbles", escribe el infografista Nigel Holmes en "Crazy Competitions. 100 ritos extraños y maravillosos de todo el mundo"
Su frase: "Si no puedes explicarlo en términos simples, es que no lo entiendes", y así, lo exótico y extraño se convierte en algo cotidiano, ordinario y extraordinario a partes iguales.

Desde el buceo en ciénagas de Gales, o la ingesta de perritos calientes en Estados Unidos, o las claves para ser el primero en hacer llorar a un bebé en Japón, "es ilimitado el empeño humano por ganar y las proezas en las que poner a prueba la valentía, la resistencia o el puro absurdo". Como la vida misma.

Los habitantes de Darwin, una ciudad del norte de Australia, disponen de una regata de embarcaciones hechas a mano a base de latas vacías de cervezas. Su origen es de 1975. Cuenta la tradición que la regata nació como una iniciativa para limpiar las playas de la ciudad tras el paso del ciclón Tracy. Aunque no fue el ciclón el que dispersó las vacías latas de cerveza, sino los equipos que llegaron para reconstruir la ciudad después del ciclón, convirtiéndose en un verdadero problema para los autóctonos.


En el templo de Sri Santeswar de la India, un sacerdote deja caer un bebé desde una altura de nueve metros, que es recogido en una sábana sujetada por un grupo de hombres. 

En El Colacho español, en Burgos, un hombre que representa al diablo salta sobre los bebés durante el festival, para quitar el pecado original de los bebés recién nacidos. 

En Canadá, todos los años en febrero sumergen la cabeza en agua caliente a unos 40 grados, sacan la cabeza y dejan que se seque el cabello a temperatura ambiente, una media de -30 grados. A medida que el pelo se va congelando, se le da forma y, cuando se queda completamente escarchado, hay que sacarse una fotografía. Para descongelarlo, volver a sumerirlo en agua caliente, y listo.

Existe una singular versión del fútbol que se conoce como "calcio fiorentino" o "calcio storico", la que Enrique III de Francia describió como “demasiado pequeña para ser una guerra auténtica y demasiado cruel para ser un juego”.
Se originó
del “harpastum” en el Renacimiento entre aristócratas florentinos El haspastum era un juego de pelota de la Antigua Roma que a su vez se retomó de una práctica griega. 

La competición consiste en poner la pelota entre las porterías más veces que tu rival. Para ello los equipos tienen a 15 delanteros, a tres medios, a tres defensas y a tres porteros. Los delanteros deben luchar a cuerpo a cuerpo y uno a uno entre ellos (excepto patadas en la cabeza y ataques a traición, todo vale) para anular a los delanteros rivales y correr sin obstáculos hasta la portería.

En el Campeonato de Lucha Libre del Dedo del Pie en Ashbourne, Reino Unido, los competidores también se enfrentan cuerpo a cuerpo, pero con los dedos gordos del pie. La competición comenzó en un pub de Wetton en 1976. En 1997 se presentó una solicitud para que sea deporte olímpico oficial pero fue denegada y todavía no se ha aprobado.

"Pienso que el ridículo es el elemento dinámico, creador e innovador de toda conciencia que se quiera viva y que experimente lo vivo", explicaba el historiador de las religiones Eliade Mircea en "Invitación al ridículo". Y añadía:

"Creo que una buena definición del ridículo sería ésta: lo que puede ser retomado y profundizado por otro. No me refiero al ridículo maquinal, creado por automatismos e inhibiciones" (...) "El ridículo es una forma lanzada por los seres humanos contra la insinceridad. No existe acto humano sincero que no sea ridículo." 

"Sólo el ridículo merece ser imitado. Pues imitando el ridículo imitamos la vida; entraña en efecto, la completa sinceridad de la vida, y no las ideas fijas y convenciones que son las caras de la muerte. 
Y en cuanto a la muerte, bien sabe Dios que ya bastante la encontramos en todos nosotros."

Fuentes:

martes, 3 de julio de 2018

Versos Landay: los ecos anónimos de las mujeres de Afganistán

Shamsia Hassani
 “Mañana los hambrientos de mi amor serán satisfechos
pues cruzaré la aldea con el rostro descubierto y los cabellos al viento”


"En el vocabulario de la mujer pastún no aparece ni huella de la palabra "alma", ni siquiera un sustituto que se le acerque. La expresión árabe "ruh" y lo que implica de entidad espiritual, independente del cuerpo y superior a la materia, aparece solo en los landays compuestos por doctos o religiosos. La mujer emplea el vocablo pastún "sa" que quiere decir estrictamente "respiración". Y entregar el "sa" es dejar de respirar, expirar. No parece preocuparse de un alma separada y separable del cuerpo. Canta exclusivamente al destino del cuerpo y destaca el corazón. Se lo compara como un pájaro, una ruina, una fuente de sangre y un horno cerrado que devora sus propias llamas."


Así explica el filósofo Sayd Bahodín Majruh los "landay" (breves), poemas
populares escritos por mujeres pastún afganas. "El suicidio y el canto" es una compilación de esta poesía. Cantos de gran intensidad y fulgurante violencia sobre amor, honor y muerte.
Privada de libertad y vejada en sus deseos y su cuerpo, a la mujer pastún no le queda otra salida posible que el suicidio o el canto...

"Con lo que realmente se siente a gusto la mujer pastún es con su cuerpo. De su crecimiento frágil como la flor silvestre de las altas montañas, de la ebriedad de sus ojos lánguidos, del néctar de sus labios, de sus lunares que son como estrellas en el firmamento, de su cabellera color de noche, de sus senos altivos como granadas de Kandahar, de sus muslos de terciopelo..."

"No hay un solo landay femenino para expresar la esperanza o el temor de otro mundo. Lo que rige su profunda desesperación es no haber vivido bastante, no haber probado suficientemente el fruto de su belleza, su juventud y las alegrías del amor."

