martes, 4 de diciembre de 2018

Mimmo cabezota: Riace, pueblo modelo de acogida.


"Para evitar que la ira social se dirija hacia los responsables de la quiebra económica, hacen todo lo posible para dirigirla hacia los inmigrantes, señalándolos como los responsables del desempleo, de la violencia, de la crisis de nuestra civilización. Fomentan el odio recíproco entre nuestros marginados y los que provienen de otras tierras. La guerra eterna entre los pobres." 
Peppino Lavorato, discurso en el Auditorio del liceo Científico de Rosarno, 2010.

"Mi madre, hija de un emigrante, ella me transmitió la obsesión de no cerrar la puerta. 'No te preocupes por cerrar la puerta', repetía con frecuencia. Y siempre traía gente nueva a casa, gracias a la actividad política, y venían de todas partes y ella nunca se quejaba. Por el contrario, los recibía, los ayudaba. Y me dejó ese legado." 
Dominico Lucano, alcalde de Riace (sur de Italia).

La calabresa Tiziana Barillà ha recogido la historia de este alcalde y la ha plasmado en "Utopía de la normalidad. Riace, el modelo de acogida de Domenico Lucano". Riace, una pequeña localidad costera calabresa de menos de unos 1.500 habitantes que se ha convertido en un referente en la defensa de los derechos humanos por su proyecto de acogida de migrantes.

"Entre seres humanos, establecer relaciones debe ser espontáneo, sin incomodidades. Sí, es cierto, la relación humana siempre es un riesgo, nunca se sabe lo que puede nacer: antipatía, simpatía... Pero, ¿qué sentido tiene la vida si no te arriesgas por crear vínculos? Sería como encerrarse cada uno en una jaula." Lucano habla así sobre la voluntad de llevar una dimensión de vida abierta, respetuosa y colectiva.

En su campaña electoral, en 2004, ya anunciaba que: "Muchos de mis colegas gobiernan con ordenanzas contra las personas, contra el terrorismo, contra los gitanos. Hay muchas organizaciones políticas que basadas en el odio racial y el desprecio por la humanidad que adoptan políticas destructivas. Yo no quiero escuchar la palabra "contra".

"Nuestro territorio está atravesando un peligroso declive demográfico, hay pocos nacimientos y cada vez más personas se van (...) No debemos construir más en los solares edificables sino crear oportunidades para la socialización. Recuperar esos espacios, la escuela que esta cerrada, el deseo de quedarse (...) Debemos recuperar la dimensión de lo que significa la comunidad, el bien común". 
Ya entonces rechazaba los programas sobre "desarrollo de territorio", que impulsaban la construcción de rascacielos y obras públicas que no servían de nada a la gente del pueblo. Su ideal era recuperar los edificios abandonados y recuperar la dimensión de lo que significa la comunidad, el bien común, lo colectivo, lo público. Para eso tampoco era necesario gastar cantidades ingentes de dinero, sino recuperar los recursos de los que ya se disponía (como de la capa acuífera, que gracias a un pozo, el agua es ahora un bien común en todo el pueblo); y recuperar la economía controlada tanto por mafias locales como de "las sombras de la antimafia funcional solo para justificar un vacío político desalentador", y especialmente, escapar de la especulación inmobiliaria
El truco: "El impulso militante es la lente que me permite ver con claridad para no caer en la trampa", explica Lucano. El migrante, las personas con escasos recursos económicos, son seres humanos y no negocios. Los 35€ que recibían del Estado para el hospedaje de cada inmigrante, no lo utilizaban de manera asistencial, sino en crear empleo y becas de trabajo. Y por las calles de Riace, no hay policías que criminalizen la zona. "¿Cómo se puede hablar de acogida cuando los inmigrantes están custodiados por policías y carabinieros? En Riace, no los necesitamos." "La verdadera utopía revolucionaria es la de la normalidad".

Lucano lo tiene claro, los migrantes viven en condiciones de esclavitud, los campos del sur de Italia son las tierras de trabajo de los brazos fuertes de la inmigración a los que se les quiere dejar en un estado perpetuo de ilegalidad para este mercado negro de explotación, otorgándoles una nueva identidad: "sin papeles". Por eso, el problema no se soluciona a través de políticas de seguridad a través de dispositivos policiales, ni exacerbando las leyes, sino ampliando y garantizando políticas de protección y acogida. Más intervención y justicia social, menos especulación, más recursos, más convivencia, menos segregación, más igualdad y nada de racismo. Cuando las personas tienen acceso al bienestar social, los niveles de delincuencia bajan.

Riace, en el sur de Italia, fue parte de Re.Co.Sol, la red de municipios solidarios, acogiendo a más de 6000 migrantes etíopes, somalíes, kurdos, afganos, nigerianos... y así hasta 26 países diferentes, hasta que la mitad de sus vecinos fueron los que no habían nacido en Calabria. "En resumen, somos mitad y mitad, y esto es hermoso". Así, el pueblo pasó de la resignación de la muerte civil a la repoblación. "Pocos creían que un pueblo semidesierto podría volver a vivir, que los talleres de tejido o de cerámica podrían volver a abrir de verdad, que se podrían organizar guarderías y escuelas multilingües. En Riace, hablamos calabrés, pero también kurdo y tigriña. Y palestino, y amerindio... Hemos elegido que hablara el corazón en lugar de los miedos", asevera Lucano.
"Esta es la relación de la dimensión humana normal. Hemos llegado a un punto en que parece que hubiera un 'síndrome de estorbo entre los seres humanos'. Tú llegas y me estorbas, como si el territorio y el cielo pudieran pertenecernos solo a nosotros. En cambio, este estorbo que proviene de los seres humanos es hermoso, y debemos convencernos de que vale la pena porque abre horizontes y permite comprender mejor a los demás, y también a nosotros mismos." 
Además, los vecinos tienen la posibilidad de cuestionar todo lo que los medios dicen, comparándolo con su vida real, con sus vínculos emocionales dentro de la comunidad. "Se crean formas de hermandad, participación e intercambio. Y al final, se convierte en algo normal. Y quien llega encuentra, por fin, una dimensión humana" dentro del tejido social.

"Somos nosotros los occidentales que, con nuestro estilo de vida, tenemos la verdadera responsabilidad del éxodo de miles y miles de personas que emprenden estos viajes. Desestabilizamos grandes áreas con guerras y, debido a la búsqueda de beneficios económicos, las condenamos a la miseria. Quienes huyen de su país intentan escapar de la guerra o de la pobreza."

Pero "es más fácil gritar, vehiculando odio y desprecio como hace Matteo Salvini (líder del partido italiano Liga Norte y ministro del Interior del Gobierno italiano). Las guerras entre los pobres, las histerias xenófobas y el sensacionalismo atraen a la audiencia, mientras que los casos de buenas políticas de inmigración interesan menos. (...) Es más fácil difundir un discurso racista que construir puentes sociales y mestizajes culturales".

