viernes, 7 de octubre de 2011

Cuando la grasa y la altura no importan: los Bodi y los Pigmeos.

LOS BODI


En la zona del valle del río Omo, en Etiopía (África Oriental), viven hasta 50 tribus diferentes ancladas en modos de vida ancestrales. Motivo por el que esa región del planeta ha sido declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad. De todos estos grupos humanos hay dos que destacan especialmente por su curioso aspecto físico: los mursi (debido a la deformación del labio inferior que lucen sus mujeres) y los bodi.


Las mujeres bodi son célebres por su grácil belleza. Finas, delgadas, con grandes y expresivos ojos y de aspecto muy delicado. Los varones, en cambio, son hombres muy gruesos y grasientos.

En un momento determinado del año, los varones de la tribu sienten el deseo de optar a un puesto respetable en su grupo social, y entonces empiezan a engordar. Durante un período que varía entre tres y seis meses, siguen una dieta hipercalórica, a base de sangre de vaca mezclada con leche, que les hace duplicar, y en algunos casos hasta triplicar, su peso corporal.

Con la llegada del mes de junio escogen al miembro más destacado de la tribu. Que no será el más fuerte ni el más inteligente, sino el más gordo.Cuando llega el día señalado para la elección del nuevo soberano, la aldea se convierte en un festival. Todo comienza con una fiesta en la que los hombres bailan moviendo sus flácidas carnes. Luego, son exhibidos, se les mide la circunferencia del abdomen y se les pesa cuidadosamente. Siguen hasta un control antidoping: una de las jueces practica una incisión en el vientre de los aspirantes, para comprobar que no se han hinchado con agua. El vencedor, además de ser proclamado rey por un día, será recompensado con la mano de la doncella más bella de la tribu. 



¿Pero cuál es la causa de este culto a la gordura masculina? A diferencia de la mayoría de sus tribus vecinas, los bodi no son ni cazadores, ni guerreros. Los bodi son seminómadas que adoran a su ganado por encima de cualquier cosa, hasta el punto de que incluso hablan con sus reses, y llegan a cantarles canciones, según relata el fotógrafo francés Eric Lafforgue. Por tanto, no necesitan un cuerpo esbelto y atlético para conseguir el sustento diario. “Estar gordo es un símbolo de estatus”, explica Eric Lafforgue, “de que se poseen muchas vacas y que, por tanto, hay capacidad para alimentar a la familia. Por eso, el hombre más obeso es codiciado. Se le considera el más poderoso”.

Evidentemente, este proceso rápido de engorde causa en estos hombres serios problemas de salud. Los niveles de colesterol y las afecciones cardiovasculares son altísimas entre los miembros masculinos de la tribu.
“Es probable que esta costumbre desaparezca dentro de algunos años”, se atreve a vaticinar Lafforgue. “La aparición de médicos cooperantes en la zona está tratando de introducir poco a poco hábitos más saludables de vida, y vemos que hay algunos jóvenes que, tras la ceremonia y una vez contraído matrimonio, intentan adelgazar y lograr una buena forma física. Eso era impensable en esta cultura hace algunos años”.
Otro rasgo de cambio es que, además del pastoreo, que hasta hace poco era su único medio de vida, los bodi están empezando también a dedicarse tímidamente a la agricultura, que les está volviendo más sedentarios.


LOS PIGMEOS

'African Pygmy Thrills' un espectacular cortometraje filmado a finales de la década de los años 30.
Resumido en apenas 10 minutos se puede ver a estos cazadores-recolectores durante la construcción, en sólo 8 días, de un puente sobre un rio infestado de cocodrilos. Lanzándose desde casi 50 metros de altura, individuos de esta tribu que se caracterizan por su baja estatura (los hombres miden menos de 1.50 m de media), logran alcanzar el lado opuesto del río y así comenzar a realizar la pasarela de varias toneladas de lianas. 




La polifonía de los pigmeos es una de sus caracteristicas. Considerado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la música y la danza forman parte integrante de los rituales aka, en especial las ceremonias que acompañan la inauguración de nuevos campamentos, la caza o los funerales. Al contrario de los sistemas polifónicos que son representados mediante notas, la tradición vocal de los pigmeos aka permite la expresión espontánea y la improvisación.

Otra de las grandes cualidades, quizás no tan conocida, de esta tribu es la inmejorada paternidad de los hombres.

Los padres aka pasan mucho tiempo con sus hijos, incluso les ofrecen el pecho a sus bebés cuando están hambrientos para calmarlos hasta que son alimentados por sus madres. Estos maravillosos papás ostentan un récord mundial: el 47% del tiempo sostienen a sus pequeños en brazos; sólo se acercan a esta marca los padres del norte europeo, en especial los suecos, quienes suelen cuidar de sus hijos un 45% del tiempo.

Según el estudio realizado por Father’s Direct, que investigó a 156 culturas diferentes, los pigmeos aka aprovechan todas las oportunidades que estén a su alcance para estrechar el contacto con sus hijos; son ellos, por ejemplo, los encargados de atender al niño cuando despierta por las noches.






 
Fuentes:

http://www.afrol.com/articles/16592