miércoles, 15 de junio de 2011

El hiyab de las mujeres de occidente: la talla 38.

"El sometimiento a regímenes alimenticios es el sedante político más potente de la historia de las mujeres: una población silenciosamente trastornada es una población muy fácil de manejar" Naomi Wolf.


Cuando Fatema Mernissi (socióloga) acudió a comprarse una falda a una tienda neoyorquina y la dependienta le informó de que no encontraría talla para ella (la 46, calcula) a menos que acuda a una tienda de tallas especiales, Fatema se sintió entre asombrada y humillada. La dependienta, una mujer de unos cincuenta años, le preguntó de qué planeta era para reaccionar de esa manera. De Marruecos, le respondió. En Marruecos las tallas no existen puesto que las faldas se hacen a medida y las caderas anchas son uno de los principales atractivos de una mujer.

Fatema escribe en su libro "El harén en Occidente": "A continuación viví la desagradable experiencia de comprobar cómo el estereotipo de belleza vigente en el mundo ocidental puede herir psicológicamente y humillar a una mujer" La dependienta le confesó que mantenía una figura delgada a cambio de ser esclava de la dieta. Si engordaba, probablemente perdía el trabajo o le relegaban a un puesto inferior. "¿Quiere usted decir que no vigila su peso?" le preguntó a Mernissi con cierta incredulidad, y añadió en voz alta: "Muchas mujeres que tienen puestos de trabajo muy bien pagados, relacionados con el mundo de la moda, podrían verse de patitas en la calle si no siguieran una dieta esctricta".

 "Sus palabras eran tan claras y la amenaza que implicaban tenía tal carga de crueldad que me dí cuenta por primera vez de que quizá la talla 38 fuera una restricción aún más violenta que el velo musulmán"

"Sí, pensé, acababa de encontrar la respuesta a mi enigma. A diferencia del hombre musulmán, que establece su dominación por medio del uso del espacio (excluyendo a la mujer de la arena pública), el occidental manipula el tiempo y la luz. Este último afirma que una mujer es bella sólo cuando aparenta tener catorce años. (...) Fijar esa imagen de niña en la iconografía como ideal de belleza condena a la mujer madura a la invisibilidad". Mernissi concluye que esas actitudes son "más peligrosas y taimadas que las musulmanas", porque "el tiempo es menos visible, más fluido que el espacio". Las mujeres deben aparentar que son bellas, lo cual no deja de ser infantil y estúpido... el arma usada contra las mujeres es el tiempo. La violencia que implica esta frontera del mundo occidental es menos visible porque no se ataca directamente la edad sino que se enmascara como opción estética"

 Mernissi asegura que en aquella tienda no sólo se sintió horrorosa, sino también inútil. Y expone el mecanismo, idéntico al utilizado con el velo en el mundo musulmán o contra las mujeres en la China feudal, a quienes se les vendaba los pies. "No es que los chinos obligaran a las mujeres a vendarse los pies para detener su crecimiento normal, simplemente definían el ideal de belleza" Es decir, no se obliga a ninguna mujer a pasar hambre por la dieta, simplemente se rechaza a quien no entra en el modelo impuesto. Sólo un modelo idéntico para todas, todas iguales.

A partir de ahí, encuentra las respuestas que le faltan en Naomi Wolf y Pierre Bordieu. Wolf detalla que hace una generación las modelos pesaban un 8% menos que la media femenina, mientras que hoy la diferencia es de un 23%. Afirma que la reducción de la talla ideal es una de las causas de la anorexia. "El sometimiento a regímenes alimenticios es el sedante político más potente de la historia de las mujeres: una población silenciosamente trastornada es una población muy fácil de manejar", abunda Wolf. La preocupación por el peso provoca "un colapso virtual de la autoestima" y la restricción calórica conduce a una personalidad caracterizada por "pasividad, ansiedad y cambios emocionales bruscos". Los desórdenes alimentarios generan neurosis y la sensación de pérdida del control. Quienes nos controlan son todas esas industrias dirigidas por hombres: la moda, la cosmética, la cirugía estética, la industria alimentaria y la pornografía.

