martes, 8 de enero de 2013

El genocidio de los Guaraníes: por una Tierra sin Mal.


“Pienso en las condiciones en que vivimos: la pobreza, esas pequeñas casitas... No tenemos nada que comer, y sin embargo nuestra gente aún canta de alegría, de esperanza, siempre en busca de la Tierra sin Mal... Nosotros los indígenas no queremos dinero ni riquezas, ¿Saben lo que queremos? Sólo queremos suficiente tierra para vivir como deseamos”. 
Marta Silva, mujer guaraní.
  

En Brasil aún viven cerca de 46.000 guaraníes, cifra que les convierte en el pueblo indígena más numeroso de ese país. También se encuentran indígenas de este pueblo en Paraguay (cerca de las cataratas del Iguazú), Bolivia y Argentina. En Brasil moran tres tribus guaraníes: los kaiowá, los m'bya y los ñandeva, de las cuales la más numerosa es la de los kaiowá, palabra que significa “pueblo del bosque”. 

Y es que, antes de la llegada de los conquistadores, los guaraníes se llamaban a sí mismos “avá” o “awá”, palabra que quiere decir “hombre” y es sinónimo asimismo de “ser humano” o “pueblo”. La denominación de guaraní les vino dada por los conquistadores españoles (fueron uno de los primeros pueblos contactados), ya que ese vocablo era su grito de guerra, en los cuales existiría la frase guará-ny, "combatirles". Otra versión afirma que la denominación se tomó de la deformación de una palabra guaraní, guariní que significa precisamente "guerra" o "guerrear".

Hasta donde les alcanza la memoria, los guaraníes llevan buscando un lugar del cual les hablaban sus antepasados, una tierra donde la gente vive libre de dolor y sufrimiento. Es una especie de tierra prometida a la que llaman ‘la Tierra sin Mal', que han buscado siempre, recorriendo cientos de kilómetros. Ya en 1576, Pedro de Magalhães de Gandavo describió este hecho como un  


"constante deseo de buscar nuevas tierras, en las cuales imaginan que hallarán la inmortalidad y la paz eterna". 

Esta búsqueda permanente revela el carácter único de los guaraní, y aunque existen diferentes subgrupos de guaraní, todos comparten una religión que da importancia a la tierra por encima de todo. La tierra es el origen de toda vida, es el regalo del "gran padre", Ñande Ru. 

De todas formas, algunos antropólogos opinan que la Tierra sin Mal es más bien un estado psíquico, denominado “agujé”, que se alcanza mediante la acumulación de energía. Ningún mal puede aquejar al individuo que ha entrado en ese estado. Una de las formas de llegar al agujé es arrebatándoselo a alguien que ya lo posee en un grado elevado, aunque no suficiente como para librarse de todo mal. Por ejemplo, los guaraníes consideraban que los guerreros acumulaban mucha energía, por lo que, en tiempos antiguos, las guerras entre diferentes tribus guaraníes tenían como uno de sus objetivos, la acumulación de fuerza energética, obtenida robándosela los guerreros los unos a los otros, mediante la muerte. Y es que el canibalismo era un hecho en estas tribus en el pasado. 

Los guaraníes abandonaron hace siglos esta práctica. Hoy son otros los antropófagos. Y bien lo supo Borges cuando en una entrevista en Roma le preguntaron si en su tierra habían todavía caníbales: "Ya no", contesta Borges, "nos los comimos a todos."

Y es que los guaraníes siguen buscando su tierra, ahora más que nunca, porque la tala masiva de la selva ha convertido su hogar en vastas extensiones de pasto para el ganado y plantaciones soja y de caña de azúcar para elaborar biocombustibles. 
Como consecuencia de la deforestación, los guaraníes no pueden cazar ni pescar; las pocas tierras de cultivo que les han dejado no les permiten subsistir, por lo que la malnutrición está empezando a ocasionar la muerte muchos de ellos. La comunidad de Ypo’i en el estado de Mato Grosso do Sul, utilizaron un teléfono móvil para grabar la polución de sus aguas, su principal fuente de agua para beber, bañarse, cocinar y lavar la ropa.

Algunos guaraníes no tienen ni tan siquiera un pedazo de tierra, y han de vivir en los bordes de carreteras y caminos, en pequeños campamentos que montan y desmontan. Este es el caso de la comunidad guaraní-kaiowá de Takuára, que había intentado recuperar una pequeña parcela de su tierra ancestral, después de que ésta les hubiera sido arrebatada por un rico brasileño que posteriormente la convirtió en una extensa hacienda de ganado. Marcos Verón, su líder, condujo a su comunidad de vuelta a la hacienda. Comenzaron a construir sus casas y a plantar sus propias cosechas. Pero el terrateniente que había ocupado la zona los llevó a juicio y un juez ordenó que los indígenas abandonaran el lugar. Más de cien policías y soldados armados forzaron a los indígenas a abandonar su tierra una vez más. Finalmente acabaron viviendo bajo planchas de plástico al lado de una carretera.

Mientras aún se encontraba en Takuará, Marcos declaró:

"Esto que ves aquí es mi vida, mi alma. Si me separas de esta tierra, me quitas la vida."

