martes, 8 de septiembre de 2026
Posibilidades: antropología y futuro.
domingo, 2 de agosto de 2026
Eclipse en diferentes culturas: eclipse total del corazón.
La palabra navajo para el eclipse solar es Jóhonaa'éí Daaztsą́. Significa "la muerte del sol".
En chino es 日食 , rìshí, literalmente "el sol es comido".
Y es que mucho antes de que la ciencia explicara su origen, distintas culturas interpretaron estos fenómenos como presagios o batallas cósmicas o celestiales. Estas son algunas de las historias y creencias más sorprendentes sobre los eclipses en diferentes culturas del mundo.
Alrededor del año 1200 a. C., escribas en Yinxu, China, registraron eclipses en omóplatos de buey y caparazones de tortuga, llamados huesos oraculares. En estos registros, anotaron los escribas: "El sol ha sido devorado".
Y así describen múltiples culturas al eclipse: el momento trágico en el que el sol es devorado. Son formas únicas de explicar los eclipses solares.
Tanto los relatos chinos como los armenios y los persas mencionaban que el culpable era un dragón, aunque en China también podía ser cosa de un perro negro (Tian Gou).
Los húngaros afirmaban que era un ave gigante negra que se llamaba "bodolac".
Los rumanos y germanos señalaban a un lobo gigante.
"Walosi" era ese sapo para los cherokees. Y la solución para que regresara la luz a la Tierra consistía en salir a hacer el mayor ruido posible hasta que el sapo se asustaba y soltaba el astro.
Los pueblos Ojibwa y Cree, por su parte tienen una historia sobre un personaje llamado Tcikabis que buscaba vengarse del Sol por haberlo quemado. Hizo una red mágica enorme. Cuando el sol pasó por allí, quedó atrapado en la red, y la oscuridad cubrió todo el mundo.
Tcikabis estaba feliz, pero su hermana sentenció: "Nada bueno saldrá de esto."
La gente empezaba a morir de hambre. No crecían plantas, y no había luz para cazar. Le dijeron a Tcikabis:
Pero todos lo molestaban tanto que Tcikabis finalmente accedió a llevar algunos animalitos al árbol alto. Quizás alguno podría romper la red. La tortuga lo intentó, pero se quemó y tuvo que regresar. El conejo también lo intentó, pero se quemó y tuvo que regresar. Finalmente, el ratón lo intentó. Era tan pequeño que pudo esconder todo su cuerpo detrás de una cuerda, la royó y el sol se escapó.
Y entonces la vida siguió su curso como siempre.
La tribu Wheelman es un pueblo aborigen noongar que vive en la esquina suroeste de Australia.
Cuenta la historia, que el sol brillaba durante todo el día y la noche y había abundante comida, agua y hierba para todos. Los humanos vivían en paz... Pero algunos hombres se volvieron perezosos, se negaron a ir a cazar y, como resultado, sus esposas y familias pasaron hambre. Entonces, con un fuerte ruido, el sol y la luna descendieron a la tierra y la dividieron en dos mitades. Los hombres perezosos y sus mujeres se quedaron en una mitad donde había pocos canguros, poca hierba y agua, mientras que los hombres trabajadores y sus familias se quedaron en el lado con abundantes canguros, agua, hierba y un clima cálido para mantenerlos gordos y felices. Y no te hagas ilusiones: esta mitad feliz de la tierra se encuentra muy lejos del lugar donde ahora vivimos los humanos. De vez en cuando, todas las personas felices se reúnen para asomarse al otro lado y ver cómo viven los humanos en la otra parte empobrecida, tapando el sol por un rato. Luego, regresan a casa, contentos.
La historia hindú cuenta el eclipse en el antiguo poema indio "Mahabharata".
Un astuto demonio llamado Rahu buscaba beber el néctar de los dioses para alcanzar la inmortalidad. Disfrazado de mujer, Rahu intentó asistir a un banquete divino, pero fue descubierto por Vishnu. Como castigo, el demonio fue decapitado. Su cabeza cercenada e inmortal, engulle al sol, pero el astro reaparece rápidamente... ya que Rahu... ya no tiene garganta.