Bourdieu explica en "La dominación masculina" que "la violencia simbólica es una forma de ejercer el poder, que repercute directamente sobre el cuerpo de la otra persona, como por arte de magia, sin constricciones físicas aparentes". No se trata de una imposición externa sino que nosotras mismas, sintiéndonos liberadas e iguales a los hombres, nos calzamos los tacones de aguja, nos inyectamos botox, hacemos la dieta de la alcachofa y seguimos sexualizadas y reducidas a objetos de deseo. Dice Bordieu: "Al confinar a las mujeres al estatus de objetos simbólicos que siempre serán mirados y percibidos por el otro, la dominación masculina las coloca en un estado de inseguridad constante. Tienen que luchar sin cesar por resultar atractivas, bellas y siempre disponibles".

Tras dar gracias a Alá por haberla ahorrado la tiranía de la talla 38, Mernissi se pregunta: "¿Es posible organizar una manifestación política creíble y salir a las calles a protestar y gritar que se nos han pisoteado los derechos humanos porque no es posible encontrar la falda que una busca?"


Fuente:
Fatema Mernisi, El harén en Occidente.


Hiyab, de Xabi Sala. El corto, de ocho minutos, habla de Fátima, una niña española de origen musulmán que se enfrenta a su profesora porque no quiere quitarse el velo islámico.



"No queremos diferencias entre los alumnos, ¿entiendes?"
"Estarías muy guapa sin hiyab... No querrás ser la rara de la clase... 
...¿no?"

* "La mujer es víctima del mercado. Tanto cubrirse como desnudarse son cosas del mercado, no manan del libre albedrío. El problema es el velo de la razón. La mujer no es una cosa a la que hay que ponerle artilugios para que parezca más joven"
"No se puede separar los asuntos de género de los demás temas. La política global está relacionada con el feminismo. No hay separación entre la dominación sufrida por las mujeres y la dominación que impera en el mundo"

Nawal Al Saadaw, luchadora egipcia por la libertad y la igualdad. Para ver más: http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com/2011/10/el-velo-de-la-razon-nawal-al-saadaw.html

42 comentarios:

Matriarcal dijo...

Buenísimo artículo Noemí. Lo comparto en el grupo de Facebook.

¿Cómo sería una sociedad donde la industria alimenticia, lúdica y erótica estuviera en manos de las mujeres? Creo que sería muuuuucho mejor, incluso para nosotros los hombres.

Por no hablar del resto de aspectos vitales: política, ciencia, medicina, economía... ¡necesitamos una revolución en esa dirección! Más de un hombre la secundaríamos.

¡Saludos!

Noemi dijo...

Me gusta que se difunda este artículo por dos cosas, porque creo que hay mucho prejuicio en el tema del hiyab y no vemos la paja en nuestro propio ojo... Y segundo, por lo que planteas tú, hacen falta muchos cambios en esa dirección donde hombres y mujeres trabajen juntos pero no en el cuidado de los beneficios sino en el de la vida.

Anónimo dijo...

Es tan ridículo que en los extremos los problemas sean los mismo ,desde grupos anti-feministas hasta feministas-radicales.

Al final l@s mal@s son los poderosos que quieren tener el control mediante la manipulación y el consumismo.

Es ridículo que nos pelear hombres y mujeres en los niveles bajos cuando en los mas altos están trabando codo a codo hombres y mujeres para jodernos.

lady diana dijo...