"Sin ilusión respecto a una vida futura, convencida de qué todo amor aquí abajo está ineluctablemente avocado al fracaso y a la muerte, la mujer pashtun se eleva mediante sus cantos a la categoría de heroína de tragedia. Su destino se inscribe en un espacio inmenso, pero que la ley de los hombres ha tejido con prohibiciones. Del mismo modo, alimenta la imagen de lo que no le puede ser negado: la naturaleza que la rodea. Es sencilla y sin complejidad, como el dibujo de las llanuras desnudas. Es pura limpia e impetuosa, como los torrentes de los valles rocosos. Es hermosa, majestuosa y dura, como la montaña con reflejos azules del Hindukush".

"No exalta el amor místico, (...) tampoco se entrega a las alabanzas del Señor. Por el contrario, algo sencillo y esencial se afirma constantemente en esta poesía, el canto de un ser terrenal con sus preocupaciones, sus inquietudes, sus alegrías y sus placeres. Canto que celebra la naturaleza, las montañas, los valles, los bosques, los ríos, el alba, el crepúsculo y el espacio imantado de la noche. Canto que se alimenta también de guerra y honor, vergüenza y amor, belleza y muerte."

"La mujer pastún soporta la carga de las labores domésticas más agotadoras. Trabaja desde antes del alba hasta avanzada la noche todo el año, además de la ayuda que aporta durante la época de la cosecha. Asume un trabajo regular permanente, sin reposo ni tiempo libre. Por lo menos dos veces al día, por la mañana y por la tarde, va a buscar agua a la fuente o al río recorriendo a veces distancias considerables y transportando en la cabeza o bajo el brazo recipientes muy pesados. Se ocupa de sus hijos que siempre son muy numerosos, de la cocina y de los animales. Muele el grano, prepara la harina, cuece el pan y la lana, cose la ropa, pone a secar los excrementos de animales, riega los sembrados. Ahora bien, esta mujer nunca se lamenta de su trabajo de esclava. Raros son los landays donde mencionan sus dedos de terciopelo con los que cogen las espigas de trigo, o el pesado cántaro que le causa dolores de espalda."

"De hecho, lo que le hace sufrir más es el aspecto moral de su servidumbre. Se siente reprimida escarnecida y considerada como un ser de segunda categoría. Desde la cuna es acogida con tristeza y vergüenza, una vergüenza que no se le ahorra tampoco a la madre que engendra una niña. El padre que recibe esta noticia inoportuna perece el duelo, mientras que cuando nace un niño da una fiesta y lanza salvas de fusil.
Luego, la niñita se convierte en moneda de cambio entre las familias del clan, sin ser nunca consultada. Pasa toda su existencia en un estado de inferioridad, subordinación y humillación, incluso por parte de su marido que no se digna a comer con ella".

"Se sabe que el código del honor tribal considera el suicidio como una cobardía, y que el Islam lo prohíbe. (...) Si con su suicidio la mujer pastún impone un acto socialmente irrecuperable, a través de su canto ejerce un desafío de naturaleza idéntica que puede, también y a su modo, rebelarse fatal".


 “Dame la mano, amor mío, y partamos a los campos
Para amarnos y caer juntos bajo las cuchilladas».

"Si buscas el calor de mis brazos, debes arriesgar la vida,
pero si estimas tu cabeza, abraza el polvo en vez del amor".

"Anoche estaba junto a mi amante, ¡oh velada de amor que nunca volverá!
Como un cascabel, con todas mis joyas, estuve tintineando en sus brazos hasta bien entrada la noche".


"El amor de la mujer es tabú, marcado con la prohibición por el código del honor
de la vida pastún y por el sentimiento religioso. Los jóvenes no tienen derecho a frecuentarse, a amarse ni a elegirse. Las muchachas son objeto de intercambio, y es la política tribal de las relaciones entre su boda. En casa del esposo, la mujer sufre todavía con más dureza dos tipos de mal casamiento. Su marido es con frecuencia un niño o un viejo y es a este compañero impuestos al que ella llama "el pequeño horrible". No hay un solo landay que de testimonio de amor conyugal".

 "El «pequeño horrible» no hace nada: ni el amor ni la guerra.
Por la noche, en cuanto tiene el vientre lleno, sube a la cama y ronca
hasta el amanecer."

"¡Oh, Dios mío! Me envías de nuevo la noche oscura.
Y de nuevo tiemblo de la cabeza a los pies, pues debo entrar en el lecho que odio".

"En un medio social dónde lo que nombra la pasión y la sexualidad pasa por ser estrictamente tabú, no teme abordar estos temas sin rodeos, con una brutal sinceridad. Se enorgullece de glorificar su cuerpo, el amor carnal y el fruto prohibido".

"Ven y sé una flor en mi pecho,
para que pueda refrescarte cada mañana con un estallido de risa."

"Pero en este juego de audacia, ella es la que más se arriesga, pues el hombre puede defenderse, huir o refugiarse en un país lejano. Mientras que la mujer no posee tales recursos. Si la descubren, no puede hacer otra cosa que dejarse matar".

"Mi amante es hinduista y yo musulmana,
por amor barro los escalones del templo prohibido".

"Los hombres duros y severos aparecen ante ellas cómo críos, y ellas parecen decir a esos niños barbudos "ya que estáis tan orgullosos de vuestra virilidad y os gusta tanto jugar al juego del honor, pues bien, yo voy a entrar en vuestro juego obligando a asumir las consecuencias extremas de vuestros propios principios". Así, cuando estalla un conflicto armado, el hombre se ve obligado a partir. No puede quedarse atrás, pues las chicas del pueblo se burlaran de él. Si vuelve de una batalla, de un largo viaje o de una aventura cualquiera, piensa irremediablemente en lo que van a decir las mujeres de la aldea. Al final, la inversión se realiza plenamente: es la opinión de la mujer, la mirada de la mujer, la que decide cómo el hombre debe comportarse según su propio código del honor. La mujer hace caer al hombre en la trampa de sus propios valores".