Y sus palabras se cumplieron: en otro intento de regresar de forma pacífica a su tierra, los empleados del terrateniente le golpearon de forma brutal. Murió unas horas más tarde.


Muchas otras comunidades se han visto hacinados en pequeñas reservas (o campos de concentración, como lo llamaba el sioux Red Crow), ahora sobresaturadas de forma crónica. En la reserva de Dourados, por ejemplo, 12.000 guaraníes viven en poco más de 3.000 hectáreas.

Miles de indígenas trabajan ahora en las factorías de carbón, en los cañaverales o en algún frigorífico donde pollos y trabajadores son triturados al mismo tiempo. Mato Grosso do Sul está en cuarto lugar en el ranking nacional que registra trabajadores en situación de esclavitud elaborado por el Ministerio Público de Trabajo. En el cañaveral, “como el pago se realiza por producción, se trabaja para cumplir una cuota que crece con la mecanización." En 2008, cada 66 segundos se desosaban seis piezas de pollo entre patas y muslos. Unos 100 trabajadores por mes pedían su liquidación o, cuando ya no servían, eran despedidos.

La lucha tampoco parece ser una buena escapatoria: se estima que unos 200 guaraníes están en prisión con muy poco o nulo acceso a asesoramiento legal o a intérpretes, atrapados en un sistema legal absurdo.

Aún con todo, muchos guaraníes han intentado recuperar pequeñas parcelas de su tierra ancestral. La pequeña comunidad de Ñanderú Marangatú fueron expulsados a punta de pistola por los terratenientes. Demostrando una gran valentía, la comunidad regresó. Ahora viven en una pequeña fracción de aquello que les corresponde legalmente y el área que rodea de forma inmediata al asentamiento es patrullada por pistoleros a sueldo del terrateniente que, además, han violado a dos mujeres guaraníes.

El territorio conocido como Pyelito Kuê/ M’barakai está ahora ocupado por una hacienda ganadera. Los indígenas se encuentran también rodeados por los pistoleros del terrateniente de la hacienda. Un juez ordenó su expulsión y los indígenas declararon en una carta: 

“Esta sentencia es parte de la acción de genocidio / exterminio histórico de los pueblos indígenas de Brasil (…) Hemos perdido la esperanza de sobrevivir dignamente y sin violencia en nuestra tierra ancestral (…) vamos a morir todos en poco tiempo.”

“Queremos ser muertos y enterrados junto a nuestros ancestros aquí mismo, donde estamos hoy. Por ello pedimos al Gobierno y a la Corte Federal no ordenar el desalojo / expulsión, sino que solicitamos decretar nuestra muerte colectiva y el entierro de todos nosotros aquí. Pedimos que, de una vez por todas, se promulgue nuestra aniquilación / extinción total y que envíen varios tractores para excavar un gran agujero para enterrar nuestros cuerpos.”

“Hemos decidido, todos juntos, no salir de aquí, vivos o muertos”.

Y no son palabras banales: entre los guaraníes se están registrando altas tasas de suicidio. En los últimos 30 años, más de 625 indígenas guaraníes se han quitado la vida. Esto hace que su tasa de suicidio sea 19 veces mayor que la tasa nacional de Brasil. El 85% de los suicidas son jóvenes menores de 30 años. El más joven de ellos tenía sólo nueve años.

Para el antropólogo guaraní, Tonico Benites, también amenazado de muerte: “El suicidio de los indígenas es algo que está ocurriendo y que aumenta como resultado del retraso en la identificación y demarcación de nuestra tierra ancestral”.

“Los guaraníes nos estamos suicidando porque no tenemos tierra”, explicó una mujer guaraní. “En los viejos tiempos éramos libres. Ahora ya no lo somos. Así que los jóvenes miran a su alrededor y piensan que no les queda nada. Se paran a pensar, se sienten perdidos y después se suicidan”.

La película “Birdwatchers” es un retrato conmovedor de la pérdida guaraní de sus tierras. Cuando un colono de tercera generación que dice ser el propietario de las tierras se enfrenta al líder de la comunidad, el hombre guaraní se inclina, coge un puñado de tierra roja y empieza a comérsela. Con esta sencilla acción reivindica la interconexión entre su tierra y su pueblo.

“Nosotros los indígenas somos como plantas”, dijo la ya fallecida Marta Guaraní.  

“¿Cómo podemos vivir sin nuestra tierra, sin nuestro suelo?”.


Y no te olvides de hablar de Didac!


"Camina como hablas" dicen algunos indios norteamericanos. Implícate en la
Concentración en Barcelona frente al consulado de Brasil el 18 de enero, para exigir:

1- Paren la masacre del pueblo Guaraní-Kaiowà

2- Que deje de dar soporte a los terratenientes y ''paramilitars''

3- Que el Tribunal de Justicia del Brasil intervenga y condene a los responsables de las agresiones al pueblo Guaraní-Kaiowà.