Ante todo un saludo a la impulsora de este blog;justo, llega a mi este artículo, cuando en estos día, pensaba , a ráíz de un artículo periodistico de un diario de lima, hacerca de algunas mujeres, que estaban subiendo sus videos a you tube, a pesar de la prohibición, exitente, que les prohibe conducir, ellas decían queremos conducir nuestros coches, en realidad, yo me preguntaba, como nos horrorizamos ante las diferencias culturale, y me preguntaba, como es posible que podamos ayudarlas, si ellas mismas no se ayudan , no hacen algo por liberarse, y justo llega a mi , esos videos de you tube, entonces, hay algunas mujeres que no están de acuerdo con su cultura y quieren ser responsables de ellas, pero cuandtas habrá que estén a gusto con su cultura, porque nos guste a nosotros o no, es así, hasta que punto la globalización, realmente puede llegar a que todos, en este caso las mujeres del mundo oriental, quieran tomar las cosas como nosotros las vemos o no.

Noemi dijo...

Te entiendo Lady Diana, y muchas veces pienso en eso, y en lo que es la tolerancia... Supongo que antes de intentar comprender la multiculturalidad, es necesario comprender la multi-individualidad. Es decir, lo primero es el individuo, porque al fin y al cabo hay modas culturales que pasan. Por eso pienso que antes de juzgar una cultura, o a las mujeres de una cultura en general, primero habría que tener en cuenta que cada una tiene su propia cultura individual, personal (su historia de vida, su ambiente familiar, social, su forma de ser y un largo etc)

Ileana dijo...

Gran descubrimiento este blog!
Muchísimas gracias y un abrazo!

Aprendiz de madre dijo...

Descubrí tu blog por sugerencia de Ileana Medina y quiero felicitarte especialmente por el artículo del hiyab, grandes reflexiones. Gracias por compartirlo con las demás, un abrazo!

Noemí dijo...

LLevo años diciendo lo mismo tocaya ;)
Soy una mujer de formas poderosamente mediterraneas, además de que gusto de la belleza femenina, y francamente el canon de la moda está fuera de lo esteticamente bello, lo naturalmente sano y lo sexualmente atrayente.

Que Carl Lagerfield diga q no diseña para mujeres q tengan mas de una 36, la marca Moss diga q una 40 es una talla grande o que se diga que la chica del nuevo anuncio de Wiifit necesita adelgazares una completa aberración. En lugar de ponerse a dieta lo q hay q hacer es denunciar, protestar, gritar.

Ileana dijo...

Por cierto dejo por aquí el enlace a un artículo de Casilda Rodrígañez, muy relacionado con esto.

"Lo que se oculta tras la cuestión del velo islámico":

http://sites.google.com/site/casildarodriganez/lo-que-se-oculta-tras-la-cuestion-del-velo-islamico

Zeus dijo...

pues gracias a ala que no he nacido en un país bajo su sombra cultural. Efectivamente la cultura occidental tiene sus defectos, pero comparar la preocupación por estar delgada de parte de la población femenina occidental con el yugo que tienen las mujeres en otras culturas, no me parece ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, sino todo lo contrario, me parece que veis vigas donde hay pajas y pajas donde hay vigas. Claro que una mujer tapada de pies a cabeza, lo más amplia posible para no marcar su cuerpo (haga el tiempo que haga), no se preocupa por si tienes unos kilos de más... si apenas ella misma ve su cuerpo. Acabemos con la obsesión por la delgadez y tendamos a llevar una dieta sana y una vida de ejercicio, que se va a traducir no solo en belleza si no también en salud. Pero no vayamos a señalar como ejemplos de feminidad los cuerpos deformados por tradiciones obsoletas. Y no trivialicemos con mujeres cuyas vidas están exclusivamente dirigidas por los hombres que las rodean.

Noemi dijo...