No son pocos los italianos que han sucumbido al mensaje de "primero, los italianos", los muros, las expulsiones, los centros de detención... y los obstáculos de leyes y reglamentos que niegan el acceso al bienestar de aquellos que llegan buscando la paz. "Sí, la llegada de estas personas altera equilibrios", asegura Lucano. Pero no se refiere solo a la convivencia, sino sobre todo a la carrera de obstáculos burocráticos a la que se ven sometidos por, entre otras cosas, no echar a la calle a los refugiados cuando se termina el proyecto, ("mientras haya casas, cualquiera puede venir"), o utilizar moneda local, el remedio que ha ideado para compensar las demoras del ministerio (de seis o siete meses) sin recurrir a los bancos. Gracias a estos billetes, que después se convierten en euros, los comerciantes del pueblo pueden vender a crédito a los inmigrantes, concediéndoles poder adquisitivo sin relaciones de dependencia y sin intereses. "¿Se puede saber por qué el refugiado tiene que pagar intereses a un banco si hemos encontrado una solución alternativa?" Y sin embargo, para el Estado es ilegal la creación de esta moneda local, pero no los "cupones de comida" que organismos públicos y grandes empresas privadas dan a sus empleados, que es el mismo procedimiento.

"Aquellos de nosotros que queremos cambiar el mundo contamos con los anticuerpos necesarios para evitar ser corrompidos por las instituciones, por los poderosos vinculados a las mafias que en estas zonas intentan dirigirlo todo. Por supuesto, sabemos que estamos solos y, a veces, también nos sentimos abatidos, pero luego nos damos cuenta de que somos muchos los que queremos construir experiencias positivas y a contracorriente, hay muchas personas con estos ideales que se buscan y se conocen, y esto significa que vale la pena seguir luchando"

Desde octubre de 2017, Lucano está siendo investigado por "prevaricación, soborno y fraude con agravantes". Ya hace dos años que no se conceden las subvenciones relacionadas con los proyectos extraordinarios de acogida. Pero esto empieza dos años antes de que Salvini asumiera el Ministerio del Interior, "este proceso de criminalización empezó por parte de un gobierno de centro izquierda y, específicamente, por un ministro del Interior con un pasado de militancia comunista y calabrés, Marco Minniti”, sostiene Tiziana Barillà. En un año, Mimmo Lucano ya no será alcalde de Riace, porque ha completado el ciclo de un máximo de tres mandatos consecutivos previstos por la ley italiana. En estos momentos, se encuentra exiliado en una localidad a 10 kilómetros, ya que fue detenido acusado de favorecer la inmigración irregular y tiene prohibida la entrada a Riace. Salvini también ha ordenado el cierre de todos los proyectos y la redistribución de los solicitantes de asilo del pueblo.

“En los últimos 20 años, el modelo Riace no ha cambiado significativamente, lo que ha cambiado es el marco normativo-jurídico y político nacional y europeo" explica Barillá. El ‘decreto Salvini’ es un proyecto de ley que dificulta las condiciones para las personas solicitantes de asilo y contempla que “en caso de peligro social”, puedan ser expulsados. Muchos inmigrantes en regla pasarán a ser irregulares. El decreto producirá efectos devastadores en miles de seres humanos, a menudo en condiciones de absoluta fragilidad, pero también tendrá un impacto negativo muy fuerte en los municipios y en las regiones. Excluir a los solicitantes de asilo y echar a la calle a miles de personas sin derechos y fuera de un sistema de servicios sociales y de salud no solo es inmoral, sino un factor grave. El decreto de seguridad generará caos, marginación, y un estado de emergencia permanente. 
 "Acostumbrada a empujar para no rechazar" reza el cartel de Rosina y Rosetta, las burras encargadas de la recogida selectiva de desechos de Riace. En su lugar, existirían los vehículos motorizados pequeños y caros, y los recolectores necesitarían un carnet especial. Complicaciones, gastos. La asinoterapia, reintroducción de burros en las economías rurales y cascos antiguos, es mucho más amable y efectiva.
 


"Volveremos a ver calzones con remiendos
rojos crepúsculos sobre barrios vacíos de coches
llenos de gente pobre que habrá regresado de Turín o de Alemania
Los viejos se apropiarán de sus poyetes como de sillones de senador
y los niños sabrán que la sopa es escasa y qué significa un pedazo de pan
Y el atardecer será más negro que el fin del mundo y de noche
oiremos los grillos
o los truenos
y quizás algún joven de entre los pocos vueltos al nido sacará una mandolina
El aire tendrá sabor a trapos mojados
todo será lejano
trenes y correos pasarán de tanto en tanto como en un sueño
Y ciudades grandes como mundos estarán llenas de gente que va a pie con la ropa gris
y en los ojos una demanda que no es de dinero sino solo de amor solamente de amor
Las pequeñas fábricas sobre la hermosura de un prado verde en la curva de un río
en el corazón de un viejo bosque de robles
se vendrán abajo un poco cada tarde
muro a muro
plancha a plancha
Y los antiguos edificios
serán como montañas de piedra
solitarios y cerrados como en otro tiempo
Y el atardecer será más negro que el fin del mundo
y de noche oiremos los grillos y los truenos
Y los bandidos tendrán el rostro de otros tiempos
el cabello corto sobre la nuca
y los ojos de sus madres llenos del negro de las noches de luna
e irán armados solo con cuchillos
La pezuña del caballo tocará la tierra ligera como una mariposa
y recordará lo que fue el silencio el mundo
y lo que será.
Pero basta con esta película neorrealista.
Hemos abjurado de todo lo que representa.
Rehacer esa experiencia solo vale la pena
si luchamos por un mundo de verdad comunista".

Pier Pasolini.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Coca, Peyote y Ayahuasca: Shuar, Koguis y Wixárikas.


“Ustedes pueden ir a vivir al espacio exterior, está bien, pero no parecen capaces de volver al entendimiento de cómo vivir en armonía con la tierra. Eso es algo que olvidaron. Cuando entiendes eso, empiezas a entenderte mejor”. Jacinto Zarabata, kogui.

“No damos clases de esto, no lo platicamos en una escuela, con Tatewarí, que es el fuego, ahí es donde nosotros adquirimos conocimiento.” Santos, Wixárika.

"El efecto es que te eleva, entonces tú observas". Juan Shuinda, shuar.


SHUAR

El uso tradicional que los shuar (jíbaro en lengua shuar significa "salvajes") hacen de la ayahuasca parte de la creencia de que el mundo es una ilusión, y que solo tomando el alucinógeno pueden entrar en el mundo real. De este mundo, se podía conseguir un "alma" llamada arutam, que otorga fuerza interior. Cuando alguien posee un alma arutam, se puede hacer con una musiak (el alma vengadora) que se manifiesta cuando el poseedor de un alma arutam era asesinado. Este alma vengadora salía de la boca del guerrero y trataba de vengar su muerte matando a la persona que lo había asesinado. La única manera de desactivarlas era convertir las cabezas en tsantsas, cabezas reducidas, y allí quedaban atrapadas. 