Aunque ya en el siglo VI, el astrónomo y astrólogo indio Varāhamihira escribió: "la verdad científica es que Rāhu no es la causa"
No todas las culturas consideran un eclipse como algo malo, afirma Jarita Holbrook , astrónoma cultural de la Universidad del Cabo Occidental en Bellville, Sudáfrica y editora del libro "Astronomía Cultural Africana".
«Entre algunos norteamericanos se habla de la unión del sol y la luna.», explicó Holbrook a Live Science.
También en la cultura fon de Benín. En su tradición, la deidad dual con dos rostros masculino-femenino, Mawu-Lisa, creó el universo y dio origen a los dioses y diosas del panteón fon. Cuando ocurría un eclipse de Luna o de Sol, se decía que Mawu y Lisa estaban manteniendo relaciones sexuales. Simbolismo de fertilidad.
E incluso engendraban ciertos planetas y estrellas, que se hacían visibles durante la oscuridad de un eclipse.
«Mi mito favorito es el del pueblo Batammaliba de Togo y Benín», escribe Holbrook, que «lo ven como un momento de unión y de resolución de viejas rencillas y resentimientos». Según su leyenda, la ira y las disputas humanas llegaron a tal nivel que se extendieron al Sol y a la Luna. Las legendarias primeras madres, Puka Puka y Kuiyecoke, exhortaron a los aldeanos a demostrar paz, sin conseguirlo.
Un día la situación se puso tan mal que el aire se enfrió y la luz se oscureció. Alguien miró hacia arriba y gritó:
- ¡Por fin! Ahora, ¿nos escucharán?
Todas las miradas se volvieron hacia las primeras madres, y Kiuyacoke dijo:
- Su pelea es como una enfermedad. Primero, comienza con un par de ustedes, y ustedes la alimentan y la hacen crecer. Y luego se extiende a más y a más. Y miren, ahora incluso el Sol y la Luna han contraído esta enfermedad y están peleando entre sí.
La gente tenía miedo. Miraron al Sol y comenzaron a gritarle a Kiuya: ¡Dejen de pelear, dejen de pelear! Como si intentaran separarlos. Y pareció funcionar. Unos minutos después, hubo un destello de luz y la sombra pasó. Temían que la pelea volviera a estallar, así que inmediatamente, corrieron de vuelta a sus hogares para coger regalos para dar a sus vecinos y amigos y hacer las paces.
¿Y sabéis qué? Puka Puka significa madrugada y Kiuyacoke significa tarde.
En el momento de un eclipse, los pájaros dejan de cantar y las abejas dejan de volar. Los grillos cantan y hay perros que temen una tormenta y se refugian. ¿Sería Tian Gou?
Mi pequeño homenaje... esa voz...:
sábado, 18 de julio de 2026
Sincronizemos nuestras mentes: la cultura.
"Nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura, no la anatomía"
Marvin Harris. (Vacas, cerdos, guerras y brujas.)
"La cultura es la naturaleza humana." "Elementos que nos parecen tan instintivos y propios de la naturaleza humana como el sexo, por ejemplo, no son independientes de la cultura. No es que todas las culturas tengan sexo, sino que todo sexo tiene cultura."
Marshall Sahlins. (La ilusión occidental de la naturaleza humana)
¿Ha llegado a su cénit la especie más repartida y ecológicamente dominante del mundo: la humana?
En casi todos los casos, cuando las mentes se unen, el total es mayor que la suma de sus partes. Para abordar los problemas que afronta la humanidad, no basta con que cada uno procese la información a solas. Tanto da si hablamos de qué setas son comestibles o de dar las mismas oportunidades a todas las personas mientras protegemos el mundo de las amenazas existenciales. Si queremos sobrevivir al futuro, necesitamos que muchos individuos y diversos se conecten y piensen en paralelo. Unir las mentes aumenta exponencialmente la capacidad humana para resolver problemas.
"Etuaptmumk" es la palabra mi'kmaq para "el don de múltiples perspectivas". Se refiere al proceso a través del cual las fortalezas de los conocimientos indígenas se ven a través de un ojo, y las fortalezas de los conocimientos occidentales a través del otro, de modo que ambos ojos distintos puedan usarse juntos.