Gracias Ileana y Aprendiz de madre. El pdf es interesante, es otra vuelta de tuerca.
Pero, como dice Zeus, Fatima Mernissi no pretende comparar los dos hechos, ni las dos culturas, ni decir esto es mejor o peor que lo otro. Primero porque esto no es un concurso ni una caza de brujas, y segundo porque sería un suicidio. Simplemente porque ninguna cultura se puede simplificar de esa manera, y mucho menos ninguna cultura personal individual. Me refiero que más importante que los hiyabs y las tallas son las mujeres que las llevan.
El tema intenta centrarse en la mujer y esas dos maneras de represión. Dentro de una represión u otra habrá diferentes niveles (me parece que la gravedad del tema de las tallas no se reduce sólo a la anorexia, pero hay mucha hipocresía con este tema como diminutivos para decir "gordita, rellenita, entradita en carnes...) Lo que quiere dejar claro esque esta represión en la cultura occidental es mucho más sutil, y eso conlleva mucho peligro. Y que cuando señalamos con el dedo, otros tres dedos nos señalan a nosotros...

Hērákleitos dijo...

interesante artículo, pero comentarios como "¿Cómo sería una sociedad donde la industria alimenticia, lúdica y erótica estuviera en manos de las mujeres? Creo que sería muuuuucho mejor, incluso para nosotros los hombres." empobrecen lo que pueda aportar.

algunas mujeres (recalco algunas, pero bien podría ser la mayoría) en nuestra sociedad creen que son libres por tener una estabilidad laboral propia y de esa forma "elegir" su propio estilo de vida (o de consumo). tendríamos que tratar de entender el mecanismo de esta alienación, no se si opresión sea el termino más adecuado si entendemos esto último como el forzar a alguien a hacer algo contra su voluntad, pero si definimos alienación como la introducción en un persona de una falsa consciencia, o falsa necesidad, como por ejemplo, creer que el dinero es lo necesario y no aquellas necesidades que se pueden cubrir con los bienes y servicios a que dentro del sistema monetario podemos acceder con él, entonces tal vez nos acercamos a entender mejor el asunto.

también algunos varones (y tambien aqui podriamos decir que la mayoria) estaríamos alienados pensando que para nosotros es importante tener (si quiera una vez en nuestra vida) o aspirar a una mujer de las características difundidas en los mass-media, entonces la alienación va en dos sentidos, y no solo los varones controlan el negocio de la moda.

si no esforzamos por tener una perspectiva más amplia del fenomeno estudiado podríamos ver mejor nuestras posibilidades de solucionarlo. yo no veo que la solución sea cambiar de manos la hegemonía del negocio, esas manos estarán condicionadas por la forma que ha tomado el mercado y sus posibilidades de darle otra dirección a los gustos será limitado, el solo hecho de pensar en buscar otros tipo de gustos hegemónicos de por si debería causar repugnancia.

la solución pasa desde mi evaluación con romper el sistema que subyace a la producción y distribucion de la moda (y de cualquier cosa), el capitalismo, y más exactamente, toda forma de monetarismo.

pero eso ya es tema de un debate más amplio que no concierne solo a quienes reivindican temas de género.

saludos

Noemi dijo...

Gracias por comentar Herakleitos.
Lo que comentas me hizo recordar una entrevista del director de Atapuerca, Eudald Carbonell, antropólogo y arqueólogo, que decía: "El hecho de que las mujeres no participen de forma directa en las construcciones sociales (aunque lo han hecho con la educación y crianza de los hijos) significa que hay mucha potencia de pensamiento colectivo que no está para organizar el mundo. Por tanto hay una pérdida absoluta de energía si la mujer no se incorpora a los procesos de pensamiento" http://www.youtube.com/watch?v=TIPorMpBIqU

Creo que, como dices, es una gran pérdida de energía para hacer un mundo mejor, como opinas tú.

Saludos!

Sapi dijo...

Muy interesante el artículo, al que podríamos añadir un montón de otros "hiyab" más allá de la esclavitud enfermiza de la delgadez: los tacones y la ropa ajustada que nos quitan libertad de movimiento y deforman nuestros cuerpos (no sólo lo hacen las tradiciones obsoletas, señor Zeus)o la horrible costumbre de arrancarnos los pelos de cuajo para ponernos los minibikinis de los que tenemos que estar tan pendientes en la playa, mientras ellos pueden gozar de sus bemudas xxl hasta los tobillos. Creo que el culto al cuerpo que subliminalmente se le exige a las mujeres en todos los ámbitos nos hace perder un montón de tiempo que podríamos dedicarle a cuestiones más importantes. Pero de eso se trata, de que no nos dediquemos a cuestiones más importantes.