La palabra “ayahuasca” es un término de origen quechua que proviene de dos nombres: aya, “cadáver, muerto, cuerpo humano muerto”; y waskha, “soga, lazo, cuerda, cable trenzado y retorcido de materiales como lana, cabuya, paja o cuero”. Es decir, “la soga que permite ir al lugar de los muertos”, nombrándose también como “liana de las almas” o “soga del ahorcado”. Aunque este enteógeno es conocido con más de cuarenta nombres distintos, yajé en Colombia; kamarampi entre el pueblo ashaninca; natem entre los shuar y achuara...

Pero la enredadera Banisteriopsis caapi, base del preparado de la ayahuasca, no es por sí misma alucinógena. Más bien permite que los alucinógenos y otros compuestos sean absorbidos por el cuerpo. El ingrediente activo de esta enredadera es la harmalina. No difiere mucho de la mescalina, el ingrediente activo del cactus peyote, el hongo psilocybe y el LSD. La harmalina es un inhibidor de la monoaminaoxidasa (MAO): impide que el tracto digestivo procese una serie de productos químicos tóxicos y permite que los alucinógenos entren en el torrente sanguíneo. Tampoco es la única planta rica en harmalina, la ruda siria, peganum harmala, también la contiene, y hay autores que indican que puede haberse utilizado como tinte para las alfombras en Asia occidental, por su tinte rojo. Quizás sea la base en la creencia de alfombras voladoras o, al menos, la inspiración de esas figuras geométricas en el centro de este textil.

Cómo más de setenta y dos grupos culturales amazónicos en la parte occidental de la selva amazónica, tanto en la Alta como en la Baja Amazonia, pudieron descifrar el alcaloide harmalina, es una incógnita. Las mezclas que se añaden al preparado de la ayahuasca varía enormemente, aunque la mayoría contiene derivados de la triptamina, y normalmente se hierve. Las posibilidades de un o una chamán de manipular la gama de visiones alterando la combinación de ingredientes es otro motivo de su popularidad, y las visiones dependen de su habilidad.

Los ayahuasqueros, por su parte, dicen que no es la planta la que cura, sino su espíritu. A través de sus canciones, conocidas como icaros, el chamán invoca a este espíritu y le pide que cure o le ofrezca una solución. No confundir con Ícaro, el del mito griego que levanta vuelo hasta que el Sol derrite la cera de las alas y cae al mar. “Icaro” nada tiene que ver con la mitología griega, aunque también levanta el vuelo. Designa el canto o la acción de “cantar para curar”, de los maestros curanderos o chamanes de la selva amazónica.


KOGUI


Eric Julien
"Como podríamos despreciar las milenarias tradiciones de los kogui. Un texto mítico recogido en las sierras nevadas de Santa Marta nos debe infundir el mismo respeto, la misma admiración por el vuelo del espíritu humano que un texto en sánscrito o un texto en latin o griego. ¿No es uno, el género humano?" Gerardo Reichel-Dolmatoff, antropólogo.

El antropólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff demostró el parentesco de los kogi con los antiguos taírona. Los koguis, o jaguares, se hacen llamar los “hermanos mayores”, mientras todos los demás somos los “hermanos menores”. La diferencia entre los dos reside el conocimiento sobre la naturaleza.

“En occidente se le da privilegio al uso de las cosas en lugar de a su fuente. Ese es el error intelectual. Al final, todo es naturaleza”, afirma el líder Kogui, Jacinto Zarabata.

Los koguis es un pueblo que resistió todos los embates: la conquista española, los colonos que les quitaron sus tierras, los marimberos o traficantes de marihuana... las enfermedades. La enfermedad para los kogui es una transgresión de la ley de equilibrio del universo: tiene que haber una mala conducta para que sobrevenga el mal físico. Tiene que haber una ruptura del dualismo con el que los kogui entienden el mundo: el sol y la noche, el bien y el mal, el hombre y la mujer.

Los koguis se mueven incesantemente por Sierra Nevada, de casa en casa y de
finca en finca. Si no fuera por la coca, no resistirían. El gran rito kogui es el mascar coca. Extraen de su mochila un puñado de hojas de coca, luego chupan cal con el palillo de su poporo (calabaza) Es un símbolo, dice Dolmatoff, de su dualismo sexual: el palillo lo masculino, la calabaza o poporo lo femenino. Pueden pasarse mucho rato frotando el palillo en el poporo. 

Todo cuanto es cóncavo, se asocia en seguida con las cabidades femeninas: la mochila, por ejemplo. Y también todo lo que es hueco, incluída la casa. A los ápices de sus casas, los llaman mauku-akula, de mauku, vagina, y akula, rama. Los hermanos mayores han sabido que es la materia y la realidad desde siempre. Dicen los Kogui “Nada existe sin el pensamiento”, lo que nosotros llamaríamos física cuántica.


La coca es su cultura, su entrada en el tiempo de los antiguos, su manera de ser koguis. El filósofo Josef Estermann explica que la coca como planta sagrada es el ombligo del cosmos, es decir, concentra en forma simbólico-celebrativa a todo el cosmos; es ese lugar de transición por excelencia. De ahí su importancia en los rituales:
La coca se usa como elemento básico en prácticamente todos los rituales. 
Las tres hojas juntadas son un símbolo para las regiones del universo (hanaq, kay y uray pacha), es decir: simbolizan la ‘unión’ o la relacionalidad originaria de todo el universo, y ‘relaciona’ las dimensiones espaciales (arriba-abajo) y temporales (pasado-futuro).


Su territorio está lleno de puentes construídos por ellos y sus antepasados que son maravillas arquitecturas indígenas.


El líder kogui Jacinto Zarabata lamenta que el mundo occidental gire en torno a “la ambición por tener más”.

“Lo que todos tienen yo también tengo que tenerlo, de otra manera los demás tienen poder sobre mí. Las consecuencias son evidentes, pero no parecen evidentes para ustedes”, indica.

HUICHOL


Maria Stenzel
Existe una tribu que todavía sigue comiendo y adorando a un cactus: los wixárikas

Bajo el signo del peyote, los huicholes de la Sierra Madre, perseveran en sus costumbres y ritos ancestrales. Hacen peregrinaciones a una wirikuta, el lugar sagrado donde buscan ese cactus que les eleva de su áspera realidad hacia su complejo y rico mundo sobrenatural, después de que el chamán bendiga con su mubieri, su cetro de plumas de águila, y el bufón o payaso se cuelgue su gato salvaje disecado y un ritual arco para que mate simbólicamente al dios venado, reencarnación del peyote. Cuando alguien encuentra al peyote, marca el lugar con plumas de gavilán. 

