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viernes, 21 de marzo de 2025

Paso a paso: caminar erguidos nos hizo humanos.

Foramen magno. 

 

No, no es el nombre de ningún emperador romano. Es como se llama al agujero por donde entra la médula espinal en el cráneo. Si caminas a 4 patas, el agujero está en la parte de atrás, porque la columna es horizontal. Pero si la columna es vertical, el agujero está en la parte de abajo. Bueno, pues esto es una buena pista para saber que los primeros homínidos que caminaban sobre 2 patas vivieron en África hace apróximadamente siete millones de años.  

 

La editorial Capitán Swing ha publicado un libro que se titula "Paso a Paso. Cómo caminar nos hizo humanos", del antropólogo Jeremy Desilva.

Somos primates que recién hemos bajado del árbol. Y no es un decir. Ardipithecus te lo puede contar. Él tenía el pulgar del pie oponible, y es la prueba de que ya caminábamos antes de bajar al suelo. En aquella época, en África, las praderas se expandían mientras que los bosques retrocedían. Sin embargo, sorprendentemente, los huesos de Ardi se encontraron junto a animales silvícolas y semillas de árboles y plantas forestales. Las pruebas con isótopos de carbono y oxígeno indicaban que Ardi vivió y murió en un entorno boscoso.

Así que olvídate de ese dibujo que se llama "la marcha del progreso". Esa secuencia lineal que simboliza la evolución humana, de simios encorvados que acaban siendo humanos erguidos. Y no ya porque "por lo que sea" suelen acabar siendo de tono de piel más claro... (aquí hago un inciso: hace un tiempo compré una camiseta de este dibujo en el que el último hombre evolucionado acababa sentado y encorvado tecleando un ordenador, y me parece el más acertado). Pero es que es falso el hecho de que los homininos bípedos evolucionaron a partir de un antepasado que caminaba apoyándose en los nudillos como un chimpancé. Nuestro amigo Ardipithecus, Ardi, se alzaba sobre dos patas para desplazarse de forma bípeda, no se agachaba ni se encorvaba: se mantenía erguido como lo hacemos nosotros, aunque el dedo gordo prensil de sus pies no le habría permitido andar a zancadas como los humanos modernos.
 

¿Alguna vez has visto a tu perro o a tu gato tropezar y caerse? Es lo bueno de tener cuatro patas.

Andar sobre dos patas nos hace lentos e inestable y algo parecido a un pájaro bobo para los grandes, veloces y hambrientos ancestros de los leones, leopardos y hienas actuales. Sin embargo, aquí seguimos dando la matraka, así que parece que la bipedación debe de tener ventajas que contrarresten sus costes.


Así que llevamos muy poco tiempo siendo bípedos. Hace solo unos millones de años nuestros antepasados todavía trepaban a los árboles con unos pies prensiles y musculosos bien adaptados para asirse a los troncos y las ramas. Las aves también son bípedas. Y son eslabones vivientes de una cadena ininterrumpida de animales bípedos cuyo origen se remonta al menos a 245 millones de años atrás. En términos evolutivos, han llegado a dominar la bipedación. Nosotros, en cambio, somos torpes novatos.
Ni siquiera somos más rápidos.

Un chimpancé corriendo a cuatro patas alcanza fácilmente la misma velocidad que los velocistas olímpicos que llevan años entrenándose.

PERO hay un dato importante. Los científicos descubrieron que los chimpancés gastan el doble de energía que los humanos cuando caminan, independientemente de si lo hacen a cuatro patas o con solo dos. No porque sean cuadrúpedos, sino porque caminan agachados. Los animales que se desplazan con las rodillas menos flexionadas y la espalda más recta gastan menos.

Y esto va unido de alguna manera al hecho de tener un cerebro como el nuestro.
El cerebro tan solo representa un 2% de nuestro peso corporal, pero consume el 20% de la energía que absorbemos. Eso significa que una de cada cinco veces que respiramos y uno de cada cinco bocados que ingerimos van destinados a las hambrientas células de nuestro cerebro.

El hecho de caminar erguidos nos ha dado tal cantidad de energía que tenemos excedentes para dedicarlo a un cerebro hipertrofiado.


Además, nuestros antepasados debieron de estar lo suficientemente protegidos para que la selección natural favoreciera un crecimiento cerebral más lento y el consiguiente énfasis en el aprendizaje de los jóvenes australopitecos. ¿Protegidos cómo? La protección era nada más y nada menos que de naturaleza social, frente a la depredación: cuidábamos unos de otros.

Gracias a caminar erguidos, podíamos escudriñar el paisaje en busca de posibles enemigos, intimidar y lanzar objetos a posibles depredadores. O maldecirles. La bipedación hace que controlemos la respiración de forma más precisa, lo que nos dota de la flexibilidad necesaria para emitir una gran variedad de sonidos.
Otras ventajas es que nos desplazamos más eficazmente de una zona de alimentación a otra.

También creamos y utilizamos herramientas y tecnologías, y transportamos cosas. 

De hecho. La escritora de ciencia ficción Ursula K. Le Guin lo explica de esta manera: el mayor invento de nuestros antepasados, antes de los palos y las
espadas, fue el recipiente. Para meter algo que quieres y guardarlo o
disfrutarlo o compartirlo.
Las primitivas hembras homininas eran recolectoras diurnas de plantas y pequeños animales, que, dicho sea de paso, aportan más calorías que la caza masculina en la mayoría de las sociedades de cazadores-recolectores modernas. Las hembras recolectaban más de lo que necesitaban y lo compartían con otros miembros del grupo. Las que caminaban erguidas podían recolectar más alimentos, como lagartos, caracoles, tubérculos, huevos, frutos, termitas y raíces.
Se ha demostrado que en los bonobos y chimpancés las hembras constituyen el sexo con mayores habilidades tecnológicas, por lo que tendría sentido que también hubiera sido así en los primeros homininos.

Además, las mujeres somos mejores en caminar transportando. Pero para explicar
esto, primero vamos al tema del parto. No lo recuerdas, pero has nacido con una maniobra gimnástica que ya quisieras ahora, que te hacen crack las rodillas cuando te agachas.
No es que la pelvis humana sea estrecha, es que está aplastada en sentido vertical, de arriba abajo.
Para nacer por un canal de parto tan, angosto y complicado, todos los bebés tienen que hacer dos giros, girando hasta 180 grados. Un mal intento de tirar de él podría ocasionarle daños, por eso en todas las culturas, las mujeres busquen asistencia en el momento del parto; el parto humano es una actividad social.
Quizás hayáis escuchado sobre el dilema obstétrico, que incluso el famoso Harari ha hablado de él. Viene a decir que como la pelvis femenina tiene que ser lo bastante grande para poder dar a luz al recién nacido, si tuviera un tamaño excesivo, comprometería la locomoción. La solución que encontró la evolución fue una pelvis lo suficientemente grande para permitir el parto, pero no tanto como para impedir andar a la mujer, aunque no tan bien como los hombres. Y además, los bebés nacen antes y más pequeños, aunque estén más indefensos.
Bueno, pues no es tan así.
Lo primero es que las mujeres no dan a luz antes que las hembras de nuestros congéneres primates, sino más tarde. Esto lo descubrió una antropóloga llamada Holly Dunsworth. El problema es que durante nuestro alargado tercer trimestre su crece, y exige cada vez más energía a su madre. Además, el cerebro del bebé no tiene nada de pequeño. El cerebro de un recién nacido humano tiene un volumen medio de trescientos setenta centímetros cúbicos, el mismo tamaño que el de un chimpancé adulto... Además, otra antropóloga llamada Cara Wall-Scheffler explica que por tener las caderas más anchas, somos mejores portadoras que los hombres, y con constantes variaciones de ritmo.

Hace millones de años, si te rompías el tobillo no podías andar y tenías más posibilidades de morir, pero alguien cuidó de esos heridos para que sobrevivieran. Es una de las primeras muestras de compasión y empatía por los demás, algo que se terminó convirtiendo en una de nuestras características sociales principales.
El hecho de que cuidemos los unos de los otros cuando estamos heridos pudo haber nacido también de esa vulnerabilidad que trajo la marcha erguida. El cuidado, la empatía y la compasión son ventajas evolutivas que compensaron las desventajas físicas del bipedalismo.

Caminar reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de accidente cerebrovascular y de desarrollar diabetes. También es bueno para la salud del cerebro, ayuda con la memoria y la creatividad. También protege contra ciertos tipos de cáncer. De hecho, las poblaciones de cazadores-recolectores que por su modo de vida, caminan muchos kilómetros al día, no padecen de algunas de las enfermedades.