Hērákleitos dijo...

por cierto, ¿donde es posible conseguir el libro citado de Mernissi?

saludos

Noemi dijo...

Yo lo conseguí de la biblioteca. Supongo que por internet se puede pedir. Por ejemplo: http://www.casadellibro.com/libro-el-haren-en-occidente/9788467021226/1078898

Andrea Aguirre de Peveri dijo...

Buen dia Noemi , me encanto el articulo de El hiyab de las mujeres de occidente y el tema de la talla si te podria contar es que el tema se agranda cuando tu decides no tener mas hijos pidiendo asi una solucion definitiva , la mujer no es escuchada apropiandose de los cuerpos por parte de la ciencia medica que nunca fue hecha para mujeres . Seria muy interesante poder discutir el tema , de la mujeres mayores de 45 , y el cuerpo Saludos

Hērákleitos dijo...

a cual biblioteca te refieres?

Ana Martinez dijo...

me parece un poco fuera de lugar que comparen esto con el hiyab : el hiyab no es una dieta que te hace sufrir, ni te hace esclava de tu fisico, no es algo que pueda provocar una enfermedad ( anorexia o bulimia) o deprimirte, pq es algo que la gran mayoria elige voluntariamente , sin ningun tipo de imposición ( a pesar de que la gente piense lo contrario. El hiyab lo utilizan las mujeres musulmanas para agradar a Allah subhana wa'taala y no para ser aceptadas en una sociedad, a mi parecer, muchiiiiisimo machista que como describen a la sociedad musulmana.

Matias dijo...

Casi completamente de acuerdo con la columna, sin embargo creo que el video de Fatima no viene a lugar. Y sin már lejos, ¿dónde queda la libertad de culto y el laicismo a la hora de imponérsele a Fátima algo que no desea? Pero eso da pie para otra discusión.

Felicitaciones por tu artículo Noemi.

Antropólogaenlaluna dijo...

Hola Matias, gracias por tu comentario. Bueno, yo la relación que vi en el video era la frase que he transcrito abajo, la profesora le dice a la niña "no querrás ser la rara de la clase, no?" Es un poco lo que comenta Mernissi, otro yugo a las mujeres pero más sutil, si no sigues la moda que imponen eres "la rarita"
Pero sí, da para muuuuchos más debates.
Saludos!

Meril dijo...

también lo es el hecho de que el sistema cree hombres para ser el verdugo de la mujer y para que después las mujeres los apunten como machistas represores de la femineidad, pero ellos son otras víctimas sociales, de algo que está más allá del poder de un sexo sobre otro y cuando se toma conciencia del ser, cada uno es el que hace el trabajo para dejar de ser sometido, todos tenemos mucho que aprender y el hombre no es el culpable y la mujer la pobre víctima, el ser no tiene sexo cada uno tiene dones que desarrollar y los estigmas culturales nos afectan a ambos y ambos hemos sido reprimidos y castrados porque en un punto todos somos plebe de un poder que todo quiere para si, seguro que hay que volver a la tierra y a las raíces pero eso no quiere decir que ahora la mujer es la que tiene que pasar a ser la cabeza de nada, es todos por todos sin poder de nadie sobre nadie, es la libertad del ser sin sexo, es la libre expresión, no hay nosotros y ellos, es uno con sigo misma/o sin buscar culpables de la condición actual en la que nos encontramos, así como la mujer tiene que despertar el hombre también estamos iguales y somos complementos, seguro que hay que cambiar muchas cosas y sistemas inhumanos que matan la sensibilidad pero no solo la de la mujer también la del hombre, creo que podrían realizar ellos excelentes partos naturales y acompañar a la mujer en ese proceso (x ej) Ellos en muchos casos también son víctimas de la frialdad femenina y no creo q la persona que está justamente frente a esa mujer fría y déspota sea la culpable, ni tampoco el genero masculino, de hecho en muchos casos lo son las mismas mujeres, y no es cuestión solo cultural, las vidas son un aprendizaje en una escuela donde lo que se busca es llegar a la conciencia y eso es un camino individual y personal más allá de las circunstancias.