Fuentes:
-Gracias por la divulgación, Alba Saudela!

viernes, 4 de enero de 2013

Papa Noel a la hoguera: la inmortalidad de regalo

Las celebraciones de la Navidad en Francia, en 1951, fueron marcadas por una polémica que se propagó a la prensa y a la opinión pública. Los religiosos denunciaban una “paganización” preocupante de la fiesta de la Natividad. El domingo 24 de Diciembre, a las tres de la tarde, el desdichado hombre de barba blanca, Papa Noel, pagó una falta de la que eran culpables los que iban a aplaudir su ejecución. El fuego que se le preparó en una gran hoguera, en el atrio de una Iglesia, abrasó su barba y se fue desvaneciendo en el humo.

"En verdad, la mentira no puede despertar en el niño el sentimiento religioso y de ningún modo es un método educativo. Que otros digan y escriban lo que les parezca y hagan de Papá Noel el contrapeso del Coco. Para nosotros, los cristianos, la fiesta de Navidad debe seguir siendo la conmemoración del nacimiento del Salvador." anunciaban.

En realidad, la Iglesia no se equivocaba en absoluto cuando denunciaba la creencia en Papá Noel como el bastión más sólido y uno de los focos más activos del paganismo en el hombre moderno. Pero ponían el foco en otra parte: de lo que se trata no es de justificar las razones por las que Papá Noel agrada a los niños, sino las que llevaron a los adultos a inventarlo.

Como bien se sabe, este personaje y otros tantos análogos por todo el mundo (cada vez más esparcidos) son en realidad un invento moderno. Ya no preocupa tanto su caracter pagano, sino su estrecha relación con el consumismo. Cuando se elude a su historia pasada, casi que se hace con una cierta melancolía, como si ya por ser parte del pasado sus orígenes fueran más creíbles y puros que los tiempos actuales. Pero no hay que olvidar que tanto Papá Noel como las otras figuras  malvadas del pasado, como el Croquemitaine (el Coco), el Père Fouettard (“Papá Fuete” que castiga a los niños que se portan mal), el Jubelok escandinavo (demonio cornudo del mundo subterráneo que llevaba regalos a los niños), el dios Odín (de la sabiduría, la guerra y la muerte) o el origen que más se cita de Papá Noel, Saturno y las Saturnales romanas, todos ellos fueron también inventos de su época.

No hace falta remitirse a los orígenes de este personaje para encontrar personajes parecidos en otras culturas: las Katchina de los indios del suroeste de los Estados Unidos son personajes disfrazados y enmascarados que encarnan dioses y ancestros y que regresan periódicamente a sus aldeas para bailar y para premiar o castigar a los niños, quienes no reconocen bajo el disfraz tradicional a sus padres o familiares. Este mito explica que las katchina son las almas de los primeros niños indígenas, trágicamente ahogados en un río en la época de las migraciones ancestrales. Cuando los ancestros de los indios se establecieron en sus aldeas, las Katchina venían cada año a visitarlos y, cuando se iban, se llevaban a los niños. Los indígenas, desesperados por la pérdida de su progenitura, pactaron con las Katchina que se quedaran en el más allá, a cambio de la promesa de representarlas cada año con máscaras y danzas.

Curiosamente, las Saturnales eran la fiesta de los larvae, es decir, de los muertos por violencia o abandonados sin sepultura. De hecho, tenemos innumerables testimonios de los mundos escandinavo y eslavo, que revelan el carácter de la cena de Navidad como una comida ofrecida a los muertos, donde los invitados hacen el papel de muertos; los niños, el de ángeles; y los ángeles, el de muertos.

Hoy, Papá Noel y los otros personajes de la Navidad siguen teniendo estas dos funciones: hace de puente entre la infancia y la adultez y entre la vida y la muerte. En cuanto a la primera función, ayuda a los mayores a mantener a los menores en el orden y la obediencia (como el Coco y otros personajes análogos). Durante todo el año invocamos la visita de Papá Noel para recordarles a los niños que su generosidad dependerá del buen comportamiento que demuestren. Pero realmente, ¿de dónde viene la idea de que los niños tienen ese derecho de recibir bienes materiales?

Y es que, más profundamente, Papa Noel hace de puente entre los muertos y vivos.
En tiempos pasados, la muerte era algo más cercana, sobre todo para las personas débiles (niños y ancianos) y en el duro invierno, y es por eso también que en su solsticio se le rendía culto al sol en esta época de encrucijadas. En realidad, la Navidad es, como dice Levi Strauss "una fiesta esencialmente moderna" que transforma y substituye con su conmemoración a las fiestas paganas que se desarrollaban en esta época del año. 
Pero ahondando más en las razones, cabe preguntarse por qué seguimos mirando desdeñosamente a la muerte, si parece que hoy en día la tenemos más "controlada".