Según el antiguo estadista griego Alcibíades, hubo un tiempo en que los humanos tenían cuatro piernas, cuatro brazos y dos caras. Eran arrogantes y peligrosos, una clara amenaza para los dioses. Esto preocupó a Zeus, que en un primer momento se planteó destruir a los humanos con un rayo, como él y los dioses olímpicos habían hecho con los titanes. Pero en lugar de ello ideó un ingenioso plan: los partió por la mitad. Con solo dos piernas, dos brazos y un rostro, los humanos ya no resultarían ni de lejos tan amenazadores. Luego Apolo remendó a aquellos seres divididos y les anudó en el ombligo. Desde entonces vagan por la Tierra en busca de su otra mitad: sus almas gemelas.

lunes, 25 de noviembre de 2024

Otros mundos: La historia más fascinante del mundo.

“El hombre no es un ovni venido de una lejana galaxia; el hombre es un poema tejido con la niebla del amanecer, con el color de las flores, con el canto de los pájaros, con el aullido del lobo o el rugido del león. El hombre se acabará cuando se acabe el equilibrio vital del planeta que lo soporta." 

Félix Rodríguez de la Fuente, naturalista divulgador. 

Adivina adivinanza. ¿Qué esfera de fuego fue azotada por meteoritos hace 4.500 millones de años? ¿Que bola consiguió que del vapor de agua comenzara a llover durante millones de años hasta formar océanos, y que de esos océanos surgiera la vida hace 4.000 millones de años? ¿Que globo se llenó de oxígeno hace 2.500 millones de años, y estuvo cubierto de hielo en su superficie hace 700 millones de años?

El planeta tierra, un planeta que respira. La cara de la Tierra que entra en la noche emite más CO2, mientras que la cara de la Tierra que mira al Sol emite más O2.
Y además, es capaz de autorregularse y mantener temperaturas idóneas para la vida.

Algo muy común en estos días es leer "cambios climáticos han existido siempre en el planeta Tierra."

Efectivamente, la vida fue retada en muchas extinciones masivas, como la Gran Mortandad, cuando probablemente perecieron el 90% de las especies marinas y más del 60% de formas de vida terrestres debido al aumento de temperatura. Un calentamiento global exacerbado que tuvo consecuencias que nos sonarán, como la acidificación de los mares por ese CO2 que está absorbiendo de más. O como el calentamiento de las aguas, que intensifica huracanes.

También podríamos recordar que en el pasado hubo animales que no se pudieron adaptar a un planeta cada vez más caluroso en el que sus fuentes de comida se secaron. Como ocurrió con los mamuts en otra época... Que nosotros dibujamos y cazamos.

Pero antes, volvamos a cuando en nuestro planeta no habían flores ni cantaban los pájaros, y la luna quedaba más cerca. Y para eso, repaso el libro de la bióloga Odile Rodríguez de la Fuente: La historia más fascinante del mundo. La historia de la Tierra es fascinante e importante, porque es tu historia. Se trata de entender el pasado de la Tierra para poder dimensionar el presente y reimaginar el futuro.

Al principio de los tiempos, nuestra atmósfera no tenía oxígeno. Y con suerte, porque así se hizo posible el inicio y proliferación de la vida, ya que esto permitió que se acumulara el dióxido de carbono y metano, dos gases de intenso efecto invernadero que retienen el calor y evitó que el planeta se congelara (el sol tenía menos fuerza).

Las bacterias fueron las primeras formas de vida (no necesitaban oxígeno) y hoy por hoy, son las más numerosas. Ellas inventaron la descomposición o el movimiento. Tú y todas las formas de vida integramos a bacterias y, al mismo tiempo, nuestras células son la fusión de bacterias primitivas. Y espera, una cosa más: estos microorganismos son inmortales, no envejecen y pueden vivir en los entornos más inhóspitos y extremos.

Las plantas no inventaron la fotosíntesis. ¡Fueron las cianobacterias! De este modo desechaban oxígeno, cosa que a la mayoría de las otras formas de vida que no lo toleraban no les vino nada bien, y fueron fulminadas. Las bacterias no dan puntada sin hilo. Será que son perfectas.

¡Todo cambió! La Tierra que antes era rojizo/anaranjada con océanos verdoso/amarillentos, se tiñó de azul. El oxígeno se acumuló y creó la capa de ozono, esa que nos protege de más del 90% de la radiación ultravioleta del sol. Y entonces, surgieron los seres pluricelulares, la reproducción sexual... y la muerte.

Otro libro que recomiendo. El paleobiólogo escocés Thomas Halliway publicó “Otros mundos”, una manera de viajar, no solo a distintos lugares sino también a distintas épocas. "(...) un mundo que ya no existe, pero que, gracias a lo que yace entre las rocas, sigue siendo discernible". El tiempo en este libro va de lo más actual hasta el más remoto pasado. Alaska hace 20.000 años. Kenia hace 4 millones, Italia hace 5,33 millones... Bolivia hace 32 millones de años:

Y esto es para que te asombres: Los gigantescos saurópodos del Jurásico, como el Diplodocus, no solo nunca pisaron una brizna de hierba, sino que tampoco se embriagaron con una flor. Entre la vida del último Diplodocus y la del primer Tyrannosaurus transcurrió más tiempo que entre la del último Tyrannosaurus y... tu nacimiento.

Después del gran meteorito de hace 66 millones de años, transcurrieron "dos años de oscuridad, dos años sin fotosíntesis en todo el mundo, dos años de lluvia con ácido nítrico y sulfúrico disueltos cayendo sobre los océanos". "De tres cuartas partes de las especies de la Tierra, cada macho, cada hembra, cada adulto y cada cría están muertos. Es un invierno que durará una generación".

Kirguistán hace 225 millones de años:

“Para los oídos modernos, el silencio de este bosque es desconcertante y antinatural: no hay cantos de pájaros, porque esto es antes de que hubiera pájaros; solo los sonidos del viento, el agua y las alas de los insectos perturban el aire”.

Y llegamos al carbonífero. Millones de árboles escamosos reducidos a carbón,
hace 309 millones de años. Los bosques de carbón son pantanos de tierras bajas, con gran acumulación de troncos de árboles. Los inmensos estratos de carbón representan una biomasa enorme de plantas enterradas. La ironía es que el carbón depositado bajo tierra durante los últimos trescientos nueve millones de años desempeñará un papel fundamental en las primeras y aceleradas industrializaciones de los siglos XVIII y XIX. "Alrededor del 90% de todo el que existe actualmente en la Tierra se depositó durante el Carbonífero. Su gran abundancia en los lugares donde yacía hizo de él un combustible barato y de alto valor energético para la industrialización; el carbón movía las máquinas de vapor y era parte integrante del acero de alta calidad. El legado de los árboles escamosos perdura en una transformación climática que provocamos con cada tonelada de carbón quemada".


Y no solo el carbón, sino también el petróleo y el gas natural.

Australia, ya hace 550 millones de años, cuando la luna estaba más cerca de la Tierra, era mucho más brillante, los días duraban menos y muchas de las estrellas que hoy pueblan el cielo nocturno, como las Tres Marías de la constelación de Orión, todavía no estaban. Y de la explosión cámbrica (hace 520 millones de años), resume: "Todos los animales que existen hoy tienen su origen en el Cámbrico o, en algunos casos, antes". Antes "nada se adentraba en el lodo, ni nadaba activamente a gran velocidad por el agua sobre él." Los animales simplemente "recogían con tranquilidad los detritus o el plancton a la deriva". Pero de pronto "algunos han empezado a ir en busca de su alimento. Los animales se han animado; ha nacido el depredador".


Y aquí una oda al cangrejo de herradura y al coelacantos, que aparecieron en esta era y han permanecido prácticamente iguales hasta nuestros días. Será que son perfectos.

Odile Rodriguez de la Fuente, por su parte, explica además que "es posible que los primeros animales que se adentraron en tierra firme fueran escorpiones marinos. Poco a poco, diferentes especies evolucionaron y dieron lugar a los artrópodos arácnidos o miriápodos. Habéis leído bien: los insectos conquistaron la Tierra mucho antes que los anfibios."
También sugiere que las primeras plantas, (después de que líquenes y hongos les fertilizaran el suelo), evolucionaron a partir de unas algas verdes llamadas carofitas. "Así aparecieron las pioneras, pequeñas y sin hojas ni raíces, que empezaron ocupando las tierras más cercanas al agua. Es increíble pensar que todas las plantas evolucionaron a partir de las algas."
Más tarde, algunas plantas ya no se reproducían por esporas sino por semillas, y así se alejaron de las zonas húmedas. Como por ejemplo, el ginkgo: ejemplo vegetal de fósil vivo. Será que es perfecto.

Además de la semilla, otro invento que supuso un gran salto evolutivo fue el huevo amniótico. Las proteínas que intervienen en el desarrollo y replicación del ADN no pueden sobrevivir sin agua. Los amniotas pudieron explorar nuevos nichos, porque ellos estaban liberados de la restricción de encontrar agua dulce en la que poner sus huevos. Así, se asentaron en los desiertos y las tierras altas. (El huevo amniótico de los reptiles los llevó a convertirse en los animales terrestres más grandes del planeta: los dinosaurios.)