El origen de esta expresión es del difunto jefe Charles Labrador, ex líder de la Primera Nación Acadia, que usó la palabra para la metáfora de diversas especies de árboles que viven juntas en un bosque; a pesar de sus diferencias, sus raíces están conectadas bajo tierra y están "tomados de la mano". Usó esta metáfora como una guía sobre cómo estar en el mundo. A partir de esta enseñanza, los ancianos Mi'kmaq Albert y Murdena Marshall de Eskasoni First Nation introdujeron el término en estrecha colaboración con la Dra. Cheryl Bartlett, una profesora de biología no indígena.
La humanidad ha derribado barreras entre nichos que ningún otro organismo ha logrado derribar. Pero también barreras interpersonales. Parece que nuestra consciencia individual evolucionó en paralelo con la colectiva. Cuando nos separan barreras personales, innovamos y compartimos ideas a conciencia, y las afianzamos en forma de cultura.
Emulamos al otro dentro de la propia cabeza, es lo que se llama la "teoría de la
mente". Para comparar, por una parte, lo que yo pienso con lo que entiendo que piensas tú, unir ambos entes en uno solo creando un espacio de propiedad de colectivo, emergente e intangible entre personas en el que se alojan y cocultivan conceptos e ideas. Cada participante tiene un punto de vista distinto del espacio, igual que cada testigo de un suceso físico lo observa desde un prisma diferente.
Conectamos nuestras mentes a un espacio común para resolver problemas y compartimos lo que sabemos. Luego procesamos en paralelo (proponemos hipótesis, hacemos observaciones y cuestionamos tesis) hasta llegar a una nueva respuesta, una respuesta que un individuo casi nunca alcanzaría solo. Al funcionar, pulirse y afianzarse, se introduce en una capa más automática, menos reflexiva: cultura.
Y así, podemos entregar los haberes cognitivos de forma explícita y con una precisión espectacular.
Podemos transmitir una abstracción compleja de una mente a otra simplemente haciendo vibrar el aire que nos separa. Es algo que hemos hecho durante toda nuestra historia humana, especialmente alrededor de una hoguera. Es magia cotidiana que suele pasarnos inadvertida.
Además, la teoría de la mente, la sensibilidad a los estados afectivos de los otros, nos lleva a poder desarrollar preocupación simpática, consolación y ayuda dirigida. Y esto es algo que parece que nos diferencia cualitativamente del resto de los animales: la empatía dirigida hacia el futuro. Por ejemplo: imagina que un niño ha perdido una pierna y ahora, ya recuperado, juega despreocupado. Los humanos podemos preocuparnos de cómo va a ser su futuro y sentir pena, pese a que ahora se encuentre perfectamente feliz. No existe evidencia de algo así entre primates.
Predecimos y planificamos el futuro, o al menos lo intentamos (el precio a pagar es la ansiedad). Tenemos leyes y líderes, aunque ambos pueden ser circunstanciales o efímeros. Tenemos rituales y prácticas religiosas, además de normas de pudor. Admiramos la hospitalidad y la generosidad. Una estética rige nuestro cuerpo, nuestro cabello y el entorno. Practicamos la reciprocidad intercambiando regalos y agravios. Cooperamos para competir. Admiramos la belleza en la naturaleza y en los demás.
Bailamos y cantamos.
Jugamos.
Poseemos cultura, comunicación compleja, tristeza, emoción y teoría de la mente.
Encontramos estos rasgos en otras especies, así que este conjunto de rasgos evolucionaron convergente y reiteradamente durante la historia.
Pero es que la diversidad siempre crea una especie de seguro ecológico colectivo.
Un bosque no es una masa de árboles tamizada de olores terrosos, de rayitos de luz y sonidos extraños. No es un conjunto de árboles que "se valen por si mismo", porque ellos "lo valen". Un bosque es un superorganismo extraordinariamente complejo que respira y cambia según las estaciones, crisis y tiempos geológicos profundos, intentando mantener un equilibrio.
Cuantas más especies de árboles tiene una cuenca, cada bosque funciona mejor: almacena más carbono, regula mejor el agua y protege más el suelo y sostiene la vida silvestre, todo a la vez.