El peyote les arrancará de la pesadez de la tierra y les abrirá, como escribió Aldous Huxley, "las puertas de la percepción" con sus 55 diferentes sustancias alcaloides.

El chamán construye un altar improvisado con el peyote, maíz y los cuernos de Tamatz Kauyumari, el venado. 

A diferencia de los sitios arqueológicos al uso, Wirikuta está 'vivo' y quien le otorga esa vida es el pueblo Wixárika y viceversa.

Fue Tamatz Kauyumari, el venado, que llego hasta allá para darle empuje a nuestro padre Sol que emergió de Reuunar. Cada peregrino que viene tiene que hacer el mismo recorrido que hizo Tamatz Kauyumari."
 

Arte huichol
Es por ello que los wixárikas defienden este territorio, que a pesar de haber sido incorporado en 1988 a la Red Mundial de Sitios Sagrados Naturales de la UNESCO, y en 1994 declarado Área Natural Protegida por el gobierno local, se han otorgado concesiones a empresas mineras extranjeras en el lugar.



En Santa Bárbara, en la Sierra Madre, viven en rancherías y separados a lo largo
del territorio. Su ritmo de vida es plácido y dedicado a lo social, a los tejidos y a sus fiestas. Sus tejidos representan la polícroma visión de su mundo. El arte es una oración, una participación directa con su mundo sagrado. En los trajes, sagrados, despliegan su simbolismo colectivo, son re-expresiones de sus representaciones colectivas. Una forma constante de identificarse como pueblo. Con la pintura amarilla urra se pintan soles en las mejillas como homenaje a tayau, el padre sol. El nombre tayau, dicen, proviene de la onomatopeya del sonido que hace el pavo al saludar al sol. 

"Es extraordinaria la participación mística de los huicholes en su propia cultura." decía el antropólogo Lévy-Bruhl.

Mario Jareda Beivide
“No damos clases de esto, no lo platicamos en una escuela, con Tatewarí, que es el fuego, ahí es donde nosotros adquirimos conocimiento.” afirma Santos.

 El hecho de que los huicholes se designen a sí mismos como "doctores", wixárika, indica la importancia que adquieren las cuestiones relacionadas con la religión, el ritual y la salud. El mara'akame, como se le llama al chamán huichol, se dedica a ser guía espiritual del grupo, depositario de la memoria histórica y mítica y, en ocasiones, actúa como autoridad representativa.

El panteón huichol está compuesto por más de treinta dioses que se dividen de acuerdo a dos ciclos fundamentales: la temporada de lluvia y la temporada seca, la noche y el día cósmicos, la oscuridad y la luz, lo femenino y lo masculino. Entre las diosas de la temporada húmeda tenemos a la abuela crecimiento, takutsi nakawé; la madre tierra; la diosa del maíz, uteanaka; la que protege los partos, tuluviakame, etcétera. En cuanto a los dioses o personajes de la temporada seca sobresalen tatewarí abuelo fuego, tayau padre sol, akaitewarí el viento, paritzika deidad de la caza y de los venados, y otros muchos. La relación entre los dos bandos es lo que mantiene al mundo en movimiento, y todo ritual y relación con los dioses está encaminado a mantener ese equilibrio cósmico.

"Nosotros como wixraritari , le estamos pidiendo a nuestras deidades que el mundo siga existiendo y que nosotros podamos seguir existiendo.
Básicamente... 
...aquí le estamos apostando la vida” aclara el wixárika Santos.

Tamara Zarak Quintana

Fuentes:
http://www.ugr.es/~pwlac/G19_07Eugeni_Porras_Carrillo.html
http://www.masacalli.com/2012/02/guerra-florida-en-wirikuta.html
http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-pueblos/otros-pueblos-huicholes/1971334/
http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-pueblos/otros-pueblos-sierra-nevada-coca/2006426/
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/geografia/geoco4v3/sierra.htm
http://revistamasacalli.blogspot.com.es/2012/09/hikuri-neirra-ii.html
Un rastro de plumas. Tahir Shah.
https://www.youtube.com/watch?v=gjQV5HUoZ2o

miércoles, 31 de octubre de 2018

Erisictón y Tántalo: La miseria de la abundancia.

"La mitología griega nos cuenta la historia de Tántalo, semidiós bravucón castigado por Zeus a padecer hambre y sed eternas en medio de los más deliciosos manjares y con el cuerpo sumergido en el agua. Nos cuenta también la de su contrapunto y complemento, Erisictón, al que los dioses condenaron a comer ininterrumpidamente todo lo que encontraba en su camino, una cosa tras otra, animales, bosques, hijos, sin hallar jamás satisfacción, hasta la suicida autofagia final. No son historias antiguas y fantasiosas." explica el filósofo Santiago Alba Rico.


En el libro VIII, Las metamorfosis, de Ovidio, se cuenta la leyenda del rico Erisicton, príncipe de Tesalia.

La diosa Deméter,  diosa de la agricultura, la fertilidad y la tierra, protectora de los cultivos y las cosechas, tenía un bosque sagrado, un santuario ancestral construido por los pelasgos, un pueblo pre-helénico. En él, resaltaba una vetusta encina donde vivía una ninfa hamadríade, ninfas tan conectadas con su árbol que mueren si éste se corta.

Un día Erisicton decidió cortar su árbol a pesar de las advertencias. Y es que deseaba construir con su madera un techo para su sala de banquetes. Tras muchos hachazos, Erisicton consigue que la encina caiga y, así, la ninfa muere.

Deméter, enfadada, decidió que Erisicton pasara un hambre atroz, pero ella no podía inculcarle tal maldición, porque su trabajo era precisamente el contrario: dar alimentos a los seres humanos. Por eso, le pidió el favor a la diosa Limos, personificación del hambre y engendro de Eris (la discordia). Esta horrenda diosa visitó a Erisicton mientras dormía y cumplió el deseo de Deméter: penetró en sus entrañas de tal forma que desde entonces nada saciaría sus ganas de comer, y cuanto más engulliera más crecería su hambre.

En ese momento, Erisicton despertó de hambre y empezó a comer todo lo que podía. Sin poder dejar
de comer, Erisicton gastó toda su fortuna y vendió todos sus bienes, incluyendo a su hija Mnestra, que consigue escapar e intenta, en vano, ayudar a su padre que no para de comer, ya hasta las basuras que encuentra. Su apetito infinito lo devora todo.

Finalmente, el hambre hizo a Erisicton, entre gritos de dolor, arrancárse sus miembros y su carne a mordiscos, devorar sus miembros y comerse a sí mismo. 
Cuenta Ovidio: "La fuerza aquella, aun así, de su mal, después que hubo consumido toda su materia, y había dado nuevos pastos a su grave enfermedad, él mismo, su organismo, con lacerante mordisco a desgarrar empezó, e, infeliz, minorándolo, su cuerpo alimentaba."