 “Oh, amor mío, si tiemblas tanto en mis brazos,
¿Qué harás cuando el entrechocar de las espadas se convierta en mil relámpagos”

Banksy & Shamsia Hassani
"A lo largo de los años de guerra, Afganistán ha sufrido las más crueles devastaciones y las más sangrientas masacres, a lo que habría que añadir deportados del interior y un gran número de refugiados. Los pastún, más afectados que otros por dichos movimientos forzados de población, han pasado masivamente a Pakistán. En el seno de la resistencia y entre los refugiados, el número de los que se entregan a la poesía ha aumentado claramente. Lo mismo sucede con los landay, que surgen en abundancia. 

El nuevo landay femenino pone el acento en la lejanía como un desgarro o una herida, lejanía del amante en combate y lejanía de la tierra natal. La mujer exiliada se dirige al viento, así solo el amor-pasión conserva intacta la antigua llama viva, rebelde y libre, esto es: libertaria".

"Son ecos heridos de la gran voz anónima de las mujeres en el exilio. La mujer pastún se haya confinada en el espacio de su tienda. Cada vez está más velada por la presión que ha crecido de los prejuicios religiosos. Ya no tiene campos que cultivar, ni permiso para ir con el rostro descubierto, ni la libertad de bailar y cantar en las bodas. Se convierte en algo semejante a un pez que expira arrojado fuera del río y a una planta arrancada que se seca bajo el sol ardiente.

"Mi amante prefiere los ojos color de cielo,
y yo no sé dónde cambiar los míos color de noche"

"Permanece indiferente tanto a las gesticulaciones masculinas como a los juegos de los niños. Su único deseo, volver una vez más a buscar agua a la fuente del pueblo al pie de las altas montañas nevadas".

"Brisa que soplas del otro lado de las montañas donde combate mi
amante.
¿Qué mensaje me traes?
El mensaje de tu lejano amante es este olor de pólvora de cañón.
Y este polvo de las ruinas que conmigo llega".

"Infinite Woman"de Meena Saifi.

lunes, 18 de junio de 2018

Etnias minoritarias de China: hockey, pictografía, cantos y peces.

En China, la palabra para etnia es 民族 (mínzú).
Son 55 minorías étnicas que representan el 8,41% de la población china.
La etnia Han es la más numerosa y representa más del 90% de la población nacional. 
53 de estas minorías tienen sus propias lenguas, 21 usan sistema de escritura y casi todas tienen sus propias creencias y festividades.
Valga este post para conocer cuán diferentes y peculiares pueden ser cada una de ellas.

En la cuenca baja del Heilongjiang, por los ríos Songhua y Wusuli reside una antigua etnia dedicada a la pesca y la caza, el pueblo Hezhen. Hezhen significa dos cosas, pueblo del este y pueblo que vive en las riberas. Hoy en día, los herzhen suman alrededor de 4.000 individuos y viven en la provincia Heilongjiang.

Sus técnicas para la pesca en un río congelado son increíbles. En primavera, pescan todo tipo de pez. En verano, reparan sus avíos de pesca para el otoño, estación en la que pescan todos los salmones y esturiones que quieren. En invierno, horadan el hielo para capturar peces con sus redes en el río helado. Los peces ocupan todos los aspectos de sus vidas. En el pasado, los herzhen calculaban su edad por el número de veces que habían ingerido salmón.

Se distinguen por una costumbre única cuando reciben a sus invitados: ensartan un pescado con un cuchillo y se lo presentan ante su boca. Si el huésped no vacila y lo coge, es considerado un amigo genuino y será agasajado calurosamente. De lo contrario, se le niega su entrada a la casa. La ingestión de pescado crudo es también costumbre de ellos, preparada en agua hirviente y acompañada de patatas cortadas en trozos, cebollinos chinos, pimienta, vinagre y sal.

El pescado no solo les sirve como fuente de alimento, sino también como material, junto con otros animales terrestres salvajes, para confeccionar sus vestimentas. Las mujeres herzhen usan vestidos de piel de pescado y cuero de venado. Hombres y mujeres usan botas de piel de pescado adecuadas para la caza y la pesca.


La etnia Zhuang, es uno de los grupos étnicos con mas población en China, alrededor de 16,17 millones de individuos. La mayor parte vive en la Región Autónoma Zhuang de Guangxi, aunque también ocupan territorio en las provincias de Yunnan, Guangdong y Guizhou.

Entre los Zhuang, después de la boda (aunque es una tradición que se está perdiendo), la esposa permanece alejada de la casa de su marido. Vuelve a casa de sus padres y únicamente durante los festivales importantes o durante las temporadas agrícolas más ajetreadas permanecerá temporalmente en casa del marido. Es después de que la esposa ha quedado embarazada cuando empezará a vivir permanentemente con él. 

El Festival de la Canción, el 3 de marzo del calendario lunar, es el tradicional festival para conmemorar a Liu Sanjie (la tercera hermana Liu). Después de la ceremonia, los jóvenes dan a conocer su voz en interpretaciones de pareja, «conversando» con el sexo opuesto con el fin de encontrar pareja.
Chicos y chicas se encuentran, por medio del canto expresan sus sentimientos y exploran la personalidad, aptitudes y apariencia del otro. Mientras que ambos hacen eso, sus amigos se congregarán a su alrededor para mostrar apoyo. Al atardecer, ambos pueden hallar un lugar tranquilo para continuar.


El pueblo daur reside a lo largo del río Nenjiang en el noreste de China. Actualmente, los daur residen en sus comarcas autónomas situadas en Mongolia Interior, Heilongjiang y Xinjiang, y constituyen una minoría étnica de 130.000 individuos.