Un bosque natural puede contener árboles jóvenes, ejemplares adultos y árboles
centenarios. También arbustos, vegetación de sotobosque, madera muerta, hongos, microorganismos y sistemas radiculares que ocupan diferentes profundidades. Y el suelo, completo de protozoos, bacterias, algas y hongos que interacciona y nutre a las raíces. Y esa red de micorrizas que alimentan a plántulas de la misma especie en estado de latencia o a tocones cortados sin parte aérea (aunque se ha visto que incluso a diferentes especies).
Aunque cuando el agua escasea, las especies no responden igual ante una sequía y temperaturas elevadas.
Algunas reducen rápidamente su actividad. Otras disponen de raíces capaces de acceder a reservas de agua más profundas. Determinadas especies toleran mejor las temperaturas elevadas. Cuando una parte del ecosistema pierde productividad, otras especies pueden mantener determinadas funciones.
Pero en casos extremos, es diferente. Con poca humedad disponible, las raíces tienen dificultades para obtener agua. Además, las altas temperaturas aumentan la evaporación y la pérdida de agua a través de las hojas.
El árbol responde cerrando parcialmente sus estomas (como si fuese otoño). Así, reduce la pérdida de agua, pero tiene un coste: disminuye la entrada de dióxido de carbono y cae la fotosíntesis.
En estos casos extremos, los árboles compiten entre sí en lugar de complementarse. Tener muchas especies de árboles dejó de ser una ventaja y mostró incluso una relación negativa con el rendimiento del bosque.
Fuentes:
Newen, A., Griem, M, & Pika, S.(2026). Animal empathy reconsidered: a multidimensional profile acount. Biological reviews. DOI: 10.1002/bvr.70196
Zhang, J., Reich, P.B., Song, C. et al. Ecological multifunctionality of watersheds increases with tree species richness. Nat Commun (2026). https://doi.org/10.1038/s41467-026-74914-z
Yong Su et al, Higher Vulnerability But Faster Recovery in Planted Than Natural Forests During the 2022 Compound Drought–Heatwave in China’s Yangtze River Basin, Water Resources Research (2026). DOI: 10.1029/2026wr044482
Guía del cazador-recolector para el siglo XXI es un ensayo de los biólogos evolutivos Heather Heying y Bret Weinstein
jueves, 25 de junio de 2026
Imagina el poder de la mente: la plasticidad cerebral.
Sarah-Jayne Blakemore,
“Los maestros de meditación budistas saben cuan flexible y maleable es la mente. Todo es posible si la entrenamos. De hecho, ya estamos perfectamente entrenados para tener celos, para aferrarnos, para estar angustiados y tristes, desesperados y anhelantes, entrenados para reaccionar coléricamente contra aquello que nos provoca. En realidad estamos entrenados en tal medida que estas emociones negativas surgen espontáneamente, sin que intentemos siquiera generarlas.domingo, 17 de mayo de 2026
Capitan Swing y la historia... de abajo al mañana.
¿Y lo de las biografías de personajes históricos carismáticos, líderes y generalmente, y también de la élite?
¿Pero de verdad es importante aprenderse la biografía de esos grandes y majestuosos hombres (casi siempre, grandes hombres) aventureros, emprendeudores y empresaurios? ¿Y por qué a la historia que hacemos los humanos en la vida cotidiana, pisando calle, campo y barro, lo llaman "la historia de los de abajo"? ¿Abajo porqué? Casi siempre este tipo de Historia en mayúscula suele tratar a esta Historia de abajo como los acontecimientos de hordas de masas enloquecidas y caos incivilizado. Pero ¿y si pudiéramos canalizar parte de este pasado para ayudar a abordar los numerosos dilemas que enfrenta la humanidad en las próximas décadas?
Ya he citado a Roman Krznaric. Así que menciono su último libro traducido al español, que se titula "Historia para el mañana. Mirar al pasado para caminar hacia el futuro". Es de la editorial Capitán Swing.
¿Pero sabéis quien fue Capitán Swing?