Tántalo (que deriva del griego "talas", sufrimiento) fue invitado por Zeus a la mesa de los dioses en el Olimpo, lo que originó que tuviera la soberbia de cometer los tres grandes pecados de la mitología griega: ofender a un anfitrión, hacer daño a un niño y desafiar a los dioses. 

Fue revelando a los mortales los secretos que había oído en la mesa de los dioses, robó néctar y ambrosía, negó la divinidad de Apolo (el Sol) y raptó a Ganímedes. Además, invitó a los dioses a un banquete en el monte Sípilo, y cuando la comida comenzó a escasear, decidió ofrecer la carne de su propio hijo Pélope. 

Cuando Pandáreo robó el mastín de oro de Rea para que cuidara del recién nacido Zeus, se lo dio a Tántalo para que lo ocultara, pero pasado el tiempo, Tántalo le juró por Zeus que nunca había oído hablar de él. 
Zeus, escandalizado, terminó aplastando a Tántalo con una roca que pendía del monte Sípilo.

Después de muerto, Tántalo fue eternamente torturado en el Tártaro

Así lo vio Ulises (Canto XI, la Odisea) cuando descendió al inframundo:

"Vi a Tántalo, que soportaba pesados dolores, en pie dentro del lago; éste llegaba a su mentón, pero se le veía siempre sediento y no podía tomar agua para beber, pues cuantas veces se inclinaba el anciano para hacerlo, otras tantas desaparecía el agua absorbida y a sus pies aparecía negra la tierra, pues una divinidad la secaba. También había altos árboles que dejaban caer su fruto desde lo alto perales, manzanos de hermoso fruto, dulces higueras y verdeantes olivos , pero cuando el anciano intentaba asirlas con sus manos, el viento las impulsaba hacia las oscuras nubes".

Además, una roca oscila eternamente sobre él, sin saber si llegará o no a aplastarlo.
Pese a todo, engendró tres hijos, entre ellos Níobe.

Níobe, diosa de la mitología griega, se burló de Leto por haber tenido solo dos hijos, y presumía de los suyos, tan numerosos. Estas burlas llegaron hasta tal punto de soberbia (hybris) que los dioses, ofendidos, castigaron a Níobe matando a sus hijos: Apolo se encargó de los varones, y Artemisa de las mujeres. Sólo se salvaron Amiclas y Melibea.

Níobe, deshecha y desconsolada ante la contínua pérdida de sus hijos, se convirtió en piedra, y la leyenda cuenta que es el mármol con forma de mujer del que brotan lágrimas en el monte Sípilo. Otra leyenda cuenta que sus lágrimas formaron el río Aqueloo.

El suplicio de Tántalo y Níobe continúa. 
El coltán contiene los minerales niobio y tantalio. El coltán fué lo que financió la Segunda Guerra del Congo. Y no sólo eso: República Democrática de Congo posee el 80% de las reservas mundiales de este nuevo ‘oro negro’, presentes en los smartphone, tablets, ordenadores portátiles... Cada kilo de coltán le cuesta la vida a dos personas en Congo. Jornadas laborales de más de 14 horas en la mina a cambio de un euro, un minero muerto al día, hombres, niños y niñas, mujeres embarazadas... Más de 120 grupos armados se lucran de la extracción ilegal de coltán para comprar armas con las que cometen masacres masivas y violaciones indiscriminadas a mujeres y niñas, secuestrándo a niños para convertirlos en máquinas de matar.
El total de refugiados congoleños alcanza los cuatro millones (más que Siria, Yemen o Irak) y existen 7,7 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria grave.

No son historias antiguas y fantasiosas.

Nota: La hibris (en griego antiguo ὕβρις hýbris) es un concepto griego que puede traducirse como ‘desmesura’. La transgresión de los límites impuestos por los dioses a los seres humanos mortales y terrenales, inspirado por las pasiones exageradas.
«Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco»

jueves, 11 de octubre de 2018

Una sociedad pacífica: Los Batek de Malasia

 "El sexo es un instinto irresistible; la guerra, no" Marvin Harris, antropólogo.


Los Batek de Malasia excluyen la guerra y cualquier violencia física. Kirk Endicott y Karen L. Endicott les preguntaron porqué no se enfrentaron con sus cerbatanas a los malayos cuando los asaltaron para raptarles como esclavos. Un batek les respondió, escandalizado: "¡Los habríamos matado!".

En otra ocasión, en una pelea entre dos hombres, observaron cómo todos huían aterrorizados, pensando que los dioses los castigarían abriendo el suelo para ser tragados. Uno de los hombres les espetó "¡Pensad en el Sol, pensad en la Tierra, todo se disolverá!!"

Las sociedades no pueden ser etiquetadas simplemente como violentas o no violentas sobre la base de teorías socio-biológicas, la no-violencia de los Batek es simplemente una forma poderosa de resistencia a las presiones externas y su mejor estrategia posible de supervivencia. La violencia, la coerción, el comportamiento agresivo y la retribución física son tan inaceptables para los Batek que excluirían a cualquiera que fuera beligerante. Creen que si una persona se comporta con violencia, los dioses no aceptarán su "espíritu-sombra" y vagarían por siempre por el bosque.

También creen que una de sus enfermedades, "ke’oy", que consiste en fiebre, depresión, falta de aliento y debilidad, es causada cuando alguien está enojado con otro sin justificación. Si bien hay algunos hechizos que pueden ayudar, la cura para la enfermedad es que la persona que está enojada controle sus sentimientos para que la víctima se recupere. La persona responsable del problema trata a la víctima con varios remedios populares, le dice al corazón de la víctima que se enfríe, sopla sobre su pecho para el efecto de enfriamiento y agarra y tira la enfermedad. Esta creencia en "ke’oy" ayuda a garantizar que la cooperación y cohesión social, ya que las víctimas reciben apoyo grupal y las personas enojadas, que causan enfermedades, pueden perder el apoyo social y ser excluidas.

Con frecuencia, tienen discusiones públicas sobre disputas para intentar obtener partidarios de sus argumentos. Cuando las estrategias de resolución de conflictos fallan, una de las partes en una disputa abandona el grupo por un tiempo para dejar que los sentimientos de enojo se disipen.
Los hombres normalmente cazan mientras las mujeres recolectan vegetales,
pero ambos alimentos se valoran por igual y así, ambos sexos forman parte de la red de distribución de alimentos en sus campamentos. Los hombres a veces recolectan vegetales y las mujeres a veces (aunque rara vez) cazan, no tienen reglas rígidas que separen sus roles sexuales. Ambos sexos reúnen el ratán que intercambian por bienes externos, y hombres y mujeres conocen y participan en actividades agrícolas y en el cuidado y cocina.