Los daur tienen una larga historia de práctica de hockey. Durante la dinastía Tang (618-907), el deporte fue llamado "bu da qiu". La práctica de este deporte se perdió en otros grupos étnicos, pero siguió siendo popular entre los daur, y lo llaman "bei kuo".

Cuando trabajan en el campo, improvisan un juego durante el descanso con ramas de árbol que hacen como palos de hockey y boñigas de caballo como discos. Un partido por la noche es espectacular: el disco refulgente, echando chispas al viento, vuela de un lado a otro sobre el oscuro fondo del cielo nocturno.

El hockey está estrechamente relacionado con sus vidas. Cuando una muchacha se casa, le regalará un hermoso palo de hockey a su novio. Los daur tienen muchas expresiones relacionadas con este deporte, «No arrojes tu sombrero como un disco de hockey», «No es muy útil excepto para el palo de hockey» o sarcásticamente, «no sirves para nada si no sabes jugar al hockey»



La etnia Dong cuenta con 2,9 millones de miembros localizados en una región de gran belleza natural entre las provincias de Guizhou, Hunan, Guangxi y Hubei.

El “gran canto” (大歌, dàgē) hace referencia al canto tradicional de la etnia dong. Muchos días al anochecer, hombres y mujeres, mayores y niños, se reúnen bajo la brillante y hermosa iluminación de la torre del tambor para cantar y bailar sus populares canciones.

Hasta principios del siglo pasado, la lengua de la etnia dong no empezó a transcribirse. A lo largo de los siglos, su narrativa, poesía e historia se había transmitido de forma oral, usando especialmente el canto para preservar de generación en generación su cultura, costumbres y ritos. Esta característica se ve reflejada en algunas de sus canciones. Dicen “la comida alimenta el cuerpo, las canciones alimentan el corazón”. La música coral ocupa un lugar primordial en la vida de los dong. No tienen lengua escrita: es a través del canto que transmiten emociones, educan, cuentan la historia y cultivan el carácter e incluso el cuerpo.

En todos los pueblos dong hay una torre del tambor (鼓楼, gǔlóu). Es el edificio emblemático del pueblo, el centro de reunión social para las fiestas y los asuntos públicos de la comunidad; por lo que los gastos de su construcción provienen de las donaciones voluntarias de todos los habitantes del pueblo. 




Los naxi de la comarca Yongning de Yunnan, llaamdos Mosuo, tienen un
tipo de matrimonio llamado "azhu". "Azhu" significa amigo o compañero. Viven juntos por la noche pero separados por el día. Tal relación es independiente de los asuntos familiares, la edad y el status social, y no es una relación establecida jurídicamente. Una muchacha o un muchacho puede tener más de una relación azhu, siendo una duradera y otras temporales. Los niños que nacen de este tipo de relación tienen el apellido de la familia de la joven y son criados por esta. Sus hermanos hacen las veces de padres y tienen la responsabilidad de su educación. Un azhu varón no tiene obligaciones en la crianza de estos niños. El divorcio, por lo tanto, es simple: la mujer saca de la casa las pertenencias del hombre.


Los naxi profesan una religión local llamada "dongba". Los antepasados de los naxis fueran capaces de crear una escritura con más de dos mil caracteres, utilizando un sistema pictográfico para consignar sus costumbres y fijar sus textos religiosos. Quedan sólo unos pocos maestros capaces de leer las escrituras, pero sigue siendo la única escritura pictográfica todavía viva. Los registros históricos muestran que ya fueron utilizados en el siglo VII, durante la dinastía Tang. Sin embargo, una investigación mostró que sus orígenes pueden remontarse a 7.000 años de antigüedad.

Las escrituras Dongba, que algunos expertos cifran en 50.000 volúmenes, incluyen numerosos aspectos de la religión y cultura naxi, de su historia, de su música, de sus bailes y medicinas, y por supuesto, de sus mitos y leyendas.




Los Tujia se llaman "bi zi ka" que significa "nacidos y criados localmente". Viven al oeste de Hunan, en Hubei, y en algunos condados de Sichuan.

Es una larga tradición "alegrarse en los funerales y entristecerse en una boda". Los toques de tambor, la danza y el canto, son comunes en un funeral tujia, llamado "sa er he". Tras la muerte, creen que van al cielo, por lo que es motivo de gran felicidad.
Pero lloran en la boda de la hija ya desde un mes antes de la ceremonia. En la misma boda, nueve chicas cantarán con la novia las "canciones de las diez hermanas", temas tristes sobre la separación que supone el acontecimiento,  haciendo al novio, eso sí, resposanble de todo lo que sucede.




Fuente: Libro “Minorías étnicas de China”-Autores: Xu Ying y Wang Baoqin

domingo, 10 de junio de 2018

Titiro, whakarongo... korero: kaupapa maori.

"El mero hecho de saber que alguien midió nuestras "facultades" llenando el cráneo de nuestros ancestros con semillas de mijo y que comparó dicha cantidad de semillas con la capacidad mental de pensar, ofende nuestro sentido de quiénes y qué somos." 
Linda Tuhiwai Smith. Profesora de educación y vicecanciller maori.
Libro: "A descolonizar las metodologías":

"Nos parece un descaro que los investigadores e intelectuales occidentales puedan presumir saber todo lo que es posible saber sobre nosotros basando sus conocimientos en sus breves encuentros con algunos individuos de nuestras comunidades. 
Nos indigna que Occidente pueda desear extraer y reclamar propiedad sobre nuestros modos de saber, sobre nuestro imaginario y sobre las cosas que creamos y producimos, y al mismo tiempo rechaza a la gente que creó y desarrolló esas ideas, y que busquen negarles la posibilidad de continuar siendo creadores de su propia cultura y sus propias naciones.
Nos enfurece saber que las prácticas utilizadas durante el siglo XIX y en siglos anteriores sean todavía empleadas para negarles validez a los reclamos que hacemos los pueblos indígenas de existir, de vivir en nuestras propias tierras y territorios, el reclamo sobre nuestro derecho a la autodeterminacion, supervivencia de nuestras lenguas y formas culturales de conocimiento, nuestros recursos naturales y los sistemas para vivir inmersos en nuestro medio ambiente."