Ya, lo dicho, es que es parte de la historia de los Nadie, como decía el escritor Eduardo Galeano: "Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los dueños de nada", los olvidados, los pobres, obreros y campesinos...
Pues os cuento. Capitán Swing fue un personaje anónimo y de ficción que firmó muchas cartas con un toquecito amenazador en los mayores disturbios y agitación social en la Inglaterra del siglo XIX. Cartas mencionando la acción de los jornaleros agrícolas que, en esa época, deseaban seguir sobreviviendo aunque sea con míseros mendrugos de pan (vicio burgués donde los haya) y trillando el maíz a mano. A mano, y no a máquina. Porque esas nuevas trilladoras de nueva tecnología no hacían más que mecanizar la agricultura (ya de por sí de paupérrima cosecha) y provocar más desempleo. Mucho nos prometieron que gracias a los avances tecnológicos íbamos a tener más tiempo libre pero aquí seguimos, trabajando como nunca, explotados y precarizados, y ya no saben como vendernos los fantásticos y divertérrimos, dicen, avances modernos de la tecnología. Ni por dónde meternos la Inteligencia Artificial. Hasta las neveras y los cubos de basura la llevan. ¿Es que vamos a tener más tiempo libre porque ahora hasta los relojes son inteligentes? ¿Inteligencia, de qué? ¿Y artificial, cómo? ¿Y quienes moderan la Inteligencia Artificial sino más humanos explotados y precarizados? Tener que estar demostrando que "no soy un robot"... pues los robots no queman almacenes de Amazon, ni destruyen esas nuevas trilladoras, ni salen a exigir aumentos salariales a los terratenientes....
Uy perdón. Que estábamos en 1830, en Inglaterra... Como escribió Mark Twain: "La historia no se repite, pero a menudo rima".
A lo que iba. "Historia para el mañana". La editorial Capitán Swing me lo envió, y demuestra que la Historia es una reserva de sabiduría inmensa llena de revueltas radicales y desobediencia civil como la del personaje que fue Capitán Swing.
Él afirma que estas rebeliones son ejemplos de cooperación y compromiso para enfrentar desafíos contemporáneos como la crisis climática y la escasez de agua, la democracia representativa o la desigualdad. Ahí es nada.
Así que a lo largo de este libro, en historias de los últimos mil años, busca respuestas para afrontar algunos de los desafíos turbulentos y más acuciantes de la humanidad del siglo XXI. Por ejemplo, ¿Qué puede enseñarnos la historia de las revueltas radicales y el poder de la desobediencia para afrontar la crisis climática? ¿Qué inspiración podríamos encontrar en conceptos como la ashabiyyah árabe para crear hoy más lazos comunitarios? ¿Cómo podría la comprensión del capitalismo industrial, colonial y de consumo inspirar ideas para controlar la IA que no deja de ser parte del capitalismo de la información?
La tesis es esta: la historia no es simplemente un medio para comprender el pasado, sino una forma de reimaginar nuestra relación con el futuro. Como él mismo explica: el mundo en el que uno nace se siente como la norma, y es difícil imaginar algo diferente.
Pero es que libros como este demuestran que a lo largo de la historia de la humanidad, siempre lo hemos hecho. En una época en la que la pseudohistoria y las narrativas pesimistas se instrumentalizan, ofrecernos una multitud de recursos de diversas historias es una buena idea. Y es que además, «La gran ironía de nuestra era —escribe la antropóloga Mary Catherine Bateson— es que, aunque vivimos más tiempo, pensamos más a corto plazo». (Mary Catherine Bateson, Composing a Further Life: The Age of Active Wisdom)
Y sí, soy consciente de que he comenzado a criticar a la IA y a pedir casi que vuelva el Capitán Swing. Se hace difícil pensar en nuevas ideas fuera de este sistema capitalista, consumista, capacitista, patriarcal, individualista, clasista, colonialista, racista y caníbal que lo devora todo... más que salir antorcha en mano.