"Hoy, otra actitud frente a la muerte va progresando entre nuestros contemporáneos, actitud tal vez no hecha del temor tradicional a los espíritus y a los fantasmas, sino de todo lo que la muerte representa en sí y también en la vida en cuanto a empobrecimiento, sequía y privación." argumenta el antropólogo Levi-Strauss, profetizando en 1952 el mundo actual.Y en el libro Tristes trópicos, repite:

"No es sólo para burlar a nuestros niños que nos entretenemos con la creencia de Papá Noel: su fervor nos reconforta, nos ayuda a autoengañarnos y a creer que, ya que ellos creen en él, un mundo de generosidad sin contrapartes no es absolutamente incompatible con la realidad. Y sin embargo, los hombres mueren: jamás volverán; y todo orden social se aproxima a la muerte: se apodera de algo contra lo cual no da equivalente."

Pero lo que quizás Levi-Strauss no se podía imaginar, es hasta qué grado Papa Noel, con su máscara de bonachón, iba a ser títere del mayor chantaje de la globalización mercantil, la inmortalidad que ya no se vende en elixir, sino a través de:  


 
... sus instrumentos de belleza: El hecho de controlar el cuerpo es también una manera de controlar el mundo que se nos escapa. Somos ingenieros de nuestro propio cuerpo y la gente que no trabaja su cuerpo es señalada. El capitalismo oculta, margina, silencia y criminaliza el cuerpo: oculta a los muertos, a los ancianos, a las personas con discapacidad, a los obesos, o los cuerpos en los que el paso del tiempo está dejando huellas visibles.


...sus aparatos que bombardean y producen imágenes: La sobresaturación de informaciones e imágenes que cada día aporta su cuota de muertes, que la convierten en anónimas y lejanas, en interés estadístico o anecdótico. Además, el sentimiento de que hay que pasar a través de la imagen para existir y ser inmortal (cámaras digitales, videos, reality shows...) 


... sus instrumentos de comunicación: El móvil que nos hace ser omnipresentes, o esta idea de “subir” la mente a Internet (o tu vida en facebook). Es una voluntad de escaparse del cuerpo, de lo que es mortal, el cuerpo como vestigio de una humanidad obsoleta y deplorable que hay que preocuparse por eliminarlo. A partir de ahora simplemente ya no es Dios o un elíxir quien va a darnos la coartada de la eternidad, sino la tecnología.


... sus intrumentos de deporte de masas, el ideal de cuerpo glorioso, el cuerpo del atleta de rendimiento inimaginable pero que, en realidad, es el más medicado. El cuerpo objeto por excelencia, no por su supervivencia ni por la de los demás, sino por la ilusión compartida de eludir la gravedad y la tierra, es decir, el cuerpo en sí. Ser legendario, ser inmortal.

... sus instrumentos para el hogar. Para una casa escaparate. Al igual que el cuerpo, también somos ingenieros de nuestra casa. El cambio se erige como valor supremo: grandes ventanales y paneles translúcidos, muebles multifuncionales, miles de elementos decorativos  (olores, música, luces, diseños…) y en el centro: la televisión. Como todos los espacios de la sociedad de consumo, ya está todo hecho, prefabricado, no hay conexión entre la casa y el habitante, no hay lugar para ti. El capitalismo nos ha ido despojando de nuestra intimidad: nos ha dejado sin protección, nos ha quitado el techo, nos ha dejado expuestos. Ahora estamos sometidos enteramente al poder, somos acoplables a cualesquiera de sus terminales de producción y consumo. 

 
... y sus miles de juguetes. Juguetes para los niños y los adultos. Prefabricados, con un solo uso, donde tampoco cabes tú ni tu imaginación. Muñecas (siempre para niñas) y sofisticados automóviles (siempre para niños) donde no hay nada que inventar porque el objeto constituye un fin en si mismo. Donde mejor se conoce al capitalismo no es donde se hace sufrir a los seres humanos, sino el lugar donde nos divertimos, donde sentimos placer. Divertirnos es sacarnos de la realidad, de la mortalidad, llevarnos a otro sitio: viajes organizados , centros comerciales, tecnología virtual. Cualquier juguete para que no estés contigo.




Fuentes:

“Por una sociología de la vida cotidiana” Jesús Ibáñez.
"El naufragio del hombre" Santiago Alba Rico, Carlos Alba Rico.
"Los niños del desierto" Moussa Ag Assarid.
"Hacia una antropología de los mundos contemporáneos" Marc Augé.
¿Por qué vivimos?  Marc Augé.
www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.4717/pr.4717.pdf 
http://www.tendencias21.net/David-Le-Breton-El-sentido-del-cuerpo_a69.html
http://www.revistas.unal.edu.co/index.php/maguare/article/viewFile/15285/16079
    

miércoles, 2 de enero de 2013

La comunidad: una declaración de responsabilidades.



"La gran diferencia entre los indígenas y el mundo occidental es que vivimos en comunidades y nos sentimos como en casa con los hermanos de nuestro grupo. La unión nos hace fuertes, y el individuo es importante como parte de un todo." Evaristo Nugkuag Ikanan, aguaruna.


"Los líderes actuales deberían cambiar de valores, de "Poder y Autoridad" a "Responsabilidad". Los EEUU tienen una "declaración de derechos", y yo creo que habría sido mejor una "declaración de responsabilidades". Oren Lyons, iroqués.