"Un intento reciente, afortunadamente no exitoso, de patentar a una persona indígena en las tierras altas de Nueva Guinea, podría sugerir que hay muchos pueblos indígenas que todavía no tienen protección en cuanto a actividades de investigación se trata."
"Por extraño que suene, al parecer un hombre no indígena de la New Age intentó patentar la ceremonia de la casa de sudor de los indios norteamericanos, porque "los indios no la estaban realizando de manera correcta".
"Somos el pueblo más investigado del mundo" es un comentario que he oído frecuentemente por parte de distintas comunidades. La veracidad o no de esta afirmación no es lo que importa, pero lo que sí es necesario considerar seriamente es el sentimiento de agobio y de cinismo oculto que se expresa en este mensaje."

"Todo el proceso de colonización puede ser visto como un despojarnos del mana (nuestro prestigio ante nuestros ojos) y como un debilitamiento de rangatiratanga (nuestra habilidad y derecho a determinar nuestros destinos)."

Las discusiones postcoloniales han generado cierta resistencia indígena, por la idea de que el colonialismo ya se acabó, que se considera ya una cuestión liquidada. Esto lo expresa mejor el activista aborigen Bobby Sykes, que preguntó en una conferencia académica: 
¿Qué?, ¿poscolonialismo? ¿Acaso ya se fueron?
En una discusión sobre aquello que podría llegar a constituir principios éticos sólidos para la investigación en las comunidades maori, Ngahuia Te Awekotuku ha identificado una serie de responsabilidades que los investigadores tienen para con los pueblos maorí. (...) hay algunas ideas culturalmente específicas que son parte de lo que se denomina como las prácticas Kaupapa Maori:
1. Aroha ki te tangata (respeto por la gente)
2. Kanohi kitea (la cara visible), mediante la cual se transmite el sentido de que ser visto por la gente, mostrar tu rostro, asistir, ayuda a consolidar tu pertenencia centro de una comunidad de modo sostenido. Es parte de como la credibilidad de uno debe ser continuamente desarrollada y mantenida.
3. Titiro, whakarongo... korero (mire, escuche... hable.)
4. Manaaki ki tangata (comparta y reciba amablemente a la gente, sea generoso)
5. Kia tupato (sea cauteloso)
6. Kaua e takahia te mana o te tangata (no pisotee el mana de la gente)
7. Kia mahaki (no alardee de su conocimiento) 

"La competencia en la propia tradición oral, el debate, el desempeño oral y oratorio, el silencio estructurado y otras convenciones que modelan las tradiciones orales, continúan siendo algunas de las principales formas para generar confianza en la lengua maorí. 
"Definir la investigación comunitaria es tan complejo como definir la propia comunidad. La comunidad representa un espacio mucho más íntimo, humano y autodefinido que el "trabajo de campo", el cual asume que hay un espacio "ahí afuera", dónde es posible que la gente esté o no presente. La investigación comunitaria cuenta con y da validez al hecho de que la propia comunidad hace sus propias definiciones."
"Para los grupos maorí existen varias formas de identificar que alguien pertenece a cierta comunidad indígena. Una manera muy común es presentarse a los demás nombrando la montaña, el río, el ancestro tribal, la tribu (iwi) y la familia (whanau). Por medio de esta forma de presentación, uno se localiza en una serie de identidades que se han enmarcado geográfica, política y genealógicamente."
"En su estancia en Nueva Zelanda en 1996, la historiadora afroamericana Bernice Reagon Johnson visitó una comunidad maorí, y al participar en las discusiones sobre el significado de la tierra para la identidad maorí, describió a su propia comunidad afirmando que ésta se mantiene unida por medio de las canciones más que por el territorio. Un amigo aborigen también hizo un comentario parecido: "cantamos para que la tierra exista".
"Compartir saberes es también un compromiso a largo plazo. El viejo refrán colonial "saber es poder" es tomado seriamente en las comunidades indígenas. Recuerdo que cuando asistí al Congreso mundial de los Pueblos indígenas sobre educación, una mujer aborigen me comentó: "¡nosotros estamos siempre esperando que ellos (los australianos blancos) se pongan al día! ¡Todavía no lo entienden!" 
"Los primeros visitantes colonos, incluso muchos de los misioneros, supieron apreciar la amplitud y la sofisticación de la epistemología maorí. Debido a la estructura de la sociedad maorí, el conocimiento en sí nunca fue considerado universalmente disponible. La sociedad maorí valoraba mucho el conocimiento, hasta tal punto que ciertas clases de conocimiento eran confiadas solamente a unos pocos miembros del whanau. Parte del conocimiento era considerado tapu, y existían sanciones que garantizaban que esté fuera protegido, utilizado apropiadamente y transmitido con precisión. Las y los maorí tienen una historia áltamente desarrollada de cómo se obtuvo el conocimiento. En uno de nuestros primeros "proyectos de investigación", Tane-nui-a-rangi, uno de los hijos de los primeros padres (el Padre Cielo y la Madre Tierra), viajó al décimo segundo universo para obtener el conocimiento. Dos aspectos a resaltar en esta historia son qué Tane-nui-a-rangi buscó el conocimiento de parte de todo el mundo, y que el conocimiento que obtuvo fue diferenciado en tres canastas diferentes. Éstas canastas contenían diferentes clases de conocimiento. Éste se percibía como altamente especializado, pero cada aspecto era esencial para el bienestar colectivo. También era percibido cómo jerarquico. Había un conocimiento que todo el mundo necesitaba para llevar a cabo sus actividades diarias, y se adquiría por medio de la observación, la práctica y la orientación de kaumatua, (los ancianos sabios). Las historias y los proverbios demuestran que la apatía, la pereza y el no completar las tareas, no era tolerado y acarreaba consecuencias."
"Debido a que el conocimiento era concebido como altamente especializado, tenía que ser distribuido entre los miembros del grupo. Los individuos con habilidades especializadas, las tenían en el nombre del grupo. Ellos también dependían de otros miembros del grupo, con otras clases de conocimiento, para llevar a cabo diferentes actividades interdependientes. La conexión del conocimiento con el mana puede llegar a significar que un informante no va a revelar demasiado, no va a admitir la falta de conocimiento. Por el contrario, va a ejercer influencia o a imponer un panorama de dominio de acuerdo con lo que se revela, y va a dar una opinión individual del conocimiento y las actividades del grupo."
"Kaupapa maorí deriva de fundamentos de una tradición epistemológica diferente, la cual enmarca la manera en que vemos el mundo, en el que nos organizamos, las preguntas que hacemos y las soluciones que buscamos. La kaupapa se relaciona con las conexiones entre idioma, conocimiento y cultura. Sin embargo, Kaupapa maori no significa lo mismo que conocimiento y epistemología maorí. Implica una manera de enmarcar y de estructurar los fundamentos de cómo pensamos sobre esas ideas y prácticas, una conceptualizacion del conocimiento maorí, de abstraer ese conocimiento, reflexionar sobre él, tomar parte en él, de darle darlo por supuesto a veces, de suponer cosas basándose en él y de involucrarnos críticamente en la manera en que este ha sido y está siendo construído.
Busca entender en sus propios términos y dentro de un marco más amplio de valores y actitudes maorí, el idioma maorí y las formas de vida maorí en el mundo.

