domingo, 2 de octubre de 2011

Ubuntu e interdependencia: aquello que se requiere para ser un humano.

"Umuntu, nigumuntu, nagamuntu" en zulú significa "una persona es una persona a causa de los demás."

 Desmond Tutu. (Clérigo y pacifista sudafricano en oposición al Apartheid)

"Cuando yo deseo elogiarlo a usted, el mayor elogio es decirle que tiene ubuntu: aquello que se requiere para ser un humano. Una persona con ubuntu reconoce que existe porque los demás existen: que es una persona a través de otras. Tener ubuntu significa ser una persona amable, compasiva, hospitalaria y solidaria que se preocupa por el bienestar de los demás.Y es así porque sabe que su humanidad depende de lo humana que sea con los demás. De modo que al deshumanizar a alguien, nos guste o no, nos estamos deshumanizando a nosotros mismos. Ya que sólo podemos ser humanos, ser libres, cuando lo somos todos. Perdonar es en el fondo lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos."

"Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos" 



"En una ocasión, ocurrió un episodio llamado la masacre de Bisho, en la que murieron entre treinta y cuarenta personas, y doscientas fueron heridas. Mantuvimos una sesión pública en una enorme sala, que estaba llena a rebosar de personas furiosas: muchas de las que habían sido heridas en el incidente o habían perdido a algún ser querido. Entraron cuatro oficiales que habían disparado y matado a la gente. En la habitación, se podía sentir la tensión, la ira. Uno de los oficiales, un hombre blanco, dijo: "Sí, nosotros ordenamos a los soldados que dispararon" El ambiente se caldeó de pronto en la sala. La tensión era tan palpable que podía cortarse con un cuchillo. Y entonces el oficial dijo: "Por favor, perdonadnos. Os ruego que perdoneis a mis tres compañeros y que volvais a aceptarlos en la comunidad" Cualquiera creería que los asistentes habrían estallado en cólera. ¿Pero sabeis lo que hicieron? Se pusieron a aplaudir. Fué increíble.

 

Dalai Lama (Jefe espiritual del budismo tibetano) cuenta:

"El chico tenía en aquella época dieciseis años. Según la constitución china, aún no tenía edad para ser castigado, pero lo habían castigado y estaban a punto de ejecutarlo porque su padre tibetano había luchado contra los chinos. Un día unos soldados chinos llegaron armados con rifles. Uno de los oficiales miró alrededor y al ver una barra de hierro, la cogió y le golpeó con ella. Para satisfacer su deseo de venganza, por pura satisfacción, golpeó brutalmente  con al bara de hierro al muchacho. Al oir la historia -dijo el Dalai Lama llevándose las manos a los ojos- no pude contener las lágrimas. Primero me enojé y luego sentí pena por el oficial. La acción del oficial responde a su motivación, que depende de la propaganda política, y por esta causa ve al padre contrarrevolucionario como malo. Y eliminar lo malo es algo positivo. La interdependencia te da una visión de conjunto: esto sucede a causa de aquello, y aquello sucede a causa de esto. ¿Lo comprendes"

"La esencia del budismo se compone de la compasión por un lado y de la visión de la interdependencia por otro.Yo siempre estoy repitiendo que es muy importante diferenciar el que lleva a cabo la acción del acto propiamente dicho. Hemos de oponernos a las malas acciones, pero esto no significa que estemos en contra de la persona que las ha llevado a cabo, del ejecutor. Al dejar de hacer esa mala acción, puede surgir otra acción distinta, y esa persona convertirse en amiga nuestra. En la actualidad, los chinos son enemigos, pero siempre está presente la posibilidad de que el día de mañana se conviertan en amigos"

El Dalai Lama se relajó y se reclinó cómodamente en el sillón.

"Pero si yo me hubiera encontrado allí cuando el oficial chino golpeó a aquel adolescente... -observó de pronto- y si hubiera tenido un fusil no sé lo que habría hecho -añadió, haciendo el gesto de sostener un fusil. En su rostro apareció una traviesa sonrisa- Tal vez en ese momento hubiera disparado al chino- dijo encogiéndose de hombros. Y luego levantando los brazos, los extendió y se echó a reir"

"¿¿¿Le dispararía a pesar de su formación budista???

"Es posible. En unas circunstancias tan tensas como ésas, es posible. 
...A veces, uno actúa y luego piensa...



Fuentes: "Dalai Lama, la sabiduría del perdón" Victor Chan

5 comentarios:

hiniare dijo...

Hola Noemi.
Permite que traiga a tu blog, no mis palabras, sino las de dos mujeres:

La primera historia que cuentas me recuerda algo que dijo Edith Stein:
“La consideración de un individuo humano aislado es una abstracción. Su existencia es existencia en un mundo, su vida es vida en común".

Y la segunda me remite a la célebre frase de Concepción Arenal "Odia al delito y compadece al delincuente".

Lecciones que están por aprender.

Roben Fuwkes, no calla mai dijo...

Buenos días, estoy realizando una búsqueda de un libro escrito por una enfermera española que vivió en una reserva de nativos de norteamerica, durante meses, y lo publicó en 2008, o 2009, desconozco el nombre de la autora y del título, el libro explica las vivencias, sobre todo la importancia del silencio, y el papel de los sueños en la vida diaria de esta tribu. Escuche que la entrevistaban por la radio, y me pareció muy interesante.

Agradeceré cualquier información al respecto.
ruben.sanchezruiz@gmail.com

Muchas gracias

Antropólogaenlaluna dijo...

Gracias Hiniare por tus frases, son justo lo que significaba el post. :)

Roben, supongo que te refieres a Clara Valverde y su libro "En tránsito de sueño en sueño" Hay muchas entrevistas por ahí.

Saludos y gracias por comentar!

Roben Fuwkes, no calla mai dijo...

Muchísimas gracias por la información, exactamente era el libro que buscaba.
de corazón gracias.
Un abrazo

Antropólogaenlaluna dijo...

Será el próximo libro que lea, así que gracias a ti por las pistas, jeje.