Y es que no solo nos instan a consumir mucho para impulsar nuestra economía, sino también para alcanzar una suerte de “satisfacción espiritual”. En este libro aparece una afirmación que data de 1955, y dudo que algún economista se atreviera a ser tan directo hoy en día. Es de un economista estadounidense llamado Victor Lebow, y leo textualmente:
“Nuestra economía enormemente productiva exige que hagamos del consumo nuestro modo de vida, que transformemos la compra y el uso de bienes en rituales, que busquemos nuestra satisfacción espiritual, nuestra satisfacción del ego, en el consumo… Necesitamos que las cosas se consuman, se quemen, se reemplacen y se desechen a un ritmo cada vez mayor.”
Así que la gran pregunta es: ¿Cómo escaparnos de aquí? Roman Krznaric lanza varias claves:
La península ibérica musulmana fue un modelo de sociedad multicultural tolerante.
El Japón preindustrial (Edo) personificó la economía circular.
La imprenta y los cafés funcionaron como las redes sociales originales y promovieron el intercambio genuino de ideas.
Una tradición valenciana centenaria muestra cómo las comunidades pueden gestionar los bienes comunes para un acceso equitativo a los recursos. En este caso, una autogestión democrática, verticalista y centralizada del agua, mediante un tribunal compuesto de representantes escogidos por unos veinte mil agricultores de la zona.
Y sobre todo, que los ingredientes clave para evitar el colapso de la civilización son: solidaridad y lucha colectiva, cuidado de la naturaleza y una crisis para impulsar la acción.

Estamos en crisis. O más bien, seguimos en crisis que siguen oxigenando a las dictaduras cada vez más.
La crisis desestabiliza el sistema, crea ruptura política, económica, tecnológica, e incluso ecológica.... Y según este filósofo, la historia nos muestra que las crisis son grietas que vuelven relevantes nuevas ideas. Nuevas cosmovisiones y políticas. Y estas ideas, inspiran movimientos, es decir, activismos disruptivos que desafían al poder.
Así que el autor menciona a Naomi Klein que explica tajante que "La esclavitud no fue una crisis para las élites británicas y norteamericanas hasta que el abolicionismo hizo que lo fuera. Que La discriminación racial no fue una crisis hasta que el movimiento de defensa de los derechos civiles hizo que lo fuera. Que La discriminación por sexo no fue una crisis hasta que el feminismo hizo que lo fuera. O que El apartheid no fue una crisis hasta que el movimiento antiapartheid hizo que lo fuera."
Kia whakatomuri te haere whakamua.
Un proverbio maorí que significa "camino hacia el futuro con los ojos puestos en el pasado". Esto implica que las acciones presentes se guían por las enseñanzas ancestrales para asegurar el bienestar venidero. De cuando todavía recordábamos que mantenemos una relación íntima de interdependencia entre los humanos, la Tierra y el resto de seres vivos.
Un hecho que está presente en muchas culturas indígenas, pero ausente en gran medida en las sociedades occidentales, donde lo que llamamos «naturaleza» se ve sobre todo como un recurso. Como señala la bióloga potawatomi Robin Wall Kimmerer, también citada en este libro y de la que ya hablé en programas anteriores y en mis dos libros, «la biodiversidad está reduciéndose de forma peligrosa en todo el planeta, pero las tasas de pérdida son espectacularmente menores en las áreas controladas por indígenas». Quizás no solo el pasado sirva como advertencia e inspiración. Quizás también haya que prestar atención a los pueblos originarios para darse cuenta de que el mundo no está hecho única y exclusivamente para los humanos, y que todos los seres de este planeta tenemos nuestra propia historia.
domingo, 12 de abril de 2026
La materia es gris: Inventos de piel negra.
Leyendo a la antropóloga afroamericana Zora Neale Hurston en su libro ¡Mi gente, mi gente!, me he topado con este párrafo que trata sobre un discurso que ella escucha en una iglesia:
"La genialidad del negro había inventado el motor de vapor, la desmotadera de algodón, el freno neumático, y muchas otras cosas. Pero blancos confabuladores habían visto los inventos del negro y salieron corriendo para ponerlos en práctica antes de que el negro tuviera ocasión de hacer nada. Así pues el hombre blanco recibió crédito por lo que el genio del cerebro negro había producido. Si no fuera por la envidia y avaricia del hombre blanco, el negro ostentaría su legítimo puesto el del hombre más noble y más grande de la tierra.