Pues de un líquido amniótico saliste tú. Te lo explica Thomas Halliday:

"El amnios nos resulta familiar por ser el contenedor de las "aguas" que se rompen durante el parto humano, el océano en miniatura en que cada uno de nosotros se protege mientras se desarrolla.
 (...) Todavía conservamos los remanentes de nuestros antiguos rasgos ecológicos. Nuestras células son incapaces de superar los limites de la química más fundamental, y nuestro cuerpo porta el legado de aquel nuevo desarrollo que permitió a nuestros antepasados pasarse a la tierra."


Y Odile Rodríguez de la Fuente, añade: "Todavía hoy no hemos dejado atrás del todo el medio acuático en el que apareció y evolucionó la vida. Si lo pensáis, las células de los seres vivos recrean el medio líquido y son, en realidad, pequeños trozos de océano encapsulado."

Volvemos a Halliday, que se despide en Esperanza: una de las bases argentinas en la Antártida.
“Que los mundos de antaño sean extraños y bellos es una lección sobre la adaptabilidad de la vida. Sin embargo, hay una segunda lección que enseñan las rocas: la transitoriedad de nuestro mundo. (...) Estos paisajes, que damos por sentados, no son partes esenciales del mundo; la vida continuará sin ellos, sin nosotros. Con el tiempo el dióxido de carbono que emitimos será absorbido, una vez más, por las profundidades del océano, y los ciclos de la vida y los minerales continuarán”.

¿Y nosotros, los humanos qué? ¡Ah! Nuestra especie es joven e insólita... ¿Quién creería que existiéramos? Pero estamos trenzados en el mismo mechón de la evolución del planeta y sus formas de vida.


"En el complejo juego que es un ecosistema, cada individuo está conectado con otros, pero no con todos"
, advierte Halliday, "no solo es una red trófica, sino también de competencia: por dónde vive cada cual, por la luz y la sombra.... y de disputas internas entre individuos de la misma especie. La extinción irrumpe en esa red, rompiendo las conexiones y amenazando su integridad. Si se corta un hilo, el tejido se tambalea, se remodela, pero prevalece. Si se rompe otro, aún se mantiene. Durante largos periodos se hacen reparaciones conforme las especies se adaptan a los cambios, se alcanzan nuevos equilibrios y se establecen nuevas asociaciones. Si se rompen suficientes hilos a la vez, la red quedará desbaratada y al albur, y ese mundo tendrá que arreglárselas con lo poco que quede. Así, tras un episodio de extinción masiva, aparecen nuevas especies que sustituyen a las otras, y la red se autorrepara."

Nuestro lenguaje simbólico del pensamiento abstracto es una propiedad que ha emergido del impulso creativo del fenómeno vital. También lo fue la fotosíntesis.

"Desde nuestra aparición, hemos estado luchando por hacernos un hueco; explotando nuestro propio nicho ecológico, parte del cual es un modificador de hábitats, un ingeniero de ecosistemas, y adaptando los mundos en los que nos encontramos a nuestras necesidades biológicas."

Mientras, los vientos sobre el Sáhara en África fertilizan la selva del Amazonas en América del Sur con hasta 27 toneladas de polvo nutritivo. Y el Amazonas fertiliza los océanos y estimula la producción de oxígeno gracias a la actividad de plancton.

"Somos ingenieros de ecosistemas tan eficaces que la idea de una tierra prístina, no afectada por la biología y la cultura humanas, es imposible. Ese edén simplemente ha dejado de existir desde la aparición de los humanos. Aunque el daño que se está causando a los ecosistemas globales no tiene precedentes en la vida de nuestra especie, los programas de conservación deben decidir qué grado de impacto humano es deseable y alcanzable para cualquier ecosistema. ¿Preindustrial? ¿Precolonial? ¿Prehumano? Son preguntas difíciles".

Somos producto de una sublime sucesión de eventos conectados con otras formas de vida. Conocer el pasado paleontológico de la Tierra es ver una verdadera perspectiva a largo plazo, y es algo que nos da sentido de pertenencia. 

Que sí, que la Tierra respira, se mueve y cambia. Pero, advierte el paleobiólogo:
"A diferencia de otras ocasiones en las que una sola especie, o un grupo de especies, alteró fundamentalmente la biosfera -la oxigenación de los océanos, la formación de los pantanos de carbón, la nuestra se encuentra en una posición inusual de control sobre las posibles consecuencias. Sabemos que el cambio se está produciendo, sabemos que somos responsables de él, sabemos lo que ocurrirá si este continúa, sabemos que podemos detenerlo y sabemos cómo. La cuestión es si lo vamos a intentar."




jueves, 11 de enero de 2024

Cataclismos siderales y relaciones galácticas: la Naturaleza.

"Hablar de los primeros humanos es clavar un cartel en un río antiguo que diga "no hay humanos más allá de este punto", sin importar la corriente continua que fluye alrededor. No hay nada esencial para la humanidad, ninguna característica única que haya hecho que una criatura sea humana cuando sus padres no lo eran... Por mucho que intentes definir cada punto antes del cartel indicador como no humano, y los de más allá como humano, el río fluye continuamente." Thomas Halliday, paleobiólogo. "Otros mundos. Viaje por los ecosistemas extintos de la tierra"

 

 

¿Qué es la naturaleza? Praderas, árboles, flores... 

Todos los organismos visibles con los que estamos tan familiarizados, todo lo que acude a nuestra mente cuando pensamos en la «naturaleza», son los rezagados de la historia de la vida.

Empiezo por el principio de la historia.

Si el universo cupiese comprimido y ordenado en una semana:

Lunes, el big bang.

Miércoles, Vía Láctea.

Viernes por la tarde, poco después del sol, la Tierra (en ese proceso le impactó otro protoplaneta: los escombros expelidos fueron agregándose hasta formar la Luna).

Sábado a medianoche, la vida unicelular.

Y a las 23:59’:59’’ del Domingo... ¡La humanidad!


Los humanos y todo lo que nos rodea, somos cataclismos siderales. Materia que fue fabricada en el núcleo estelar gracias a las reacciones de fusión y diseminados por el universo por las supernovas de los últimos estadios de vida de las estrellas. (Aunque la energía oscura y la materia oscura, al fin y al cabo, son los que componen el 95% del universo.)

Y si los 600 millones de años de la vida animal de nuestro planeta cupiesen comprimidos y ordenados en una semana

Todos los continentes del planeta formaban una sola masa de tierra, llamada Pangea.
Cuando ha transcurrido ya la mayor parte de la semana, no empieza la Tierra a tener otra cosa que enseñar al universo que una inquieta capa de microbios. ¡Los dinosaurios aparecieron el viernes a las 6 a.m.! El meteorito que los barrió (excepto la línea de las aves), ocurrió el domingo al salir el sol.
El Homo Sapiens, aparece el mismo día, el domingo, entre las 23:56 y la medianoche.  

Sí, los dinosaurios estuvieron 2 días y nosotros llevamos 4 minutos.
   
Y hace ahora 200 millones de años comenzó la apertura del Atlántico y su centro terminó convirtiéndose en uno de los lugares más volcánicos de la Tierra. La dorsal Mesoatlántica es una "grieta" desde el Norte de Groenlandia hasta la Antártida. De ahí sale lava, incluso material del interior de la Tierra de más de 600 km de profundidad, que actúa como una cuña entre las placas, empujando el suelo oceánico y anchando el Atlántico. Y por eso, los continentes Europa y América se están alejando.
De esta grieta y su lava que se enfría, se formó una cordillera, y de una de sus cumbres, surgió Islandia y otras tierras, como las islas Azores o la Isla Santa Elena (donde acabó sus días Napoleón).

Pero cuando todo esto comenzó, hace 200 millones de años, fue tanta la lava que salía de la grieta en tan poco tiempo, que la química de la atmósfera cambió mucho. Si bien es cierto que en casi todos los episodios de extinción hay escasez de información, sea como fuere, se produjo una de las grandes extinciones de la historia del planeta, la de finales del Triásico, que resultó en la desaparición del 76% de todas las especies de vida terrestres y marinas y redujo en gran medida las poblaciones supervivientes. Algunas familias, como los pterosaurios, los cocodrilos, los mamíferos y los peces, se vieron mínimamente afectadas. ¡Y surgen los primeros dinosaurios verdaderos!

¿Y sabes qué? "Pasó más tiempo entre la vida del último Diplodocus y el primer Tyrannosaurus que entre la del último Tyrannosaurus y tu nacimiento", escribe Thomas Halliday en su libro Otros mundos. Y aún te cuenta más: "Las criaturas jurásicas como Diplodocus no sólo no vieron pastos, sino que tampoco vieron nunca una flor; las plantas con flores sólo se diversificaron a mediados del Cretácico."

Hace 472 millones de años (más o menos) fueron los líquenes y los musgos los colonizadores del planeta. Hoy todavía "simplemente existen, testimoniando el hecho conmovedor de que la vida existe, incluso a su nivel más simple, por lo que parece, porque sí, por existir", escribe David Attenborough. 