jueves, 24 de mayo de 2018

Afrorismos: proverbios africanos ilustrados.

@Lara Ripoll
"La luna camina despacio... pero atraviesa el mundo"
Proverbio akan (Ghana).


Lara Ripoll, periodista, cooperante y fotógrafa, nos cuenta que dentro de los Akan, los grupos étnicos más importantes son los Fanti y los Ashanti, que mantienen lazos culturales. Y su estructura social es matrilineal: el individuo pertenece al grupo por su vinculación con las mujeres del mismo.

"Educa a un hombre y educarás a una persona, educa a una mujer y educarás a una nación" afirman los Fanti.

"No es bueno que los dientes riñan con la lengua", dicen los Baulé, otra etnia del grupo Akan y una de las mayoritarias hoy en día en Costa de Marfil. Se trata de la interdependencia: los que dependen unos de otros, están obligados a entenderse. Entre los Baulé, en el siglo XIX, cuando llegaron los franceses, eran las mujeres las que ocupaban con frecuencia la función de jefe local. Es más, el poder del rey Baulé se sigue heredando por vía materna.

"En tiempo de crisis, el sabio construye puentes; el necio construye muros." es
@Lara Ripoll
un proverbio de los Yoruba y los Igbo de Nigeria. Que la unión hace la fuerza y que la violencia no es el principal camino bien lo saben los wolof de Senegal: "El día en que un mosquito se pose en tus testículos, aprenderás que siempre hay una manera de resolver los problemas sin usar la violencia"


"El ojo del anciano no sale temprano, pero sale para mirar" dicen los tutsi de Ruanda y Burundi, porque "la piel de una persona vieja está llena de ojos" dicen en Somalia. Y en la misma Somalia, los Camitas saben que "una persona sabia llena primero su cerebro antes que vaciar su boca". Mirar y escuchar, para entender y comprender. Si vas a Etiopia, puede que escuches en amharic decir: "El que sabe mucho habla con silencio".
"La verdad existe más allá de las montañas. Para conocerla, hace falta viajar" es un proverbio de Burkina Faso. Así es como Thomas Sankara renombró esta tierra en 1984 (llamada Alto Volta por Francia). Para eso, utilizó las tres lenguas locales:
"Burkina" significa "honor" o "dignidad" en Mooré;
"faso" es "Tierra Natal" en Dioula;
y la lengua Fula brilla en el topónimo "burkinabé". Ese final, "-be", es el plural para gente. 
Porque Burkina Faso es el país de los seres humanos íntegros.
@Lara Ripoll
Íntegros sí, pero con raíces: "emulemos a los locos de ayer para poder actuar con claridad extrema hoy. Deseo ser uno de esos locos. Debemos atrevernos a inventar el futuro”, decía Sankara.
Burkina Faso es el primer lugar que experimentó con los proverbios del ayer a través del libro “Afrorismos. Proverbios africanos ilustrados”, de Lara Ripoll, en escuelas de Primaria y entidades que trabajan con la infancia. Es en esta obra bellamente ilustrada de fotografías de Ripoll, y escrito en español, francés e inglés, donde puedes encontrar todos estos proverbios, y muchos más.

"Los pueblos de raza negra, sin desarrollar la escritura, han desarrollado el arte de la palabra de una manera muy especial" explicó el etnólogo Amadou Hampâte Bâ. "A pesar de no estar escrita, su literatura no es menos bella. Cuántos poemas, cuántas epopeyas, cuentos históricos y heroicos, fábulas didácticas, mitos y leyendas de verbo admirable se han transmitido así a través de los siglos, fielmente llevados por la memoria prodigiosa de los seres humanos de la oralidad, apasionadamente enamorados de un bonito lenguaje y de la poesía."

Y zanjaba con orgullo: "Yo soy un diplomado de la gran universidad de la palabra enseñada bajo las sombras de los baobas"

@Lara Ripoll

Los Ewé le advertirían que "la sabiduría es como un árbol de baobab, nadie la puede abrazar"
Así es que Afrorismos no sólo es la huella de las palabras que discurren por el viento. O, como dirían en swahili, "las cartas desde el corazón que se pueden leer en las caras" que se muestran en las fotografías de Ripoll. Es también un proyecto de cooperación educativa entre maestros y niños, mujeres, ONGs locales... que avanza ahora también en comunidades de Togo.