Los matrimonios se basan en la igualdad, la compatibilidad y el afecto. No hay ceremonia matrimonial, solo una pequeña fiesta. Lo importante es ocupar un refugio nuevo con su fuego y empezar a trabajar en equipo. El primer año viven cerca de los progenitores de ella, y en el segundo, en la de él, y así van alternando. Las parejas toman decisiones conjuntas sobre sus actividades. Normalmente tienen relaciones cercanas y de compañía mientras trabajan juntos y disfrutan de su tiempo libre. Los batek toleran a las personas perezosas ocasionales, ya que sus cónyuges a menudo hacen esfuerzos adicionales como para compensar. Si la calidez de la relación se erosiona, cualquiera de los cónyuges puede divorciarse del otro y contar con el apoyo de la banda para ayudar con la manutención de los hijos y el intercambio de alimentos.

"Los batek no adoptaban medidas especiales para evitar las aventuras o para castigar a las que las iniciaban. No vigilaban a su cónyuges ni les prohibían trabajar en el bosque lejos del campamento y con gente del sexo opuesto. Su punto de vista era que nadie podía controlar la sexualidad de otra persona en un contexto prematrimonial, matrimonial o extramatrimonial", explican los Endicott.
 

Tanto los padres batek como las madres pasan mucho tiempo abrazando y hablando con bebés de ambos sexos. Abunda el contacto físico no erótico entre ambos géneros. Los padres están bastante relajados con la disciplina, procuran que el ejemplo constituya la mejor enseñanza, y aunque los reprenden, no los responsabilizan de incumplir reglas que aún no entienden. Un niño de dos años usó como martillo una flauta de bambú que su padre acababa de terminar de hacer, pero al padre no le importó, ya que podía hacer otra fácilmente. Los padres rara vez golpean a un niño o usan fuerza física sobre ellos, ya que su palabra "sakel" significa tanto golpear como matar, un concepto abominable para ellos. Los padres pueden disciplinar a los niños advirtiéndoles sobre tigres, extraños o sobre el dios/a del trueno que castiga a las personas que violan las prohibiciones religiosas. Los niños juegan activamente pero no agresivamente, y carecen de juegos competitivos. Una de las estrategias de crianza batek es hacer que sus hijos lleven platos de comida a otras familias para enseñarles sus valores basados en compartir. Si alguno manifiesta posesividad, no interfieren ni lo dramatizan, saben que con la edad esta actitud desaparecerá sola. Es la ausencia de un modelo violento en la vida adulta lo que mantiene dormida la agresividad de los/as pequeños/as.
 
Son un pueblo igualitario. Toman todas las decisiones grupales por consenso, a veces después de días o semanas de discusión y debate, y confían en los líderes naturales para su experiencia, juicio y consejo. Estos líderes solo pueden ser persuasivos, no tienen autoridad. La jefa natural del campamento de Lebir Alto, cuando estuvieron los Endicott, era una mujer llamada Tanyong. Era la "penghulu". Ella y su esposo cuidaban de dos niños huérfanos, y cuando oía a algún otro niño desatendido, se apresuba a consolarlo. Conocía bien la partería, las hierbas medicinales, las prácticas religiosas y muchos otros asuntos cruciales para su cultura. Además de aportar consejo mediante la palabra, también lo hacía mediante sus acciones, ya que era la más trabajadora del lugar y servía como ejemplo. Por ejemplo, cuando vio a los antropólogos Endicott deslizarse por un sendero lleno de lodo cerca de su campamento, resolvió crear ella misma un camino más cómodo que en realidad ningún paisano necesitaría, pero que era útil para Kirk y Karen. Tras su muerte, todavía era recordada por su marcada personalidad persuasiva y habilidad para "combatir con forasteros" y comerciantes malayos.

Hoy, son menos de mil individuos que sobreviven como cazadores y recolectores nómadas en la selva virgen de Malasia gracias al turismo de masas. El conjunto de los "orang asli" ("pueblo original" en malayo), suponen menos del uno por ciento de la sociedad malasia y la mayor parte vive integrada en la vida moderna. Los batek son de los pocos que se resisten todavía a los cantos de sirena y se identifican como gente del bosque, porque es fresco, y también porque el bosque les da refugio de otras personas. Y no es decir poco: su hogar, "Taman Negara", podría ser la selva más antigua del planeta, con una edad de unos 130 millones de años.


Fuentes:
https://cas.uab.edu/peacefulsocieties/societies/batek/
The headman was a woman: the gender egalitarian Batek of Malaysia / Kirk M. Endicott, Karen L. Endicott. 2008.

martes, 18 de septiembre de 2018

Bailo, luego soy: el origen del cuerpo y la individualidad.

 "Pienso, luego existo" es el asesinato de "bailo, luego vivo"... No vivo para pensar, pienso para vivir." 
Boaventura de Sousa Santos.


"La sociedad no existe, sólo existen hombres y mujeres individuales"  
Margaret Thatcher.

La corporalidad, en sociedades orales de escasa complejidad socioeconómica, constituye el principal vehículo de expresión. No distinguen lo que es corpóreo de lo que es la persona, ni el concepto de persona con lo que hace, de sus hábitos, su práctica corporal. No existe un interior y un exterior, o un "cuerpo" separado de la "mente".

Según Pedro Pitarch, los indígenas tzeltales mesoamericanos distinguen entre dos cuerpos: un cuerpo-carne o "bak’etal", y por el otro, un cuerpo-presencia o "winkilel".
El cuerpo carnal está compuesto básicamente de carne y de sangre, pero el
cuerpo-presencia sirve como medio para relacionarse con otros seres humanos. Por eso incluyen en la categoría los accesorios, vestimentas y actitudes. Y es que la raíz de winkilel "vin" (win) se traduce literalmente como ‘aparecer, ser expuesto, ser visto, ser escuchado, ser distinguido, darse a conocer’. De hecho, también los animales poseen este cuerpo-presencia, ya que son percibidos por sus congéneres.

En lengua maya, "winak" (o "winik") no sólo se refiere a cuerpo sino también a persona, ser humano, gente. Pero "winal" sirve también para nombrar las múltiples unidades en las que se divide el calendario solar maya precolombino: cada una de ellas se compone de veinte días, como los veinte dedos de las manos y los pies.

González Saavedra cuenta que los Chayahuita del noroeste de la Amazonía peruana tienen varias acepciones relacionadas con nuestra expresión ‘cuerpo’: "Huirironton", cuerpo blanco de mujer; "huiripinton", cuerpo blanco de hombre; "quëhuanpi", cuerpo de animal rojizo; "i’nanpiari", cuerpo desnudo; "nonsha", cuerpo-carne...
Son varias ‘clases de cuerpos’, pero con un vocablo especialmente referido a su cuerpo, "shawi" o chayahuita que se distingue de la carne propiamente dicha "nonsha" (cadáver o cuerpo anatómico).
Otro ejemplo de que para estas sociedades, el cuerpo se convierten en referente y medida para ordenar el mundo y relacionarse con el Otro.