Anónimo dijo...

No me considero lo suficiente acádemica para sostener una discusión con antropólogos profesionales sobre un tema con tantas miradas pero como mujer joven de una sociedad occidental personalmente afectada por un Trastorno Alimenticio creo que decir que la talla 38 es el hiyab de las mujeres de occidente esta completamente fuera de lugar.
Si hay que comparar utilicen el ejemplo de las creyentes cuya anorexia es y era utilizada como ofrenda y forma de purificación.

Y la verdad hay algo un tanto despectivo en este articulo y comentarios respecto a la mujer occidental, hablan desde un lugar de personas superadas que pueden analizar la conducta generalizando a "la mujer" como alguien manejable, incapaz, casi sin inteligencia y límites propios como para someterse a algo que muestra otra característica de una cultura. O acaso apuntamos a República del Congo por "someter" a las mujeres al sedentarismo y obesidad? Hay que ir a lo básico, es una forma de expresión física en una comunidad como ha sido siempre. El machismo existe pero los hombres tampoco están al margen de requerimientos de la sociedad consumista. El feminismo tiene aún mucho camino por recorrer para liberar a la mujer y si se analiza antropologicamente debería ser en un espectro muchísimo más amplio.

La anorexia, bulimia y otros desordenes alimentarios puede ser fomentados pero no olvidemos que son enfermedades mentales cuyos pacientes deben tener un daño psicologico, predispocición biologica, situación familiar, etc para desatar el síntoma de desordenes que van más allá del peso y del control sobre el cuerpo. No se puede comparar a, por ejemplo, la psicosis o depresión endógena con el velo musulman.

Atentamente,

Carmen Mendoza dijo...

Muy interesante este articulo que enfoca uno de los temas tan tabus entre las mujeres, muchas no tenemos una posicion clara al respecto ya que hay una constante contradiccion entre los deseos individuales, mediaticos y de salud...la represion se siente si no se entra a la tienda adecuada

Jaime dijo...

Lo siento pero muchas veces no entiendo a las mujeres, yo soy un ferviente creyente de la igualdad entre mujeres y hombres, es más no entiendo el por qué hay esa preocupación principalmente en las mujeres. Sí, entiendo que hasta hace poco y hoy en día, en según qué lugares, todavía las mujeres no tienen los mismos derechos que los hombres, pero en la mayoría de países occidentales no hay, teóricamente, diferencias de sexos, entonces mi pregunta es ¿por qué las mujeres todavía siguen sintiendo que están dominadas por la voluntad de los hombres?, ¿por qué las mujeres todavía se sienten esclavas de la “moda” y de la “talla 38”?
Creo sinceramente que, si las mujeres queréis, podéis conseguir lo que os propongáis. Tenéis tanta o más inteligencia que los hombres, tenéis tanta o más fuerza (no física) que los hombres, tenéis tanta o más voluntad que los hombres, tenéis un montón de virtudes que los hombres no podemos ni soñar en llegar a tenerlas y sobre todo, tenéis mucho más poder sobre los hombres, si vosotras queréis, del que tenemos los hombres sobre las mujeres. En lo único que os ganamos los hombres es en “fuerza bruta”.
Con sólo proponéroslo podéis acabar de un plumazo con la esclavitud de la moda y de la talla 38. Estoy convencido que si todas, o la gran mayoría de vosotras dijeseis BASTA y no siguieseis las directrices de los grandes “gurús” de la moda y no hicieseis caso de las modelos que os presentan con tallas 36 y 38, éstos seguirían creando y fabricando para la “nueva tendencia” que vosotras podéis implantar ya que lo único que les interesa es “hacer negocio”y “seguir vendiendo” y si lo consiguen imponiendo su voluntad, mejor que mejor, porque son más libres y se creen mucho más poderosos, pero, si se tienen que adaptar a la “tendencia” o “moda” que vosotras impongáis, con toda seguridad que se adaptarían para seguir teniendo una parte importante del “pastel”.
No opino sobre el hiyab o los velos musulmanes ya que, al no conocer su cultura, pecaría de etnocentrismo (como dicen los antropólogos) queriendo ver la realidad de esos países bajo un prisma y una cultura occidental.