*Se puede adquirir “Afrorismos. Proverbios africanos ilustrados” en:
https://www.facebook.com/Afrorismos.Proverbiosafricanos/

lunes, 7 de mayo de 2018

Oda a Siria: la interconfesionalidad cultural

“Velad por no estar atados a una creencia concreta que niegue las demás, pues os veréis privados de un bien inmenso”.

“Mi corazón se ha hecho capaz de todas las formas. Es (…) templo para los ídolos y Kaaba del peregrino, tablas de la Torá y libro del Corán”.

Ibn Arabi. Siglo XIII.

"Todo el mundo tiene dos patrias....la suya propia y Siria" (Andre Parrot, antiguo director del Museo del Louvre)


(Extractos del libro de Pablo Sapag:
"Siria en perspectiva: de una crisis internacionalmente mediatizada al histórico dilema interno" y de la entrevista con el mismo autor.)

Siria es el país más complejo del mundo. Es la cuna de la civilización y es el país más antiguo habitado. Damasco y Alepo, se disputan el título de la ciudad habitada permanentemente por más largo tiempo en la historia, entre 6.000 y 8.000 años. Además, está en un lugar del mundo históricamente "bisagra", cruces de civilizaciones, imperios, que han dejado su historia y su riqueza.

Por eso, Siria es una sociedad MULTICONFESIONAL: a lo largo de la historia se han desarrollado formas de comportamiento social que son multi e interconfesionales.


En Siria nacen las tres religiones monoteístas. Fue el primer país de expansión del Islam después de la penísula arábiga cuando era un país cristiano ortodoxo. El Islam se convirtió en poder político pero no en poder social hasta muchos siglos después, lo que determinó la cultura y la política de Siria. A partir de la Independencia, 1946, se ha dotado de un Estado aconfesional (que no laico) que garantiza la sociedad multiconfesional y la cultura interconfesional.

En Siria nunca ha habido un censo confesional ni los carnets de identidad señalaban la religión, como en Grecia o en el Líbano, o en Israel, donde la nacionalidad israelí se da sólo por el hecho de ser judío.

En Líbano, su país vecino, las posiciones de poder se ejercen en función de la confesión. El presidente de la República debe ser un cristiano maronita; el primer ministro, un musumán suní; el presidente del Parlamento, un musulmán chií asistido por al menos un vicepresidente cristiano ortodoxo de rito griego. La propia Constitución libanesa reconoce que el modelo político del país es abiertamente confesional, pero en esta misma Constitución libanesa, añade "la abolición del confesionalismo político ha de ser un objetivo nacional y debe alcanzarse de acuerdo a un plan por etapas".

No como en Siria, en la que el Estado no pertenece ni está adscrito a ninguna confesión religiosa, como exigen algunos sectores político-religiosos, aunque no por ello actúa con indiferencia o desconociendo las muchas confesiones que existen en Siria y que dado su peso histórico aportan de manera decisiva a la construcción de la identidad cultural de la sociedad.
Un sistema que va mucho más allá de concepto de "tolerancia" como "respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias". Y es que en Siria, no hay religión propia, no hay religión de Estado
Por lo tanto, el juego de "mayorías" y minorías" no opera en Siria, ni de manera institucional ni social, ya que se trata de un mosaico en el que todas sus partes son valiosas, piezas necesarias, esenciales e imprescindibles en ese todo social. "Uahid, uahid, uahid, al chabi suri uahid": (uno, uno, uno, el pueblo sirio es uno), dice un grito popular. En Siria, al margen del número de habitantes de tal o cual confesión en un determinado sector económico o profesional, todas tienen el mismo valor para del Estado. La mayor figuración de un grupo en tal o cual sector es el resultado del devenir histórico del país y no de una premeditada acción legislativa del actual Estado sirio. 
Por ejemplo, se puede verificar que el 30% - 35% del profesorado de la universidad de Damasco es cristiano. Esto es porque cuando el Islam se convierte en poder político, al principio del Califato Omeya, a los cristianos se les limita a los estratos altos de la administración y la milicia, por el "dhimmi", el pacto establecido entre el poder político musulmán y los cristianos y judíos en su condición de "ahlu al kitab", pueblos del Libro. Otro ejemplo es el hecho de que los alauitas están sobrerepresentados en la milicia y en la Fuerza Aérea, porque a partir de 1920 los franceses crearon una fuerza militar auxiliar en la que se enrolaron alauitas por presión de una Francia deseosa de dividir a los sirios y por pura necesidad de los alauitas, que encontraron en las Tropas Especiales una salida laboral. Lo mismo que ocurrió con los drusos, que aún tienen una destacada participación en el Ejército. Los musulmanes suníes, por su parte, están más presentes en la política y en el sector comercial de ciudades como Damasco o Alepo o en la tenencia de tierras en las provicias de Homs o Hama.

Siria no es laica, sino institucional, social y culturalmente aconfesional,
multiconfesional e interconfesional.
Salvo en lo relativo al controvertido caracter genérico de musulmán que sigue exigiendo el artículo 3 inciso 2 la Constitución de 2012 al Jefe de Estado, y por lo tanto está vetado a los cristianos y drusos, cualquiera puede ocupar otra posición dentro de la Administración o las Fuerzas Armadas. De acuerdo al artículo 3 incisos 3 y 4 de la Constitución de la República Árabe Siria de 2012, el Estado aconfesional se impone como obligación proteger a todas las confesiones a la vez, independientemente del número de fieles o el peso demográfico numérico que en determinadas facetas de la vida social y económica pueda tener cada una de estas confesiones. El Estado, pues, respeta y garantiza explícitamente la libertad de culto y las propiedades de todas las confesiones así como lo que éstas establezcan respecto a ciertos aspectos del estatuto personal de sus fieles.