Los aymara de las regiones andinas de Perú, Bolivia y Chile no disponen de una dualidad entre un interior y un exterior. Su cuerpo hace referencia a un corazón, "uqhu", que incluye un yo interior pero también las acciones y prácticas cotidianas y simbólicas del día a día. Por eso, no disponen de una palabra para el cuerpo orgánico, y la que usan deriva del contacto colonial y del castellano, "kurpu". (cfr. Gavilán 2005).

El primer diccionario bilingüe de castellano-náhuatl (Alonso de Molina, 1555) recoge la expresión ‘cuerpo humano’, traducido como "tonacayo": ‘nuestra carne’. Pero las palabras "mano" y "nariz" también se traducen con posesivos, se traducen literalmente como ‘nuestra mano’ y ‘nuestra nariz’ (Surrallés 2010:65)49. Los posesivos muestran que no piensan en un cuerpo abstracto, separado de la persona a la que representa, al igual que no es posible hacerlo sobre una persona alejada de las relaciones que la conforman. Además, "tonacayo", también se utiliza para designar los frutos de la tierra y en concreto el maíz, principal alimento de los nahuas.
 
Leenhardt también explica que (1997 [1947]:39-41) en Melanesia: la piel, "kara", significa igualmente ‘corteza’; la carne, "piē", se identifica con la pulpa o el núcleo de un fruto; el esqueleto, "ju", también nombra al coral y al corazón del tronco del árbol. La  persona es la intersección de las múltiples relaciones familiares, sociales y rituales que enmarcan la vida del individuo. La persona depende tanto de su comunidad de parentesco como una mano o un pie lo hace de la totalidad de un cuerpo.

Para los Candoshi de la Alta Amazonía, el corazón o "magish" es el órgano de contacto con el mundo, así como el generador de facultades tanto psíquicas o cognitivas como físicas. Magish kisa (‘corazón alegre’), expresa la emoción de sentirse feliz; o magish pshtokich (‘corazón que entra’) se refiere a la persona que comprende algo o que aprende. Lo que piensa no es distinto a lo que hace, y parte de un mismo órgano corporal, el corazón. Y este esquema no es únicamente propio de las personas humanas sino de todos los fenómenos del entorno.
Además, hay una serie de ejercicios rituales llamados "magomaama" ‘actuar el corazón’ para reforzar la capacidad de acción y percepción de la persona y hacer frente a diferentes crisis vitales: "el ritual hace surgir las capacidades de actuar
del sentir".

A falta de una ley impresa e incontestable, el cuerpo pasa a ser soporte de la memoria y del saber del grupo. Los rituales de paso, según Clastres, ayudan también a generar un sentimiento de pertenencia e igualdad entre los miembros de la comunidad.

No hay una separación artificial entre lo que  se es y lo que se hace. De  este  modo, es difícil establecer fronteras claras entre los objetos que dan forma a la persona y las personas que dan forma a los objetos. González-Ruibal, Hernando y Politis dicen de los Awá, un grupo de cazadores-recolectores de Brasil, que consideran sus flechas no sólo como un instrumento, sino como una parte íntima o una extesión del yo.
 
Para los Wari’, cazadores-recolectores y agricultores de roza del estado de Rondônia (Brasil), según Aparecida Vilaça (2005: 449), la palabra que refiere a ‘cuerpo’ es "kwere-", un término que también expresa la esencia de ser Wari’: ‘costumbre’, ‘tradición’, ‘hábito’ o ‘persona humana’. La respuesta más habitual a la pregunta: ‘¿por qué haces eso?’ es "Je’ kwerexi", ‘es nuestra costumbre’, o literalmente ‘es nuestro cuerpo’. Expresa una manera de actuar y, al mismo tiempo, una manera de ser. Por eso, se consideran parientes carnales aquellas personas que conviven o están cerca unas de otras. La existencia se da a través de compartir la práctica corporal y vivencial.

Explica Viveiros de Castro (2010: 37-8) cómo, paradójicamente, el amerindio extiende el carácter de humanidad a todos los fenómenos de la naturaleza con los que mantienen las más estrechas relaciones y con las que tengan más influencia en sus vidas, y en cambio, pueden negar la humanidad a sus congéneres de la raza humana que no se mantegan cercanas a sus vidas y no se les califica como Wari'.
Wari’ significa ‘persona humana’. La humanidad no es una sustancia sino una relación.

En  el  caso  de  los  Kashinawá  amazónicos, la autodefinición más completa de un miembro del grupo es la expresión "nukun yuda", que significa ‘nuestro  mismo  cuerpo’. Según  Lagrou  (2002) el "yo" kaxinawa incluye no sólo su propio cuerpo pero también su pariente cercano. Una persona que no reside más en la aldea puede incluso ser transformada en un no indio Nawa, o hasta perder los atributos humanos.
El cuerpo no puede entenderse como un reflejo en carne y hueso de la persona, sino de todo el entramado social del que forma parte.

Un menor control de la Ciencia y la comprensión sobre los fenómenos físicos, implican
ordenar y percibir el mundo con los únicos modelos o esquemas que se conocen: el comportamiento humano (cfr. Elias 2002 [1983]: 103 ss.) La antropomorfización como explicación de los fenómenos del mundo deriva en una relación con el mundo cargada de un fuerte contenido emocional. "El jaguar bebe sangre como el ser humano bebe cerveza" (Viveiros de Castro 2004a:472). En nuestras sociedades, creemos, hay una naturaleza y varias culturas o modos de percibilarlas e interactuar con ella. En estas sociedades, al contrario, existe una unidad cultural (humana) y una diversidad de los cuerpos (naturalezas) con las que acceden y experimentan su común condición de humanidad. 

En las sociedades orales, la corporalidad es el único vector existencial de la persona. No hay distancia entre la persona y su cuerpo, o mejor, entre lo que la persona decimos que en realidad es (su mente, "pienso, luego existo") y lo que hace. El "ser" es la representación/actuación de su cuerpo relacionándose con el mundo. La persona no tiene un cuerpo, sino que es un cuerpo.

Y tampoco entienden el cuerpo como una máquina, como se entendió en la industrialización. Ni como un conjunto de fluidos y mecanismos físico-químicos.
Tampoco hay distinción entre lo que decimos que es externo, es decir el cuerpo como materia, símbolo de la naturaleza; y lo que llamamos "interno" o la mente, la autoreflexión, el alma.

En el universo espiritual griego, hasta el siglo IV a. C., el alma simplemente era un ánima, una especie de fantasma que abandonaba el cuerpo inerte en forma de aliento o de soplo vital. Hoy todavía diversas culturas disponen de múltipes referencias sobre una energía o soplo vital.