"Cuando comienza a anochecer, las familias se reúnen alrededor de sus hogueras para dormir. Aquella primera noche, mientras estaba cómodamente tumbado en mi hamaca, me sentí en una especie de país de hadas. Una rata arborícola emitía una llamada, que otra, situada junto al río, contestaba con chillidos. Los búhos ululaban en la distancia, y los chotacabras se silbaban de una manera muy llamativa con una llamada melódica y monótona de tres tonos. Las ranas y los sapos croaban y cantaban a coro. Siempre, de fondo, los insectos chirriaban en la copa de los árboles.

No había luna: la única luz provenía de los fuegos que ardían en cada una de las veinte hogueras colocadas de manera más o menos regular alrededor del perímetro del yano, así como del tenue brillo de las estrellas. Cuando las llamas se iban extinguiendo, tenía la sensación de estar en una gran cueva subterránea, silenciosa y aislada del mundo exterior. Sin embargo, en ocasiones, el fuego revivía, cuando una de las mujeres abandonaba la hamaca para avivar las ascuas. Entonces, de repente, el tejado curvo del yano se avivaba, y el cielo que se avistaba por el centro se oscurecía a causa del contraste, de forma que parecía una gran cúpula sujeta al techo.
Más tarde, aquella noche, comenzó a llover. Pude oír las gotas que golpeaban el tejado por encima de mi cabeza y ver como caían al espacio abierto que tenía delante, pero el agua no se filtró por el tejado. 

Sin poder dormir pero cómodo bajo la cubierta impermeable del techo de paja, sentí que una enorme satisfacción se apoderaba de mi. A lo largo de cientos de kilómetros en todas las direcciones, el bosque me rodeaba, inmenso, aterrador y complétamente diferente al mundo que acababa de dejar atrás. Sin embargo, las paredes del yano mantenían alejada la fiereza de la inmensa selva. En el interior, me sentía protegido no sólo por la empalizaba de hojas que me rodeaba, sino también por la compañia del resto de personas que dormitaba en sus hamacas alrededor del yano. Era como si la enorme y compleja estructura albergara a una sola familia, de la cual me sentía, si no un miembro, al menos sí un huesped bienvenido. 

Comenzaba a comprender." Robin Hanbury Tenison,  Reino Unido.

Sus hogares, los yano, albergan hasta 400 personas, al igual que las casas en los árboles de los Korowai en Indonesia o los kabang flotantes de los gitanos del mar llamados Moken.


En la vasta estepa de Mongolia, las puertas de las casas gers de los nómadas siempre se orientan al sur, para resguardarse de los vientos gélidos de Siberia. Es de mala educación llamar a la puerta y los visitantes simplemente deben entrar.

"Debemos trabajar de forma colectiva porque ahí es donde radica nuestro poder y, ademas, actuar así resulta ventajoso", afirma Tanien Ashini, un sheshatshiu de Canada.
Para los penan, la peor ofensa social se denomina sihun, que significa no saber compartir. Los yanomami creen que una cazador enfermará si consume su propia caza.
En algunas zonas de Sudáfrica, cuando se desea elogiar a alguien, se le dice que tiene ubuntu: aquello que se requiere para ser un humano. Una persona con ubuntu reconoce que existe porque los demás existen: que es una persona a través de otras. De modo que al deshumanizar a alguien, nos guste o no, nos estamos deshumanizando a nosotros mismos. Ya que sólo podemos ser humanos, ser libres, cuando lo somos todos.

Un indio Cree (Canadá) cuenta “Sí, estuve una vez en Montreal, pero no puedo volver. Yo quería ir a ver un partido, ya que estaba en Montreal. Empecé a andar hacia el Forum y… no creas que me perdí. Toda la calle estaba llena de gente que iba en la misma dirección. Me alegró pensar que yo iba adonde todas esas personas de la ciudad. Pero cuanto más andaba, más gente había y empecé a darme cuenta que íbamos a estar todos juntos en el mismo espacio. Me entró miedo. Pensé que si cuando estoy en una habitación con cinco personas noto sus emociones, cuando estuviera en el partido de jockey notaría las emociones de diez mil personas. ¡Eso es demasiado! Y me di la vuelta y empecé a andar en dirección contraria”

La filosofía de la Suma Qamaña de Bolivia, que se podría traducir como “buen convivir”, es la sociedad buena para todos en armonía con los otros y con la naturaleza (la Pacha Mama). Por eso, la manera de expresar regularmente que alguien es ‘pobre’, la palabra que tanto quechuas como aymaras prefieren, es waxcha (o waqcha, en quechua), que literalmente significa ‘huérfano, abandonado’. Es decir, lo que se subraya ante todo es la falta de seguridad y del calor de la de convivencia en su vida, más que la carencia de bienes materiales.
 
Muchas tribus tampoco creen en el principio de propiedad privada de la tierra. 
"Bushmanland (tierra de los bosquímanos) es nuestro gran nore, es como el territorio de todas nuestras familias. El gran nore se compone de nuestros pequeños noresi, que son los territorios de una familia extensa. Nore significa el lugar donde has nacido y han nacido tus padres y tus abuelos. No es solo un pedazo de tierra, sino una porción de naturaleza, nuestro recurso natural. Cada nore proporciona los mismos recursos, de ahí que las familias hayan aprendido a compartirlos. Hemos aprendido a ayudarnos para poder sobrevivir en un entorno tan difícil. El nore es la clave de nuestra supervivencia y la base de nuestra cultura."  Kxao Moses, bosquimano juhoan, Namibia.