En Siria, por ejemplo, nunca ha habido una ley que prohiba el alcohol. En Siria no hay códigos de vestimenta, como ocurre en Francia o en otros países europeos, que está prohibido entrar en centros públicos con un velo islámico o hiyab u otra prenda u accesorio que revele el caracter musulmán de su portador. En Siria, cada uno es libre de vestir como quiera y de llevar en público las prendas y accesorios propios de su confesión: un hiyab, una mano de Fatima, un crucifijo, la imagen de Hussein, de San Jorge, la zebiba o callo en forma de pasa en la frente que se forma al tocar el suelo la parte delantera de la cabeza durante el rezo.
En Siria, los funcionarios del Estado si son cristianos pueden librar para ir a misa el domingo y los musulmanes el viernes para ir a la mezquita si así lo desean. El calendario oficial laboral reconoce y contempla por igual fiestas cristianas y musulmanas. Navidad, Semana Santa, el Eid al Adha, el Eid al Fitr o final del Ramadán y el Nacimiento del profeta Mahoma son fiestas oficiales que conmemoran la mayoría de la población porque son parte de su cultura social al margen de la adscripción religiosa de cada uno. Todas estas fiestas religiosas reciben amplia cobertura en los medios de comunicación del Estado independientemente del peso demográfico de los seguidores de cada confesión. La televisión pública siria da tanta importancia a los actos religiosos de la Navidad Armenia, que se celebra el 6 de Enero, como a los de la mucho más numerosa iglesia Greco Ortodoxa de Antioquía o de la católica siriaca, que celebran la Navidad el 25 de diciembre.


En Siria es posible ver en las iglesias musulmanes orando y en las mezquitas, cristianos rezando. Como ejemplos de una multiconfesionalidad que se traduce en interconfesionalidad social, están la mezquita Omeya de Damasco o el Monasterio de Nuestra Señora de Sednaya, donde no es extraño ver indistintamente a cristianos y musulmanes. También están los oratorios dedicados en el campo y en las ciudades a un Mar Georges (San Jorge) venerado siglos antes de la aparición del islam y hasta hoy en toda Siria.

La defensa de esa característica única e intranferible de la sociedad siria ha inspirado la resistencia ante los intentos de transformar el Estado sirio en un Estado confesional. Ni el wahabismo ni el salafismo takfiri (el que acusa a otro de apóstata) han tenido predicamiento masivo. En Siria, y como legado del periodo Omeya, ha sido el sufismo y su apuesta por la multiconfesionalidad la corriente que más huella espiritual y política dejó en los suníes sirios frente a la influencias salafistas provenientes de Egipto y el Golfo Pérsico. Muchos ciudadanos, incluso contrarios al Gobierno y del presidente de la República, interpretaron que debían acudir en defensa de ese Estado garante de la multiconfesionalidad siria, una interconfesionalidad cultural derivada de las muchas manifestaciones religiosas que históricamente se han desarrollado en territorio sirio.

Uno de los ministerios más importantes de los gabinetes gubernamentales sirios es el de Awqaf o fundaciones religiosas. Mientras que en otros países como Jordania, Emiratos Árabe Unidos, Qatar, Kuwait o Marruecos, ese ministerio lleva oficialmente el nombre de "Awqaf y Asuntos Islámicos", en Siria solo se llama Ministerio de Awqaf. Aunque en lengua árabe el término awqaf aparece relacionado con fundaciones islámicas, el no añadir la coletilla de "asuntos islámicos" permite que sea una repartición ministerial con competencias más amplias, tratando asuntos concernientes a otras confesiones: conferencias y reuniones dedicadas al diálogo interconfesional, visitas de dignatarios religiosos musulmanes a templos cristianos y viceversa o visitas del titular a celebraciones religiosas tanto musulmanes como cristianas.

Todavía tienen un gran papel los mediadores, figuras sociales indispensables en los procesos de reconciliación nacional, que combinan la solución militar y la política, y que se basan en un elemento propio de la cultura siria: el de honor (sharf) y dignidad (karama). Estos valores defienden que no se humille al rival, e inculcan que siempre hay que ofrecer una salida digna al adversario, sea éste quien sea. En el caso de los procesos de reconciliación nacional, esa salida digna puede ser su vuelta a una vida normalizada, una posible incorporación laboral, o no aceptar la amnistía y marcharse a otro sitio. El caso es que estos conceptos de la cultura local la conocen los mediadores, que pueden ser tanto religiosos como tribales. Un grupo armado islamista puede designar como mediador a un patriarca de una iglesia cristiana o a un líder tribal. Poco importa mientras sean buenos mediadores.

En Siria, una confesionalización de la política podría llevar a la constitución de cantones, que dado su tamaño y diversidad geográfica del país, podrían abrir irreversibles brechas territoriales, económicas y políticas, como en Iraq, y trasvases demográficos no deseados y traumáticos. Y es que, por ejemplo, los cristianos ortodoxos están en todo el país. Los kurdos no solo habitan en el norte, también en las grandes ciudades. Los alauitas hace tiempo dejaron de estar confinados en las montañas de Tartus y Latakia, en cuyas ciudades nunca han sido mayoritarios. Lo mismo ocurre con los drusos, que no solo están en Sweida. 
 
Maalula, que en arameo significa "entrada", es una localidad en la Gobernación de la campiña de Damasco y, junto con los dos otros pueblos cercanos de Bakh'a y Jubba'din, es el único lugar donde todavía se habla un dialecto de la rama occidental del idioma arameo. Es un pequeño pueblo escarpado en la roca en el que las casas, pintadas de color arena y azul plateado, cuelgan de las escarpadas paredes de un acantilado. En este lugar, la mayoría de la población local pertenece a la Iglesia Greco-Católica Melquita y a la Iglesia ortodoxa de Antioquía, pero también viven los musulmanes que siguen un legado no arabizado.

Foto principal: Yara Al Najem (fotografía), Azza Abo Rebieh (pintura)