Vanessa Rivera de la Fuente dijo...

Todo bien con el artículo pero creo que se parte del error y el prejuicio de asumir que el hiyab es un elemento de opresión social equivalente a tener que entrar en jeans talla 38

M. C. dijo...

Maryluna en Skype: Noemí, muy bueno tu artículo, a todas las mujeres tanto en occidente como en oriente se nos intenta oprimir de una forma u otra, pero no seas mala, porque hay mujeres que son delgaditas por naturaleza, y no me parece bien que des a entender que las mujeres de formas rotundas son más atractivas o que estén más sanas sólo porque tu constitución física sea grande.
Y por cierto, hay mujeres que sí quieren llevar hyab y nyquab de manera totalmente voluntaria, tanto como una monja se sentiría ultrajada si se la obligara a quitarse su hábito religioso.
Así que si queremos que nos respeten, aprendamos a respetar el libre albedrío, y por si te surge alguna duda tras leer mi comentario, soy occidental, cuarentona, uso la 44, y agnóstica.
Marina Campos en Facebook

Antropólogaenlaluna dijo...

Más allá de radicalismos, de comparaciones... eso como cada uno lo entiende, el caso esque yo no entendí así el artículo de Mernissi. No es que compare el hiyab con la talla 38, o la anorexia con el hiyab, o el machismo con el feminismo, o que rechaze una talla u otra o el hiyab. Lo que intenta es todo lo contrario: luchar por la libertad de que cada mujer haga lo que le de la inmensa gana, sin represiones.

Y como dice Nawal Al Saadaw: "La mujer es víctima del mercado. Tanto cubrirse como desnudarse son cosas del mercado, no manan del libre albedrío. El problema es el velo de la razón"

"No se puede separar los asuntos de género de los demás temas. La política global está relacionada con el feminismo. No hay separación entre la dominación sufrida por las mujeres y la dominación que impera en el mundo"

http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com/2011/10/el-velo-de-la-razon-nawal-al-saadaw.html

H dijo...

¿ Qué pasa si le damos "la vuelta a la tortilla" ? :

http://hachehache.blogspot.com/2011/11/chilaba-occidental.html



Pd:Enhorabuena, por el blog lo descubrí a través de otro sobre Decrecimiento que enlazaba a otro y, finalmente, aquí (ya se sabe cómo son estas cosas)

Anónimo dijo...

Excelente, muy bueno el articulo. Gracias.

María del Mar

mariluz dijo...

Totalmente de acuerdo con esa afirmación.

Tú Blog me ha enamorado!:D

Anónimo dijo...

Encontre este bloq el dia que me preguntaba: Y por que tengo que ser esclava de una dieta y sentirme culpable cuando disfruto de la vida y de mis amigos ?? Acaso es esto (perfeccion del cuerpo) la esclavitud a la que la modernidad nos tienen sometidas ?? Muchas Gracias me ha encantado este articulo y me ha respondido mis preguntas.

Hachero dijo...

Muy interesante, te dejo una entrada en mi blog sobre hiyabs, niqabs, chador y demás: http://losmundosdehachero.blogspot.com.es/2012/08/viaje-la-cabeza-de-la-mujer-islamica.html

Eva M. Vázquez dijo...

Me ha parecido muy interesante, pero reconozco que he necesitado leer los comentarios de la autora para terminar de entender su posicionamiento.