"La gran diferencia entre los indigenas y el mundo occidental es que vivimos en comunidades y nos sentimos como en casa con los hermanos de nuestro grupo, de nuestra nación indígena. La unión nos hace fuertes, y el individuo es importante como parte de un todo. Nuestros ancestros no conocieron el individualismo y nosotros no lo concebimos para nuestros hijos." Evaristo Nugkuag Ikanan, aguaruna, Perú.


Existen antiguos y tradicionales sistemas de trabajar la tierra en comunidad, sin esperar nada a cambio más que el bien de todos, incluso en Occidente. Los aztecas ya utilizaban la minka o minga, que hoy los pueblos indígenas de la cordillera andina usan todavía, para construir todo tipo de infraestructuras, pero también existe el auzolan en Navarra (donde todavía hay pueblos en los que sigue vigente), la prestación asturiana andecha o el coor irlandés. En Tokelau y las islas Cook, los archipiélagos más aislado del mundo, el compartir se convirtió en un auténtico sistema que aún funciona, y se llama inati. Todos los días, la pesca fresca se coloca en la playa y se reparte según las necesidades de cada cual. 

De hecho, en los años 60 y 80, se implantó la minka desde la administración de Perú para la construcción de redes de comunicación y para acometer las obras públicas de las que estaba necesitada el país. Los ciudadanos ofrecían su mano de obra en lugar de impuestos, y el Gobierno pagaba el material necesario para las obras. En pocos años se dotó el país de la mayoría de infraestructuras existentes. Corea del Sur se interesó por la experiencia, y tras una visita que hizo su gobierno para conocerla in situ, puso en marcha en su país este sistema aplicado a la economía: en pocos años pasó de ser un país pobre económicamente a ser una potencia que tiene su lugar a nivel internacional.
Pero este sistema es el día a día de muchas sociedades de todo el mundo, donde de forma instintiva se dice "nosotros" en lugar de "yo". Numerosas sociedades indígenas apenas tienen líderes formales, las decisiones las toman por consenso y las órdenes sólo se manifiestan a modo de sugerencia. 

"Lo más importante sería que los líderes actuales cambiaran de valores, de "Poder y Autoridad" a "Responsabilidad" Los EEUU tienen una "declaración de derechos", y yo creo que habría sido mejor una "declaración de responsabilidades".
 
"Todos tenemos sentido común, por eso lo llaman así. Todos lo tenemos, solo hay que usarlo, eso es todo. Y tienes que valorar lo que los otros te dicen, usas el sentido común y piensas "no, eso no resulta". Recuerdo a uno de nuestros jefes... éramos un grupo de niños que habíamos hecho algo malo y estábamos sentados ante el consejo de jefes, y hablaban de "quién es el lder?" Y recuerdo que una anciano jefe dijo:

 "¿No ves que no es razonable seguir a alguien sin saber por qué? No sabes por qué, pero si fuera a tirarse por un precipio, ¿lo seguirías?? Usa tu razón, usa tu sentido común." 

Y luego dijo:

"Cada persona debe ser su propio líder. Piensa por ti mismo." Oren Lyons, iroqués.



Fuentes:
http://sumakkawsay.files.wordpress.com/2009/06/albo_sumaqamana.pdf
Somos uno: un homenaje a los pueblos indígenas. Joanna Eede.
http://lagenterula.files.wordpress.com/2011/06/la-cultura-del-auzolan.pdf

lunes, 24 de diciembre de 2012

La navidad y sus personajes por todo el mundo.

La Navidad es una de las más populares celebraciones cristianas, así como una de las celebraciones más reconocidas a nivel mundial. La fiesta religiosa cristiana no puede llegar hasta el 25 de diciembre, pero las festividades seculares y comerciales están en plena marcha un mes antes. Cada vez más los aspectos no religiosos de la fiesta se celebran incluso en países sin tradición cristiana fuerte.

Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás, Viejito (o Viejo) Pascuero o Colacho realmente está inspirado en un obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV, muy venerado por los cristianos de la Edad Media. Conmovido con la desgraciada situación de su gente ante la peste, repartió sus bienes entre los necesitados y se ordenó como sacerdote. De él se cuentan cientos de historias, especialmente narrando sus milagros y sus bondades para con la gente pobre.
Pero ¿cómo se relaciona con los regalos de Navidad? En la antigüedad, en Roma, se realizaban fiestas (a mediados de diciembre) en honor a Saturno, dios de la agricultura (Cronos para los griegos, dios del tiempo), por el solsticio de invierno, al final de las cuales los niños recibían obsequios de todos los mayores. Se llamaban "saturnales", aunque se las llegó a denominar "fiestas de los esclavos" ya que en ellas, los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas. Se celebraban del 17 al 23 de diciembre, a la luz de velas y antorchas, hasta el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, 25 de diciembre.