El Carbonífero (359 millones de años - 299 millones de años) es el período en el
que aparecen las primeras extensiones boscosas, las grandes plantas evolucionaron y se diversificaron. Aparecieron las plantas vasculares, con la capacidad de transportar agua y nutrientes a través de sus tejidos. Las coníferas hace unos 319 millones de años, aquellas que se reproducen por el viento (anemófilas). Y estas tienen que esparcir mucho polen al aire para asegurarse el éxito (mala suerte para los alérgicos). Son los avellanos, robles, hayas, abedules.

La atmósfera del carbonífero tenía el doble de oxígeno. Los insectos y los artrópodos crecieron mucho. ¿Por qué? Pues porque no tienen pulmones, ni transportan oxígeno en su sangre. Su cuerpo está atravesado por una suerte de "tuberías", llamadas traqueas, por donde entra el aire desde el exterior por los poros hasta las partes más profundas del organismo. Así es que en el carbonífero, con tanto oxígeno, pudieron crecer mucho.

Y cuando escribo mucho, es que es realmente "mucho": El arthropleura era un milpies del tamaño de un coche. El meganeura era una libélula tan grande como un cuervo, con alas de más de 70 cm.
Las libélulas de ahora no son tan grandes, pero siguen con sus maravillosas habilidades. Pueden volar a 50 km/hora, se mantienen inmóviles en el aire, vuelan hacia atrás...  «La Fuerza Aérea estadounidense las ha puesto en túneles de viento, para ver cómo se las arreglaban, y se desesperaron» (Spineless wonders, de Richard Conniff).


Algo ocurrió después que hizo cambiar el mundo de manera inimaginable: que
subió la temperatura. Hace más o menos 150 millones de años, la manera de proteger de estas altas temperaturas al polen, fueron... ¡Las flores!
Las flores son, pues, una maravillosa estrategia de la planta para proteger del calor a los órganos reproductivos (sobre todo femeninos).
El problema fue que con tanta protección, ya el viento no era eficaz para dispersar el polen, así que empezaron a aprovecharse de los insectos, que ya llevaban mucho tiempo en el planeta, 350 millones de años atrás (1000 veces más tiempo que nosotros). "Las flores se aprovecharon de la visión cromática de los insectos, y no al revés. En este sentido, los insectos polinizadores pintaron el mundo." (The mind of a bee, de Lars Chittka).

Y para eso, las flores tenían que atraerles con un festival de:
- Colores (blanco y amarillo especialmente, que reflejan la luz del sol, calefacción natural para acoger a los insectos. Y si las plantas, además, hacen heliotropismo, orientarse al sol, mejor). Antes, el entorno de vida terrestre era mayoritariamente verde y marrón, hojas y cortezas de árboles.
- Aromas embriagadores de aceites esenciales (que perfuman a los insectos para tener éxito con sus parejas zumbonas).
- Sabores (polen, néctar).
Otras plantas florecen de noche, y sus visitantes son las nocturnas polillas y los murciélagos. (¿No hablé suficiente de los murciélagos en mi último libro?)
Y otras se especializan en los pájaros, con sus flores tubulares y rojas (y no olorosas, puesto que los pájaros no lo necesitan).

Muchas partes del mundo natural que hoy damos por sentado son llegadas relativamente recientes. La hierba, los pastos, el componente principal de los ecosistemas más grandes del planeta actual, sólo surgieron hace menos de 70 millones de años, como partes raras de los bosques de la India y América del Sur. Los ecosistemas dominados por pastos, la hierba, no surgieron hasta unos 40 millones de años antes del presente. Nunca hubo praderas de dinosaurios y, en el hemisferio norte, la hierba simplemente no existía.

«¿Qué hay que hacer para encontrar la salida en un bosque de Islandia? Ponerse de pie»

Volvemos a estas tierras con este chiste que cuenta la bióloga Anne Sverdrup-Thygeson en su libro El tejido de la naturaleza.

"Ya no queda mucho bosque en Islandia", se lamenta. "El que hay, no tiene árboles altos, lo que conlleva muchos problemas de erosión y degradación de la tierra."

¿Quizás sea porque es una tierra volcánica? No. No es eso.

"Hace unos mil años, cuando los vikingos noruegos llegaron en barco, reclamaron la tierra y se asentaron allí, en Islandia había muchos bosques. Puede que el cuarenta por ciento de la isla estuviera cubierto de bosque. Sin embargo, los colonos talaron los bosques de abedules para disponer de tierras de pasto y cultivo, y como material de construcción y combustible. En poco tiempo, de doscientos a trescientos años, el país se quedó sin árboles para el refugio y para que se mantuviera firme el suelo. La tierra ligera y volcánica de Islandia estaba a la intemperie, expuesta y vulnerable al viento y al clima crudo. Y en Islandia el clima es despiadado. Y el viento, feroz."

Y sí, las erupciones volcánicas, la ceniza, pero también la intensidad del pastoreo de ovejas, contribuyeron a la erosión del suelo. La vegetación también se redujo, lo que a su vez producía aún más erosión del suelo.

"Alrededor de 1950, el 60% de la vegetación y el 96% de la tierra cubierta de árboles y arbustos había desaparecido. Menos de un 1% del país estaba cubierto de bosque."

El paleobiólogo antes mencionado, Thomas Halliday, también cuenta en su libro que en apenas 40 años, "un chasquido de dedos geológico", como dice, "hemos perdido más de la mitad de los vertebrados individuales vivos del planeta".

“Sabemos que se está produciendo un cambio, sabemos que somos responsables, sabemos qué pasará si continúa, sabemos que podemos detenerlo y sabemos cómo. La pregunta es si lo intentaremos”.

"(...) y para eso hace falta imaginación y un sentimiento de asombro ante el universo que tenemos delante", asevera la Dra. en física teórica Chanda Prescod-Weinstein en su libro El cosmos desordenado. "La ciencia necesita un código anticolonial que incorpore una mayor comprensión de la relación dinámica que existe entre las ideas humanas y el mundo sobre el que las proyectamos."

«La ciencia pono es posible» es un eslogan que vio portando a algunos kānaka 'õiwi (nativos hawaianos) en las protestas por la protección del volcán Maunakea.

"Tenemos varias traducciones distintas, e imperfectas, de pono, entre ellas rectitud, virtud, bondad y esperanza."

"Por el contrario, mi formación de física me enseñó a olvidar, como dice Sawn Wilson, «la noción interna de nuestra conexión con el universo»."

“El propósito de cualquier ceremonia es construir una relación más fuerte o salvar la distancia entre nuestro cosmos y nosotros. La investigación que hacemos como pueblos indígenas es una ceremonia que nos permite un mayor nivel de conciencia y comprensión de nuestro mundo." Shawn Wilson, investigador cree opaskwayak.

"Me esfuerzo a diario por verme a mí misma como un conjunto de quarks, de restos de supernova, embarcada en un viaje por conocer y honrar nuestras relaciones galácticas." escribe de manera muy bella Chanda Prescod-Weinstein, cosmóloga y física de partículas, y ciudadana de los Estados Unidos y de Barbados.

"Como me dijo una vez mi querido amigo Ayinde Jean-Baptiste, activista de toda la vida: «Recordemos lo que queremos defender, y no solo las cosas contra las que estamos».

Añado yo, en pluma de Antonio Machado:


«No basta despertar cuando amanece:
Hay que mirar al horizonte
».


Fuentes: 

"El cosmos desordenado. Un viaje a la materia oscura, el espacio-tiempo y los sueños." Chanda Prescod-Weinstein.

"Otros mundos. Viaje por los ecosistemas extintos de la tierra." Thomas Halliday.

"Research Is Ceremony. Indigenous Research Methods." Shawn Wilson.

"El tejido de la naturaleza. Diez millones de especies que nos salvan la vida." Anne Sverdrup-Thygeson

Ancient Earth
Earth looked very different long ago. Search for addresses across 750 million years of Earth's history.
dinosaurpictures.org
https://dinosaurpictures.org/ancient-earth#600

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20170304/42527684914/tu-sangre-es-la-memoria-de-un-cataclismo-sideral.html

lunes, 2 de octubre de 2023

El mundo encoge: algunas perlas lingüísticas.

Ángela Loij (1900-1974)
 "Cuando vuestro perro dice GRRR, posiblemente querrá decir GRRR, ahora mismo, porque no parece ser capaz de comunicar GRRR, ayer por la noche en el parque."
El lenguaje. George Yule.
 
Hay alrededor de 7.097 idiomas distintos en el mundo, según la revista 'Ethnologue'.

“El mundo encoge”, advertía el escritor Eduardo Galeano. "Cada dos semanas, muere una lengua. El mundo disminuye cuando pierde sus humanos decires, como pierde la diversidad de sus plantas y sus bichos."  

"Hoy sabemos que hay una estrecha correlación entre la biodiversidad y la diversidad de lenguas."
explica Juan Carlos Jimeno Martín, antropólogo. "Cada lenguaje hablado representa un modo único de comprender la experiencia humana, el universo natural y el mundo entero. Los idiomas resumen toda la pluralidad de la humanidad. Como un código de acción social, el lenguaje es usado por los seres humanos para establecer un diálogo negociado con el mundo social y el mundo natural."
Y es por eso que las áreas del mundo con alta riqueza biológica y las áreas de alta diversidad de lenguas coinciden. 

