miércoles, 25 de diciembre de 2013

Papá Noel: títere del consumismo.

Los personajes navideños son títere, en realidad, del mayor chantaje de la globalización mercantil: la Inmortalidad.

Todos los personajes propios de estas fechas, desde Papá Noel al Ded Moroz de Rusia, tienen algo en común: hacen de puente entre la infancia y la adultez, entre la vida y la muerte. Levi Strauss, antropólogo, escribió que “no es sólo para burlar a nuestros niños que nos entretenemos con la creencia de Papá Noel: su fervor nos reconforta, nos ayuda a autoengañarnos (…). Y sin embargo, los hombres mueren (…)” Hoy, pretendemos burlar a la muerte con el nuevo elixir de la juventud que nos trae Papá Noel: sus regalos tecnológicos y de belleza, entre otros.
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1 comentario:

Emilio Manuel dijo...

A pesar del que ambos reconocemos estas fiesta como de adoración al consumo en las que hay que divertirse si o si, tampoco es malo felicitarse, especialmente si la felicitación va encaminada a desear un próximo año mejor que este que está a punto de concluir, aunque me temo que la conflictividad va a ser importante.

Un abrazo.