Esto de hacer fuegos es anterior al cristianismo: antiguamente se festejaba la llegada del solsticio de invierno con grandes celebraciones y hogueras donde se simbolizaba lo viejo para dar la bienvenida a lo nuevo. Este tipo de ritos se encuentran en muchas costumbres locales de origen sobre todo celta, en los que se añadían las visitas de gigantes u hombres de varios ojos u ojos rojos que simbolizaban "lo malo y viejo" del pasado. 

Con "brocha gorda", éstas son algunas tradiciones curiosas en estas fiestas:


En el País Vasco los regalos los trae el carbonero Olentzero. El origen del nombre es del siglo XVI que se celebraba con regalos la llegada de los días más largos o el "Onentzaro", la "época de los buenos" o "buena época", en resumen es el renacimiento de la naturaleza y del sol. En esta línea, el aspecto desharrapado, descuidado y viejo del personaje (y malvado en tiempos antigüos) y su quema simbolizaría el tiempo pasado.
Pero no es el único personaje. En Galicia se oye la leyenda del Apalpador, que llega el día de Navidad a palpar las barrigas de los niños, dejando castañas a los niños más delgados (para que engordaran) y carbón a los mejor alimentados (para que calentaran la casa).
El Angulero viene de Asturias, simbolizando a los pescadores de angulas o los alevines de las anguilas. El Esteru es un personaje navideño originario de Cantabria, pero en este caso es un leñador perteneciente a la mitología cántabra.

En Cataluña y algunas zonas de Aragón es un tronco "mágico", llamado Tió de Nadal, al que se le alimenta durante los días previos con diferentes alimentos como pelas de fruta, galletas, turrones... Entonces, el día 25 por la tarde, después de la comida tradicional de navidad, es cuando se le hace "defecar" de pegándole con una vara y cantando canciones. Al golpearlo expulsa los regalos y dulces. El "tió" no era en principio otra cosa que el tronco que ardía en el hogar: el fuego a tierra. Un tronco que, al quemar, daba bienes tan preciosos como el calor y la luz, y que de forma simbólica ofrecía presentes a los de la casa: golosinas, barquillos, turrones. 
No hay que olvidar a Melchor, Gaspar y Baltasar, que vienen en la Epifanía, el 6 de Enero. Según la creencia católica, estos magos eran representantes de religiones "paganas" de pueblos vecinos que aceptarán la religión católica ofreciendo regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.

AMERICA

En América latina es frecuente en varios países que el Niñito Dios o Niño Jesús sea el que lleve los regalos. 
En México, los festejos navideños comienzan el 16 de diciembre con las Posadas (representación de la penuria que pasaron San José y la Virgen para encontrar posada en su viaje a Belén). Durante nueve días hasta Nochebuena, se representa esta escena en algunas casas, o simplemente se adornan las calles, se cantan villancicos y se reza... Tras la representación, comienza la fiesta, en la que los niños rompen una Piñata que representa a Satanás. Realmente, esta costumbre de celebrar los nueve días viene de los primeros evangelizadores, que se encontraron con una celebración prehispánica donde celebraban el nacimiento de Huitzilopochtli (Dios de la Guerra) justo durante la época invernal o Panquetzaliztli, que iba del 17 al 26 de diciembre, así que solicitaron al Papa celebrar nueve Misas en sustitución a estas fiestas paganas.
En Perú, en la villa de San Pablo, cerca de Cuzco, los reyes adoptan allí nombres especiales y, así, Gaspar es Inkarri (rey inca), Melchor se llama Mistirri (rey mestizo) y Baltasar, Negrori (rey negro). Según quién gane la carrera beneficiará a una zona u otra de la cordillera: Inkarri traerá un buen año a los valles de Cuzco, Mistirri lo hará al altiplano y la victoria de Negrorri ganarán todos, por lo que traerá dinero seguro.


RUSIA



En Rusia y de acuerdo al calendario ortodoxo ruso, la "Navidad" se celebra el 7 de enero y los festejos se prolongan hasta el día 19. En los hogares rusos, la cena de Nochebuena está compuesta por doce platos, uno por cada apóstol. Ded Moroz o el "Abuelo del frío" es el encargado de traer regalos a los niños rusos la noche de fin de año. Tiene un origen pagano relativo al dios del invierno y no siempre fue tan bueno. Viste una casaca larga y roja (en la época soviética era azul) y un bastón largo y mágico con el que puede convertir cualquier cosa en hielo, incluidos personas y animales. Le ayudan en la empresa tres caballos o una troika. Los caballos son de color blanco, rojo y negro y simbolizan los momentos de la jornada (día, atardecer y noche). Ded Moroz no está casado, sin embargo tiene una nieta llamada Snegurochka o "Doncella de la nieve". Cosas de la magia.