Pero lo que en realidad muere no es una lengua, sino todo un mundo, porque lo importante no es lo que se pueda hacer con una lengua en el mundo, sino todo un mundo que contiene una lengua. Una puerta o ventana más se cierra, un asomarse de modo distinto al mundo. Espejos rotos que reflejaban otros mundos, otras voces acalladas.

 
Casi la mitad de los idiomas que se hablan en el mundo están en peligro de extinción y la tasa de desaparición del lenguaje acelera dramáticamente en los últimos años. Muchas lenguas en peligro de extinción tienen ricas culturas orales transmitidas a generaciones más jóvenes, pero sin formas escritas. Con la extinción de una lengua, toda una cultura se pierde. Las palabras que describen una práctica o abstracción cultural profunda y particular pueden no poder ser traducidas completamente a otro idioma.
Por eso, hablar en un idioma distinto del propio, limita el pensamiento crítico y emocional hacia un pensamiento más racional. O, como dicen los tukano (Amazonia): la lengua ajena “se imita”, la lengua propia “se habla”. Estas mujeres y hombres siguen una “exogamia lingüística”: un sistema de parentesco y de matrimonio basado en la diversidad lingüística. El parentesco lo marca la lengua paterna, así que al buscar pareja no puede ser alguien que hable la lengua propia, ya que eso significaría casarse con un pariente. Y es que ser barasana significa hablar en lengua barasana.

Así la ocupación territorial es menos importante que la lengua. Las mujeres van a

vivir a las otras tribus de otras lenguas de sus esposos. Por eso, en cada “maloca” o choza comunitaria, la conversación podrá ser barasana, tatuyo, bará, makuna... todas a la vez, como una maloca de Babel. Todos hablarán su propia lengua y ninguna será un obstáculo para la comunicación, porque todos son políglotas desde el nacimiento. Lo curioso es que en cada choza, aunque se escuchen hasta seis o siete idiomas diferentes, nunca se escucha a nadie practicando otro idioma. Y aunque los niños pasen la mayoría del tiempo con la madre y su lengua, ella debe conseguir que sólo hablen la del padre, así que simplemente lo escucharán hasta que un día lo empiecen a hablar.

Y con los idiomas que desaparecen, desaparecen también profundas percepciones sobre el cosmos, la tierra, las plantas, los animales y los ecosistemas locales que se han ido generando a través de una estrecha interacción con el mundo natural durante miles de años.

En 1866 la Sociedad de Lingüística de París había advertido en sus estatutos que no aceptaría ninguna comunicación referente al origen del lenguaje. Esta peculiar prohibición era resultado de la cantidad de especulaciones que se habían presentado, disfrazados como estudios científicos. No hay restos arqueológicos de la prehistoria, ni lo habrán, que atestigüen la existencia de la facultad del lenguaje. Porque no estamos hablando solo de facultades físicas, sino también simbólicas, mentales. El ser humano es el único ser que habla, pero no somos los únicos animales que se comunican. El etólogo Konrad Lorenz incluso comparaba la comunicación de los animales con nuestras exclamaciones, interjecciones. Emiten sonidos y expresiones corporales.

Nuestro habla es una comunicación mediante símbolos para transmitir mensajes. Un símbolo es, simplemente, un signo que tiene un significado (para aquella persona que es capaz de entenderla). Por ejemplo, una señal de tráfico. Pero una palabra es también un símbolo. Y con ellas, construimos oraciones, y también nos hacemos preguntas.

Y bueno, pero «el papel lo soporta todo», como gustaba decir al antropólogo don José Miguel de Barandiarán. ¿Cuándo se adquirió esta facultad? Se cree que nació con el Homo Sapiens, que fue la necesidad de expresión de la representación mental, de expresar esos contenidos mentales. La necesidad de leer el pensamiento de los demás, de coordinarse, y de verbalizar el pensamiento... o no. Es la versatilidad cooperativa. Nos ayudó a sobrevivir.

Y hasta que no hubo cierto simbolismo, ritos funerarios, arte... quizás no se pudo alcanzar esa capacidad. Y es que cuando no se puede verbalizar el pensamiento, tiramos del arte, de la música, de las matemáticas, del dibujo...

La lingüista Iraide Ibarretxe-Antuñano remarca la característica multimodal del lenguaje. El sistema olfativo, el proxémico (organización del espacio), fisiológico, emocional, háptico (tacto)... "Sistemas que no solo atañen a la comunicación, sino que forman parte de la cognición y, por ende, son centrales para comprender qué es el lenguaje, cómo se procesa y cómo se emplea para comunicar." 

Y me recomienda al paleoneurólogo Emilio Bruner, que parte sobre esa capacidad humana del oído medio (sensibles a la longitud de onda de la frecuencia del habla), y la que nos otorga el lóbulo parietal, justo detrás del lóbulo frontal "que presentan una variación evolutivo brutal". Los homo sapiens, después del nacimiento, al de un año más o menos, a nivel de crecimiento y desarrollo, tiene una etapa de abultamiento parietal que no la tiene ni un chimpancé ni un neandertal. Las funciones son: la integración viso-espacial, visión y cuerpo, la coordinación entre ojo y mano, la imaginación visual... El cuerpo como unidad de medida en el espacio, en el tiempo y en la sociedad. Es por eso que los homo sapiens tenemos asociadas muy estrecha-mente las áreas de la mano (praxis) y el lenguaje. Por eso, la transmisión (el enseñar y aprender) está muy motivado por la experiencia y las emociones. Y por eso, al ser archi-sociables, necesitamos despulgarnos con todos estos sistemas multimodales en un espacio físico, aunque creamos que los "likes" puedan ser nuestra manera "moderna" de despulgar.

Pero... no existe otra especie con la que podemos hablar.

"Cada lengua contiene en sí la trama de los conceptos y representaciones de una porción de la humanidad" (von Humboldt)

Vamos con algunas perlas:

Kyká. Un palabra del idioma muysk kubun, en Colombia Central. Significa: mundo; pueblo; historia (narración); región.
Todo eso.

Eloheh. Así llaman los Cherokee, una comunidad indígena norteamericana, a la Tierra. Pero también significa cultura y religión.

"En hopi, debes usar marcadores gramaticales que especifiquen si tú mismo presenciaste el evento, lo escuchaste de otra persona o si lo consideras una verdad inmutable. Los hablantes hopi se ven obligados por la gramática hopi a enmarcar habitualmente todas las descripciones de la realidad en términos de la fuente y confiabilidad de su información. El uso constante y automático de tales categorías genera hábitos en la percepción y el encuadre del mundo que probablemente difieren entre personas que usan gramáticas fundamentalmente diferentes".
David W. Anthony. (El caballo, la rueda y el lenguaje: cómo los jinetes de la edad de bronce de las estepas eurasiáticas formaron el mundo moderno.).

Son los evidenciales o testimoniales,​ un rasgo gramatical consistente en el uso obligado de ciertos morfemas o marcas que muestran el tipo de fuente o evidencia de la información dada en la oración, y así mismo qué grado de confianza debemos atribuir al hecho en cada uno de los casos.

Así es también en el quechua. Si utilizas el sufijo validador -m/mi (a veces -n dependiendo de la variante regional) indica que tú presenciaste el suceso o que estás muy seguro de lo que estás afirmando. Si no lo presenciaste tú mismo, entonces puedes añadir el sufijo reportativo -s/si.

La lengua tariana, de la familia arawak (Amazonia) utiliza incluso marcas para transmitir si lo asumió por algo que se vio o por algún conocimiento previo.

Juse irida di-manika-ka: José jugó a fútbol [lo vi yo y otros.]'

Juse irida di-manika-nihka: José jugó a fútbol [lo inferimos por algo que vimos]

Juse irida di-manika-sika: José jugó a fútbol [lo asumo en base algún conocimiento previo]

La clusividad, es cuando hay dos tipos de pronombres "nosotros". En el idioma innu, algonquina, hay dos tipos de "nosotros". Para hablar de un 'nosotros' que nos incluye a mí y a ti, entonces se usa "tshinanu". El prefijo 'tshi-' corresponde al propio ser en todas sus formas. Es un 'nosotros' colectivo. El ‘nosotros’ excluyente es "ninan", y representa a la persona que está hablando de algo, pero sin el oyente o el grupo de oyentes. Por ejemplo, alguien que cuenta una anécdota con un animal. Si estaban solos el animal y esa persona, dirá "ninan" porque los oyentes no estaban presentes.

En idioma maya tojolabal, en Chiapas, hay una marca que se repite mucho "-tik". Significa "nosotros". Un ejemplo: Se dice en español, "yo te dije". La expresión correspondiente en tojolabal es "yo dije, tú escuchaste." Es de dos sujetos (yo y tú), con sus verbos correspondientes. Y es que los tojolabales tienen dos palabras para lengua o palabra. Por un lado está la palabra/lengua hablada: k'umal, y, por otro, la escuchada: 'ab'aU.