En  tiempos  de  Homero,  no  puede  decirse  que  exista esta distinción abrupta entre un cuerpo-carne y una interioridad como sede de la conciencia. Ni el mundo se consideraba como un ‘algo’ distinto de la persona en sí. La persona necesita de una relación estrecha y constante con el medio para poder constituirse como tal, y lo hace a través de su cuerpo, sus percepciones. 
‘Ver’ y ‘oír’ y "conocer" y "comprender" signicaban literalmente lo mismo. Tanto ‘saber’ como ‘vivir’ eran consideradas formas de ‘ver’. El "ser" de estos griegos era un "estar en el mundo" (Vernant 1993). La palabra "idea" es derivada de "eido", que significa "yo vi". "Teoría" viene de "thea" visión y el verbo "theaomai", contemplar. "Especular", viene de "speculari", o mirar desde una atalaya.
La identidad de la persona se crea y se recrea en la experiencia y la relación íntima con la realidad del mundo, viendo, escuchando, caminando, hablando... Leer en voz alta fue una práctica muy habitual hasta el siglo XIX, los epitafios en la antigua Grecia invitaban al caminante a pronunciar en voz alta el nombre de la persona fallecida para dar "vida" al texto y la memoria del difunto (Rodríguez Mayorgas 2010: 76-8). La música (término griego mousike) sólo se comprendía si eran "performativos", visibilizadas y actuadas con el baile u otros movimientos, laborales por ejemplo. Los términos tekhnē y ars se referirían por igual a habilidades prácticas.
El sujeto y sus percepciones no se sabía distinto de la realidad, del objeto de conocimiento. No existía un pensamiento científico que exige la separación racional entre el sujeto que analiza y el objeto que es analizado.
Pero a partir de Sócrates y Platón ésto empieza a cambiar. El lenguaje y el
pensamiento se transforman: por ejemplo, comienza a utilizarse verbos cognitivos como ‘saber’ o ‘conocer’ (Havelock 1982 [1963]: 197-8) cuando, para un griego homérico, este tipo de acepciones se construirían a través de verbos de acción directa como ‘ver’ y ‘oír’ (Snell 1965: 315-6).
La tradición judeocristiana ayudó a difundir estas ideas, y ya es posible poder hablar de un alma más allá de un soplo vital y un cuerpo más allá del "soma" griego preplatónico (cadáver) o el término latino corpus/corporis, materia orgánica tanto de personas como de animales (Surrallés 2010: 58). Aparece una clase de alma ligada a la idea de inmortalidad (la buena acción responsable de su salvación) y como sede de la autorreflexión-individualización, sede del verdadero yo, capaz de tomar decisiones y adquirir conocimiento.
A partir de Platón ya no se dialoga con el maestro sino que se impone el silencio y la escucha, tal y como predomina a día de hoy (Foucault 1990 [1981]: 50-68).


Lo que promovió la necesidad de un soporte para el alma: el cuerpo.

En el siglo XVII la filosofía de Descartes representa uno de los momentos más importantes en la historia del pensamiento occidental. La diversificación de funciones, el aumento de la alfabetización de la sociedad
gracias a la imprenta y los grandes avances  en  tecnología, hacen avanzar la Ciencia, que ya es capaz de explicar un mundo que no puede considerarse amenazante porque ya se  conocen y comprenden sus procesos. Esto permitió poder representar el tiempo y el espacio a través de mapas, relojes o calendarios, por ejemplo. Cuando anteriormente, tanto el tiempo como el espacio eran percibidos vivencialmente, es decir, tendrán ‘realidad’ en tanto que experimentados y actuados. 

Gracias a la Ciencia, que permite entender el funcionamiento de los fenómenos naturales, hay una mayor sensación de control de la realidad, que empuja a la persona a desligarse emocionalmente de ésta, es decir, a pensarla ‘desde fuera’ de uno mismo. Hay un acercamiento racional y aséptico a la realidad.

El suficiente grado de control sobre las circunstancias en las que se vive hace que se pueda prescindir del grupo que hasta entonces había actuado como referente identitario y fuente de seguridad.

Todo esto propicia un término nuevo:  ‘individuo’. El origen etimológico latino de ‘individuo’ e ‘individuación’, sólo se refería a la acción de ‘especificar’ algo. A partir del siglo XVII, dentro del movimiento escolástico (centrado en la defensa de la materia como principio de individuación por encima de la forma), y posteriormente en el siglo XVIII, comienzan a aparecer las primeras alusiones a estos términos en relación con la persona humana. La individualidad es un tipo de identidad de la persona que no ha existido siempre. Personas "individualizadas" son las que son conscientes de su iniciativa personal y capacidad de raciocinio. La consciencia de un ‘yo’ separado del resto del grupo, un sujeto único y real, no surge, como indica Elias (1990 [1939]: 185) hasta el siglo XVII. Es un modelo de identidad social y culturalmente construido.

La individualización implica que el cuerpo no se actúa, sino que se piensa como soporte. Esto es muy claro en el famoso pasaje de Leenhardt (1997 [1947]: 162) en el que conversa con un habitante de Nueva Caledonia acerca de si había sido la conciencia del espíritu la principal aportación de la educación recibida por los misioneros; a lo que el canaco responde: ‘¿El espíritu? ¡Bah! No nos habéis aportado el espíritu; conocíamos ya su existencia. Procedíamos según el espíritu. Empero, lo que vosotros nos habéis aportado es el cuerpo’. El cuerpo nace como una realidad en sí misma, susceptible de ser pensada y de ser conocida.
Aparece entonces una manera dual y jerárquica de representar la realidad. La separación entre la mente y el cuerpo, ha privilegiado el valor del pensamiento por encima de la acción, de la abstracción por encima de la materialidad directa. El  mundo  objetivo por encima del subjetivo (percepciones vivenciales, experiencias, emociones... de las que se desconfían).
El cuerpo se piensa como un objeto pasivo, a la vez individualizador pero ante todo caracterizador de nuestra esencia natural, humana y animal, y la mente como la sede verdadera del sujeto: soy lo que pienso, lo que creo. 

La máxima ‘pienso, luego existo’ queda hoy reducida en palabras de Bauman
(2007) a un ‘compro, luego existo’. Vivimos en una cultura de la apariencia, en la que el cuerpo se convierte en un obstáculo, un vacío que ha de llenarse, pero también como si el cuerpo fuera hoy un objeto de análisis o un proyecto del yo, requisito de su particularidad, pero no de su relación.

En un mundo mercantilizado que promueve el individualismo, importa ser ingeniero/a de tu propio cuerpo, inventar tu singularidad personal. "El cuerpo ya no determina más la identidad, está a su servicio”, dice David Le Breton. Sigue siendo un distintivo identitario, pero de otra manera. El individuo rechaza ver su cuerpo como un elemento identitario/social y lo reinventa para que no le pertenezca más que a él.

Fuentes:

Moragón Martínez, Lucía (2014) Cuerpo y sociedades orales : una reflexión sobre la concepción del cuerpo y sus implicaciones en el estudio de la prehistoria. [Tesis] 
Todas las referencias están contenidas en esta tesis y se pueden consultar las fuentes en ella. 
A excepción de https://brecha.com.uy/en-la-misma-carne/