CHINA



Aunque el cristianismo no es oficial en China, se estima que hay 10 millones de cristianos bautizados (alrededor de 1 por ciento de la población) que celebran el nacimiento de Jesús en Navidad, aunque el día de Navidad no es un día festivo.
Dun Che Lao Ren que significa el Hombre Viejo de Navidad, es su personaje.
Ta Chiu es el nombre de otro de los festivales que se celebran a finales de año. En concreto, esta tradición tiene lugar el 27 de diciembre y proviene de la religión taoísta: se reúnen todos los vecinos de una misma zona y el sacerdote taoísta oficia una ceremonia de meditación y alabanza, en la que se leen los nombres de todas las personas presentes. Una vez concluida, cada uno escribe su nombre en la figura de un caballo de papel, que a continuación se quema. El humo que asciende al cielo simboliza el deseo de entrar en comunión con la existencia que nos rodea, y al mismo tiempo es una manera de pedir suerte, fecundidad y en general bienaventuranzas para el año que entra.


AUSTRALIA



En algunos países como Australia, la nieve y el frío al que estamos acostumbrados y que forman parte del decorado navideño, se sustituye por un sol veraniego acompañado de temperaturas que oscilan entre los 25 y 38 grados. Las compras de Navidad son pantalones cortos y camisetas, y en muchas playas Santa Claus llega en una tabla de surf, o incluso en un barco de salvamento.
En las antípodas, los niños reciben la visita de un Santa Claus muy especial, vestido con sombrero y amplios pantalones: Swagman. En los días que preceden al 25 de diciembre, muchas familias aprovechan para, equipados con mantas y velas, acudir al concierto Carols by Candlelight (Villancicos a la luz de la vela), un acontecimiento multitudinario que se celebra en parques y estadios deportivos de toda Australia.

AFRICA


La Navidad en el sur del continente africano coincide con el verano. Los cristianos lo celebran en la playa, disfrutando del sol, también van a las montañas y a los ríos. Por lo demás, los hogares están decorados con los típicos adornos, los típicos regalos y las luces y el abeto... También se cantan los villancicos y se tiran fuegos artificiales en algunas zonas, se ofrecen regalos... en fin, lo mismo que aquí. El día de Nochebuena y de Navidad son ocasiones señaladas para ir a misa con infinidad de cantos, coros y procesiones. Simplemente se trata de vivir la sencilla alegría de estar con los familiares y los viejos amigos alrededor de una buena comida.


ITALIA


En Nochebuena, las familias italianas se reúnen a la mesa para la tradicional cenone (la gran cena), cuyo menú está compuesto, según las zonas, de pasta rellena cocida en caldo de capón, espaguetis con almejas, anguilas, verduras y turrón. Esa misma noche los niños, reciben la visita de Papa Noël. Pero todavía hay más regalos, los que el 5 de enero reparte una bruja buena llamada Befana. En la Nochevieja italiana, las lentejas sustituyen a las uvas de España para atraer la buena suerte en el nuevo año. Otra tradición muy popular y que, dicen, da buena fortuna es la de regalar lencería roja. Muy arraigada está también la costumbre -entre romanos y napolitanos, especialmente- de arrojar los trastos viejos por la ventana como símbolo de un pasado finito. Si pasas por debajo, es augurio de un infortunio futuro, al menos doloroso.

PAISES BAJOS


La Fiesta de San Nicolás ( Sinterklaas ) se celebra cada 5 de diciembre en los Países Bajos, y el 6 de diciembre en Bélgica y en algunas antiguas colonias neerlandesas. En menor medida se celebra también en Luxemburgo (como Kleeschen), Austria, Suiza, Alemania, Polonia y en la República Checa (como Mikuláš).
Según la tradición, San Nicolás viene de España, y todos los años llega a las costas holandesas en un barco de vapor (y se transmite en tv), y una vez desembarcado monta en un caballo blanco llamado Amerigo y viene acompañado de unos ayudantes de raza negra llamados Pedritos los Negros (en neerlandés: Zwarte Pieten), que lanzan pepernoten (unas galletitas) a la gente.
El mito se basa fundamentalmente en la figura de San Nicolás de Bari (que fue obispo de Turquía), aunque contiene también elementos de origen pagano: existen paralelismos con el dios Odín, que también monta un caballo blanco (Sleipnir, el caballo de ocho patas, con el que vuela por el cielo).
Desde el siglo XV se ponía el zapato el 5 de diciembre en la iglesia, y lo obtenido con las dádivas de los ciudadanos más ricos se repartía entre las familias pobres el 6 de diciembre, día oficial de la muerte de San Nicolás. Cuando más adelante San Nicolás se convirtió en una festividad familiar, se impuso la costumbre de poner los zapatos junto a la chimenea.
San Nicolás no trabaja solo: le acompaña un criado que recibe el nombre de Pedrito el Negro (en neerlandés: Zwarte Piet), que porta el saco de los regalos y desciende por las chimeneas de las casas para dejar los regalos en los zapatos de los niños. El origen de este sirviente es discutido: Pedrito el Negro sería simplemente el Diablo, o el ayudante de Odín, Norwi, el negro Padre de la noche, que también portaba una vara (como símbolo de fertilidad). Pero otra teoría defiende que en realidad se trata de un deshollinador italiano y su cara sería negra por el hollín de las chimeneas.

Mientras...