El ideograma chino para una persona sabia, "shèng", reagrupa una oreja, una boca y el carácter que evoca la idea de una persona noble en su justo lugar nobiliario. Es decir, una persona que está en su justo lugar por saber escuchar (oreja) y hablar (boca).

Las lenguas también son un reflejo de la diversidad humana, ya que representa un modo único de comprender la pluralidad de la humanidad. Y sus lenguas son, en su inmensa mayoría, lenguas orales, así que la pérdida de estos idiomas significa la pérdida de la memoria biocultural.

En araki, una lengua hablada por ocho personas en la isla de Vanuatu, “sorosoro” significa “aliento, palabra, lengua”.
El dios supremo de los indígenas onas de la Tierra del Fuego se llamaba Pemaulk.
“Pemaulk” significa palabra.


“Kolik jazyku znas, tolikrat jsi clovekem”
, cuanto más idiomas sabes, más humano eres,
dice un proverbio checo.

 

Fuentes:

http://www.lenguasdecolombia.gov.co/content/la-subfamilia-ling%C3%BC%C3%ADstica-tucano-oriental-estado-actual-y-perspectivas-de-investigaci%C3%B3n-0

http://www.utadeo.edu.co/programas/humanidades/pdf/puesto_que_hablamos_distinto_2006-3.pdf

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/06/140613_cultura_lenguas_muertas_mz
http://etnoecologia.uv.mx/PATRIMONIO/seccPATRIMONIO/Memoria_biocultural.html
http://veronicavera-factorhumano.com/2010/09/20/diversidad-biocultural-un-enfoque-integral-de-desarrollo/
http://era-mx.org/biblio/Toledo-_y_Barrera_2008.pdf
http://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/Entrevistas/Entrevista_Juan_Carlos_Gimeno.pdf 

sábado, 20 de mayo de 2023

El amanecer de todo: sobre cómo ver la historia humana con un caleidoscopio.

"Nuestra especie, de hecho, no pasó la mayor parte de su historia en pequeñas bandas; la agricultura no marcó un umbral irreversible en la evolución social; las primeras ciudades a menudo eran robustamente igualitarias."

Jared Diamond, Francis Fukuyama,Yuval Noah Harari... Cada vez que los no especialistas se meten con la historia humana, terminan reproduciendo inevitablemente los viejos mitos con los que crecimos, concepciones que surgieron en el siglo XVIII.

“El amanecer de todo: Una nueva historia de la humanidad”, del antropólogo David Graeber y el arqueólogo David Wengrow, explica que nuestros antepasados más remotos no eran ni tan ingenuos, ni tan violentos. Y que las comunidades eran mucho más cambiantes de lo que se ha pensado. El recorrido de la historia humana fue mucho más diverso, apasionante y divertido de lo que tendemos a pensar, pues en un sentido no fue en absoluto un recorrido, sino una variedad caleidoscópica de formas sociales. "Los humanos tenemos una gran capacidad -como seres morales y sociales que somos- para imaginar y negociar, y solíamos modificar nuestras identidades sociopolíticas con frecuencia, como un modo de evitar los peligros del poder autoritario."


«El verdadero misterio no es cuándo aparecieron los jefes por primera vez», nos dicen, «sino cuándo dejó de ser posible reírse de ellos sin tener que responder ante la ley.»

Olvídate de lo que nos insisten actualmente.
No. No es "lo que hay".
Esta obra desmonta esas ideas tan arraigadas que tenemos sobre el desarrollo de las ciudades, los orígenes del Estado, la desigualdad o la democracia. Y lo mejor: abre camino para imaginar nuevas formas de organización social. 

Pero es que las anteriores obras de Graeber, también. Aquí añado algunos párrafos sueltos y adaptados:

 

Lo de la variedad caleidoscópica de formas sociales:

La evolución de las organizaciones humanas no es tan lineal y aburrida. Hay sociedades que en una época del año eran autoritarias y en otra, igualitarias, según lo que su entorno les ofrecía.

"Las sociedades de las Grandes Llanuras crearon estructuras de autoridad coercitiva que se mantenían a lo largo de la temporada de caza y los rituales con los que esta concluía, y se disolvían una vez que se dispersaban en grupos más pequeños. (...) Entre los inuit, los padres gobernaban en verano; pero en las congregaciones de invierno la autoridad patriarcal e incluso las normas de propiedad sexual eran desafiadas, subvertidas o sencillamente disueltas. Los kwakiutl eran jerárquicos en ambas épocas del año, pero mantenían diferentes formas de jerarquía, otorgando poderes policiales de facto a los ejecutantes del Ceremonial de Solsticio de Invierno, que solo podían ejercerse durante la ejecución misma del ritual. En otros momentos, los aristócratas controlaban grandes riquezas, pero no podían dar órdenes directas a sus seguidores. Muchas sociedades recolectoras centroafricanas son igualitarias durante todo el año, pero parecen alternar mensualmente entre un orden ritual dominado por los hombres y uno dominado las por mujeres." 


Lo de las pequeñas bandas... que no eran tan pequeñas:

Esas bandas abarcaban, en realidad, miles de kilómetros. "Los aborígenes
australianos, por ejemplo, podían viajar por medio continente, y aunque hablaban lenguas totalmente diferentes, aun así, hallaban campamentos divididos en los mismos tipos totémicos que tenían en casa. Lo que esto significa que la mitad de los residentes les deben hospitalidad, pero se los ha de tratar como «hermanos y hermanas» (de modo que las relaciones sexuales quedan estrictamente prohibidas); mientras que la otra mitad son potenciales enemigos o compañeros de matrimonio. Las sorprendentes uniformidades materiales observadas por los arqueólogos a través de grandes distancias dan fe de la existencia de estos sistemas."

Es más, creemos que los avances tecnológicos (transportes, navegación marítima...) han hecho de nuestro mundo "un pañuelo". Al contrario, durante gran parte de la historia de la humanidad, proporciones cada vez menores de gente viaja largas distancias. La escala a la que operan las relaciones sociales no deja de disminuir.
"Lo que observamos no es tanto que el mundo se hace más pequeño, como que los mundos sociales de las personas se vuelven más sectarios; sus vidas y pasiones más proclives a verse circunscritas a fronteras culturales, de clase de lengua."


Lo de la "Revolución agrícola":

Se creía que la domesticación de plantas y animales condujo al sedentarismo, pero se ha visto que el sedentarismo es muy anterior... casi cuatro milenios antes de que surgiera una aldea agrícola. Y si se piensa bien, es lógico. "La agricultura en serio implicaba un serio trabajo de mantenimiento de suelos y de limpieza de malas hierbas. Implicaba la trilla y el aventado tras la cosecha. Todas estas actividades  se entrometían en la caza, la recolección de alimentos silvestres, la producción artesanal, los matrimonios y muchas otras cosas, por no hablar de contar historias, jugar a juegos de azar, viajar y organizar bailes de máscaras."

"Y aunque la agricultura permitió la posibilidad de mayores concentraciones de riqueza, en la mayoría de los casos esto no comenzó a darse hasta milenios después de su adopción. En los siglos que pasaron entre tanto, los pueblos probaban la agricultura a pequeña escala, alternando entre modos de producción, de manera muy similar a como alternaban entre estructuras sociales." Entraban y salían (libremente) de la agricultura para mantener una red de alimentos suficientemente amplia para evitar que el cultivo se convierta en un asunto de vida o muerte.

La agricultura tiene que ver, esencialmente, con la producción de alimentos, algo que era tan solo un aspecto (bastante limitado) de la relación neolítica entre la gente y las plantas (cestería, especias, medicina, pigmentos.. ropa y otras actividades femeninas). 

En el Neolítico, les parece preocuparles poco domar la naturaleza salvaje o arrancar la máxima cantidad posible de calorías de un puñado de gramíneas. En lugar de campos fijos, explotaban suelos de aluvión (inundación) en las orillas de lagos y fuentes donde el trabajo de preparación de la tierra lo realiza mayoritariamente la naturaleza, la inundación estacional, cribándola y renovándola. En lugar de cortar madera, labrar campos y transportar agua, hallaban modos de convencer a la naturaleza de hacer gran parte de esas tareas por ellos. "La suya no era una ciencia centrada en dominar y clasificar, sino una que partía de ceder, engatusar, de cuidar y persuadir, incluso de engañar a las fuerzas de la naturaleza para aumentar las probabilidades de obtener un resultado favorable. Su laboratorio era el mundo real de las plantas y los animales, cuyas tendencias innatas explotaban mediante atenta observación y experimentación."