Me gusta la idea de las culturas individuales, creo que es una clave para evitar/reducir estereotipos tan comunes como el que todas las mujeres musulmanas que llevan hiyab están sometidas. Tampoco todas las mujeres occidentales que se ven mejor en una 38/40 que en una talla mayor (yo misma) lo están...quizás el mensaje sea que ambas lo estamos en cierto modo...

Anónimo dijo...

Extraordinario artículo sobre las mujeres de occidente!. Gracias.

www.hammutopia.com dijo...

Da lo mismo en que universo nos movamos, si es una cultura u otra, si una religión u otra diferente... Al final, todas se ponen de acuerdo en cuanto a la evolución del espacio, del tiempo y de la propia naturaleza de la mujer. Desde mi nómada mirada, siempre me encuentro este factor común que no tiene otro sentido que el pánico macho de ver en libertad a un género de su sociedad y este género, el femenino, lo subyugan con muchas redes casi invisibles. No importa dónde estemos, dónde visitemos, dónde acudamos... Siempre es lo mismo.

Ferran dijo...

Muy bueno, la instrumentalización que se hace del cuerpo es muy lamentable, la publicidad es muy culpable de esto, la moda "hegemonica" es algo superfluo

Francisca Rubio dijo...

Planteado desde este punto de vista, no me queda mas que pensar que de diferentes maneras se nos ha discriminado y se nos ha manipulado. Da lo mismo el método (tradición, moda, estereotipo, religión)siempre el objetivo es mantener a la mujer o al diferente en un eslabón distinto....no lo sé,,,este artículo me ha puesto un nuevo punto de vista...Gracias!!!

Anónimo dijo...

¡¡¡ Gracias Noemi, Me´canta tu blog !!!

Anónimo dijo...

Ahora bien, las que compran esas tallas pequeñas son mujeres, no hombres...aquí veo un problema de fondo y la culpa no es de los hombres...¿qué culpa tiene un hombre de que una mujer quiera lucir palmito delante de todos? Va a perder su puesto de supermodelo si engorda, claro pero hace tiempo leí la entrevista a un modelo masculino y decía que él casi no tenía trabajo, cuando le preguntaron porqué respondió que los hombres, al no ser tan adictos a la moda como las mujeres, no hacían tantas compras en este sector. Resultado: menos modelos masculinos porque no tienen salida. Volvemos a los mismos estándares, si los hombres se espabilan para vivir y la mujer quiere vivir de la sopa boba sin tener en cuenta que cuando cumpla cuarenta (tanto da que sea talla 30 como 35) estará fuera del frívolo mundo de la moda ¿porqué no busca las habas como hacen ellos? Es como si yo quisiera unirme a una expedición de la NASA pero sin conocimiento alguno de física y pensando que es el sol el que da vueltas alrededor de la tierra...es que es de cajón y perdón por ser tan directa, incorrecta, explícita, cateta y charlatana que a las mujeres nos gustan mucho las florituras pero nadie da duros a cuatro pesetas...

Anónimo dijo...

Y respecto a lo de la esclavitud de la moda, ¿a quién pretende usted engañar?¿a las pobres crías anoréxicas que entran por estos blogs...? Las mujeres que ya no somos adolescentes deberíamos posicionarnos de forma clara tajante y decir NO a estos patrones que crea la moda para ellas. ¿O es que acaso las intenciones de usted como de esas otras señoras que escriben no son nobles? Recuerde que en la próxima generación de anoréxicas puede estar una hija suya o familiar...¿acaso no le remuerde la conciencia?Posicionese o si es necesario, engorde, coma bien, que dejen de ver esqueletos andantes es preciso y que dejen de ver a sus madres obsesionadas con el macho...El bla-bla no es nada, los niños son muy listos y no harán nada si nosotros no empezamos a dar señal de que nos importa...

Beatriz dijo...

Excelente el posteo! Felicitaciones!!! Hay que exponer de esta manera estas cuestiones, no hay otra.