"Está claro que ya nadie usa frases como Revolución Agrícola. La agricultura, como podemos ver, comenzaba a aparecer como una economía de la privación: tan solo se la inventaba si no había nada más que hacer, razón por la que tendía a aparecer en áreas en las que los recursos de la tierra escaseaban.  Los seres humanos combinaban horticultura, cultivo en tierras de aluvión, gestión agraria a pequeña escala (por ejemplo, con quemas, podas y bancales) y el mantenimiento de animales en estado semisalvaje, con toda una gama de actividades de caza, pesca y recolección. La biodiversidad -no el biopoder- fue la clave inicial para el incremento de producción de alimentos del Neolítico.

 

Lo de que las ciudades significan mayor riqueza, desigualdad y jerarquía:


Hay ciudades que se manejaban bajo principios igualitarios. Las pruebas arqueológicas están demostrando que este ha sido un patrón sorprendentemente común: los megayacimientos ucranianos, la Mesopotamia de Uruk y el valle del Indo. Es decir, el incremento en la escala de los asentamientos humanos no resultó en la concentración de poder ni de riquezas en manos de las élites gobernantes.

Y además, se creía también que el sedentarismo y la agricultura condujeron a la formación de estados, pero los estados aparecen mucho después.

Y los primeros estados no fueron tan ideales: en ellos existían diferentes formas de servidumbre y su población sufría muchas epidemias debido al hacinamiento. 

Pero de esto, escribiré en una próxima entrada...


Lo del autor político consciente, y lo que significa:

 

Pasamos una abrumadora mayoría de nuestro tiempo en piloto automático, pero es que "el pensamiento humano es inherentemente dialógico. Los antiguos filósofos solían ser muy conscientes de esto: es por ello por lo que, ya se encontrasen en China, India o Grecia, tendían a escribir sus libros en forma de diálogos. Los humanos tan solo eran plenamente conscientes de sí mismos cuando dialogaban entre sí, al intentar cambiar los argumentos del contrario, o al enfrentarse junto a él a un problema común."

"Christopher Boehm, arqueólogo evolutivo especializado en primates, sostiene
que, si bien los humanos poseen una tendencia instintiva a la conducta dominadora-sumisa, sin duda heredada de nuestros ancestros simios, lo que distingue a las sociedades humanas es nuestra capacidad de tomar la decisión consciente de no actuar de esa manera. Mediante un minucioso trabajo realizado a través de narraciones etnográficas de bandas recolectoras igualitarias existentes en África, Sudamérica y el sudeste asiático, Boehm identifica toda una panoplia de tácticas colectivamente usadas para bajar los humos a los posibles abusones y fanfarrones: ridiculizarlos, avergonzarlos, desdeñarlos (y, en el caso de sociópatas reincidentes, a veces el asesinato, sin más), ninguna de las cuales tiene parangón entre otros primates.

Por ejemplo, aunque los gorilas no se mofan unos de otros por ponerse a golpear el pecho, los humanos lo hacen con regularidad. Más sorprendente aún: aunque la conducta agresiva bien puede ser instintiva, la lucha contra ella no lo es. Se trata de una estrategia bien pensada, y las sociedades recolectoras que la emplean muestran lo que Boehm llama «inteligencia actuarial». Es decir, imaginan cómo sería su sociedad si hicieran las cosas de otro modo: si, por ejemplo, no se quitara importancia sistemáticamente a los cazadores más hábiles, o si la carne de elefante no la repartiera alguien escogido al azar (en lugar de, por ejemplo, la persona que lo haya matado). Esto, concluye, es la esencia de la política: la capacidad de reflexionar conscientemente en las distintas direcciones que podría tomar la propia sociedad, y ofrecer argumentaciones explícitas sobre por qué debería tomar un camino y no otro.

Los festivales populares son una prueba de ello. "Mantuvieron viva la vieja chispa de autoconsciencia política. Permitían a la gente imaginar que otras disposiciones eran posibles, incluso para la sociedad como un todo, dado que siempre era posible imaginar que el carnaval excediera sus límites y se convirtiera en la nueva realidad. En la historia popular babilónica de Semiramis, la epónima sirvienta convence al rey de Asiria de nombrarla «reina por un día» durante una festividad anual. Inmediatamente hace que lo arresten, se declara emperatriz y lidera sus nuevos ejércitos a conquistar el mundo."

Lo de sacrificar la libertad para ser civilizados:


"A lo largo de este libro hemos tenido ocasión de hablar de tres libertades primordiales, aquellas que durante la mayor parte de la historia de la humanidad sencillamente se daban por supuestas:
la libertad de movimiento,
la libertad de desobedecer y
la libertad para crear o transformar relaciones sociales.

Las libertades no son realmente libertades si uno no puede ponerlas en práctica. Hoy en día la mayor parte de la población cree que vive en sociedades libres (a menudo insisten, en efecto, en que, al menos políticamente, esto es lo más importante de sus sociedades), pero son en gran parte libertades formales."

"Tenemos el derecho a viajar a donde deseemos... siempre que, claro está, tengamos el dinero necesario para el transporte y alojamiento. Somos libres de tener que obedecer las órdenes arbitrarias de superiores... a menos, claro está, que necesitemos un empleo. La mayoría de nosotros tenemos que conformarnos con jefes de verdad y libertades de mentirijillas."

En este sentido, podemos decir que los que llamamos "sociedades igualitarias" tenían una estructura elaborada de jefes, portavoces y demás cargos, pero eran jefes de mentirijillas. Todos y cada uno se considera a sí mismo tan importante como los demás y los jefes no podían obligar a que se cumplieran sus órdenes. Pero las libertades sí, las libertades eran reales, eran libertades sustanciales. Estaban menos interesados en el derecho a viajar que en la posibilidad de hacerlo realmente (de aquí, la obligación de proporcionar hospitalidad a extranjeros). "La ayuda mutua (aquello a lo que los observadores europeos contemporáneos se referían como «comunismo») se consideraba condición necesaria para la autonomía individual."


"La voz inglesa "free" procede de un término germánico que significa «amigo», dado que, a diferencia de la gente libre, los esclavos no tienen amigos, porque no pueden comprometerse ni hacer promesas. La libertad para hacer promesas es probablemente el elemento más básico y elemental de nuestra tercera libertad.
Podríamos preguntarnos cómo acabó convertido en su opuesto exacto: peonaje, servidumbre o esclavitud permanente."

"La libertad de abandonar la propia comunidad sabiendo que se será bienvenido en tierras lejanas; la libertad de pasar de unas estructuras sociales a otras, en función de la época del año; la libertad de desobedecer a las autoridades sin consecuencias... Puede que los humanos comenzasen su andadura con una aversión consciente a que les dijeran qué debían hacer. Si esto es cierto, podemos como mínimo refinar nuestra pregunta inicial: el verdadero rompecabezas no es cuándo aparecieron jefes, o siquiera reyes y reinas, sino más bien cuándo dejó de ser posible reírse de ellos hasta que se fueran."

Pero aún hay más. Aunque la sociedad sea muy jerárquica, incluso de casta formales... es posible que el gobierno se lleve a cabo de acuerdo con líneas igualitarias. Hay abundancia de pruebas de que este tipo de sociedades ha existido, y además, existe hoy en día. "Quizá la mejor documentada sea el sistema seka de la isla de Bali, cuya población adoptó el hinduismo durante la Edad Media. Los balineses no solo están divididos en castas: su sociedad está concebida como una jerarquía total, en la que no solo cada grupo, sino cada individuo sabe (o, al menos, debería saber) su posición exacta en relación con las de todos los demás. En principio, pues, no hay iguales, y la mayoría de los balineses sostendría que, en el gran esquema cósmico de las cosas, siempre ha de ser así.
Al mismo tiempo, empero, asuntos prácticos como la gestión de comunidades, templos y vida agrícola se organizan de acuerdo con el sistema seka, en el que se espera de todo el mundo que participe en pie de igualdad y llegar a decisiones por consenso. Por ejemplo, si una asociación vecinal se reúne para debatir la reparación de tejados de un edificio público, o qué comida servir durante el próximo concurso de danzas, quienes se consideran demasiado elevados y poderosos, y les ofende la perspectiva de sentarse en círculo, rodeados de vecinos inferiores, pueden escoger no asistir; pero, en tal caso, están obligados a pagar multas por no asistencia, multas que se usarán luego para pagar el banquete o las reparaciones. Actualmente no hay modo de saber si un sistema similar prevaleció en el valle del Indo hace más de 4.000 años. El ejemplo tan solo sirve para subrayar que no existe necesariamente una correspondencia entre conceptos superpuestos de jerarquía social y la mecánica práctica del gobierno local."

Lo del dinero:

“Si bien el dinero no puede comprar la felicidad, ciertamente te permite elegir tu propia forma de miseria”. Groucho Marx.

El dinero no fue una invención descentralizada y espontánea realizada por los individuos libres con el fin de superar las limitaciones que planteaba el trueque (intercambio de productos). En palabras de la antropóloga Caroline Humphrey: “Nunca se ha hallado un solo ejemplo de economía basada en el trueque, y mucho menos de sociedad donde el dinero haya emergido a partir de él; toda la etnografía disponible sugiere que jamás ha existido tal cosa”. El origen del dinero es un invento de las élites gobernantes para poder medir los pagos y recursos y centralizarlos a través de tributos. Para el conteo y control de los botines de la guerras. Para contar, por ejemplo, los cereales y otros productos agrícolas (los tubérculos y otros vegetales difíciles de contabilizar por dispersarse demasiado, no estaban bien vistos). Y para dejar constancia de todas estas cuentas y acciones, estaba la escritura. El sistema de medida se grababa en tablillas de arcilla, en metales como las monedas, en papeles como billetes, en pagos electrónicos... 

(Sí, esto es del libro "La deuda: los primeros cinco mil años" de Graeber.)

 

Lo de la propiedad privada, uso y abuso:

"Si uno posee un coche, tiene derecho a evitar que toda otra persona, de todo el mundo, entre en él o lo utilice. Si uno lo piensa bien, es el único derecho que uno tiene en su coche que es absoluto: casi todo lo demás que se puede hacer con el coche está estrictamente regulado: dónde y cómo conducirlo, aparcarlo, etcétera.
Pero a diferencia de las sociedades libres (también llamadas igualitarias) nuestras sociedades toman esta cualidad absoluta y sagrada de la propiedad privada como paradigma de todos los derechos y libertades humanos. Es a esto a lo que se refería el politólogo C. B. Macpherson con su "individualismo posesivo". Así como el hogar de todo ser humano es su castillo, de igual modo su derecho a no ser asesinado, torturado o arbitrariamente encerrado reposa en la idea de que uno posee su propio cuerpo, del mismo modo en que uno es dueño de sus bienes muebles y posesiones.
 

En otras sociedades, los conjuntos sagrados (que comprenden no solo objetos físicos, sino también danzas, rituales y canciones) eran a menudo los únicos objetos que se trataban como propiedad privada: no solo las poseían en exclusiva individuos, sino que también se heredaban, compraban y vendían. Muchas veces se decía que los verdaderos «dueños» de la tierra u otros recursos materiales eran dioses o espíritus. Las personas adoptaban bien una actitud depredadora hacia los recursos -como solían hacer los cazadores, que se apropiaban de lo que pertenecía a los dioses-, bien una actitud cuidadora, en la que una persona es la propietaria o dueña de una franja de territorio o de unos animales, solamente si es la responsable final de cuidarlos y mantenerlos. A veces estas actitudes coexisten, como en la Amazonía, que implica capturar animales salvajes y adoptarlos como mascotas. Y es que estar sin propietario es estar expuesto, desprotegido. 

Lo que hace única la concepción de propiedad del derecho romano -base de casi todos los sistemas legales de la actualidad- es que la responsabilidad de cuidar y compartir se reduce al mínimo, si es que no se elimina del todo. En derecho romano hay tres derechos básicos en relación con la posesión: usus (el derecho a usar); fructus (derecho a disfrutar los productos de una propiedad, como, por ejemplo, los frutos de un árbol) y abusus (el derecho a dañar o destruir). A poseer los dos primeros derechos se lo denomina usufructo, y bajo esta concepción de derecho no se considera auténtica posesión. La auténtica propiedad legal es, pues, tener la opción de no cuidar de ello, o incluso de destruirlo a voluntad: abusus.

Lo de la democracia (mayoritaria y directa):

 

David Graeber, en "Fragmentos de antropología anarquista", explica que:


La democracia mayoritaria solo puede emerger cuando se dan dos condiciones:
    1. Una creencia de que las personas deberían tener igual derecho a hablar en las tomas de decisiones colectivas, y
    2. un aparato coercitivo capaz de imponer esas decisiones.
    Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, ha sido extremadamente inusual que se den las dos condiciones simultáneamente:
Donde existen sociedades igualitarias (libres), es también habitual que se considere erróneo imponer la coerción sistemática.
Y donde ha existido una maquinaria de coerción, los que la controlan nunca han pensado que estaban imponiendo algún tipo de voluntad popular." 

"Una y otra vez, a lo largo y ancho del planeta, desde Australia hasta Siberia, comunidades igualitarias han preferido alguna variante del proceso de consenso. ¿Por qué? La explicación que propongo es esta: es mucho más fácil, en una comunidad con relaciones cara a cara, averiguar lo que la mayoría de los miembros de esa comunidad quiere hacer, que averiguar cómo convencer a aquellos que no están de acuerdo.

La toma de decisiones por consenso es típica de sociedades en las que no había ninguna forma de obligar a una minoría a aceptar la decisión de la mayoría, bien porque no había estado con el monopolio de la violencia, o porque el estado no tiene nada que decir sobre las formas locales de tomar decisiones. Si no hay ninguna forma de obligar a aquellos que no comulgan con la decisión de la mayoría a someterse a esta, entonces lo último que uno querría hacer es realizar una votación: una contienda pública en la que alguien será considerado perdedor. La votación sería el medio más adecuado para conseguir humillaciones, resentimientos, odios, en última instancia la destrucción de las comunidades


"No resulta difícil ver por qué los dominadores odian la democracia directa. Porque su poder de dominación se eclipsaría rápidamente. La afirmación que hace la derecha a veces según la cual la democracia directa es una forma de tiranía es fácil de entender. Les parece una tiranía porque ellos ya no tienen el control y no pueden decirnos qué hay que hacer.
Nuestra libertad es despotismo para ellos.
Su libertad solo puede descansar en nuestra servidumbre."

Y en El amanecer de todo, lo redondean así:

"La democracia, como la hemos acabado conociendo, es un juego de ganadores y perdedores que se disputa entre individuos de fortísima personalidad, mientras los demás quedamos reducidos básicamente al papel de espectadores.
Si buscamos un precedente en la antigüedad de este aspecto de la moderna democracia, no es en las asambleas de Atenas, Siracusa o Corinto donde debemos buscar, sino, paradójicamente, en los torneos aristocráticos de «eras heroicas», como los descritos en la Ilíada con sus inacabables agones: carreras, duelos, juegos, dones y sacrificios. Como ya hemos señalado, los filósofos políticos de las ciudades griegas no consideraban, en realidad, que las elecciones fuesen un modo democrático de seleccionar candidatos para cargos públicos. El método democrático era el sorteo o lotería, que funcionaba en gran parte como el moderno deber de formar parte de jurados. Se daba por sentado que las elecciones pertenecían al modo aristocrático (aristocracia con el significado de «gobierno de los mejores»), y permitían a los comunes - de un modo muy similar al de los siervos de la antigua aristocracia heroica - decidir quién, de entre los de alta cuna, debería ser considerado el mejor de todos; de alta cuna, en este contexto, eran sencillamente todos aquellos que podían costearse pasar gran parte de su tiempo jugando a hacer política."

 

Están hablando de revolución, suena como un susurro:

Escribió David Graeber en Fragmentos de una antropología anarquista:

“Una revolución a escala mundial llevará mucho tiempo. Pero también es posible reconocer que ya está empezando a suceder. La manera más fácil de entenderlo es dejar de pensar en la revolución como una cosa -“la” revolución, el gran estallido catastrófico- y en su lugar preguntarse “¿qué es la acción revolucionaria?” Entonces podríamos sugerir: la acción revolucionaria es cualquier acción colectiva que rechaza, y por lo tanto confronta, alguna forma de poder o dominación y, al hacerlo, reconstituye las relaciones sociales, incluso dentro de la colectividad, bajo esa luz.
La acción revolucionaria no necesariamente tiene que apuntar a derrocar gobiernos. Los intentos de crear comunidades autónomas frente al poder serían, por ejemplo, casi por definición actos revolucionarios. Y la historia nos muestra que la acumulación continua de tales actos puede cambiar (casi) todo”.

"Los tsimihety de Madagascar fueron maestros en el arte de la evasión: bajo los franceses, los administradores se quejaban de que enviaban delegaciones para reclutar trabajadores con el fin de construir una carretera cerca de un pueblo tsimihety, negociando las condiciones con adultos aparentemente dispuestos a colaborar, y que volvían con el equipo al cabo de una semana solo para descubrir que el pueblo había sido completamente abandonado. Todos los habitantes se habían ido a vivir con familiares de otras partes del país."

"La teoría del éxodo propone que la forma más efectiva de oponerse al capitalismo y al Estado liberal no es a través de la confrontación directa sino de lo que Paolo Virno ha llamado una «retirada emprendedora», una defección de masa protagonizada por quienes desean crear nuevas formas de comunidad." Se trata de actuar, desconectarse de las pautas del modelo dominante, para forjar nuevas formas de relación y comunidad.

 

(Nota: «el mito del mito del noble salvaje»: ¿por qué ciertos europeos comenzaron a atribuir una posición tan ingenua a otros? La respuesta no es bonita. En realidad, la expresión noble salvaje se popularizó más o menos un siglo después de Rousseau, como término peyorativo y de abuso. La desplegó un grupo de abiertos racistas que en 1859 -conforme el Imperio británico alcanzaba el cénit de su poder- tomó la Sociedad Etnológica Británica y clamó por el exterminio de los pueblos inferiores.)