El auditorio gritaría con entusiasmo hasta quedarse afónico y se iría a casa sintiéndose bien. Al día siguiente en las verjas de sus casas todo el mundo coincidiría en señalar que fue un discurso maravilloso y nada más que la pura verdad. ¡Qué gran pueblo seríamos sólo con que reconocieran lo que nos es propio!"
Así que como ya en una entrada anterior, escribí sobre los inventos orientales... Hoy procedo a hablar sobre la genialidad de las personas negras, tal y como escribe Neale Hurston... La actriz beninesa Bella Agossou en su antiguo blog El armario de Yaivï se lamenta:
"A los negros, sólo se les conoce en los ámbitos deportivos. Abédi Pelé, Michael Jordan, Mohamed Ali… Sí. Pero también hay negros excelentes en Ciencia, Música y Tecnología."
Y escribe textualmente:
En África, nos enseñan los grandes descubrimientos de grandes sabios con
grandes nombres: Thomas Edison, Isaac Newton, Einstein, Tesla, Arquímedes, Darwin, Pitágoras, Tales, Galileo,… Biografías detalladas de cada uno de ellos, todos blancos. Y sin embargo nadie nos habla de los logros no menos remarcables de los inventores negros, negros como nosotros. Creo que ni nuestros propios maestros saben de ello. Muchos no tienen ni idea de que hasta los semáforos, los inventó un negro, Garrett Augustus Morgan (y la máscara de gas). Muchos no saben que el real padre de la medicina fue un negro llamado Imhotep que vivió muchos años antes que el tal Hipócrates. Está resumido en el libro “Antiguo Egipto: La Luz del Mundo” de Gerald Massy.
¿Por qué no se sabe que tanto los cosméticos, el aire acondicionado, el interruptor automático, la bombilla eléctrica (Sí. La bombilla eléctrica), el extintor de fuego, la máscara de gas, la silla plegable, el refrigerador… entre otros, fueron inventados por sabios negros.
¿Por qué, esto, no lo saben ni los propios negros?
¿Por qué esto, no lo sabe nadie?
¿Por qué nadie dice que el ascensor lo inventó Alexander Miles, un negro?"
Y termino dando algunos detalles y dar brío a los comentarios puntillosos...
Pero Alexander Miles (que era afroamericano) inventó un mecanismo automático para abrir y cerrar puertas de ascensores y pozos, mejorando drásticamente la seguridad y eficiencia. El ascensor tal y como lo conocemos hoy en día.
Imhotep era un antiguo egipcio que vivió aproximadamente en el 2300 antes de Cristo. Los documentos muestran que tanto Grecia como Roma tomaron sus conocimientos de medicina. El era venerado en Roma como el "Príncipe de la Paz en la forma de un hombre negro". También fue un arquitecto adelantado a su tiempo, y sirvió como primer ministro del rey Zoser.
Sobre la bombilla de luz. La bombilla de Edison de mayor duración solo funcionaba unas 15 horas antes de que el filamento se quemara. El dibujante de patentes e inventor Lewis Howard Latimer, originario de Chelsea, Massachusett, creó una bombilla con un filamento de carbono más duradero. Así que se volvieron más asequibles y prácticas.
Garrett Augustus Morgan inventó la máscara de gas y tras conseguir la patente, puso una compañía para fabricarlas. El negocio inicialmente fue bueno, sobre todo durante el Primera Guerra Mundial, pero cuando sus clientes descubrieron que era negro... las ventas empezaron a disminuir. Entonces, intentó engañar a sus clientes racistas inventando una crema que se aplicaba para alisar el pelo y pasar como un indio de la reservación Walpole, en Canadá. Y como he escrito anteriormente, también inventó el sistema automático de señales de tránsito en 1923. Vendió los derechos a la corporación General Electric.
Y ya de la que estoy, añado algunas más de la mano de medios de comunicación como Afrocolectiva o Afroféminas. Menciono entonces a Mary Beatrice Davidson Kenner: la inventora de la compresa sanitaria.
Aunque la patente de su invento fue impedida durante 30 años.
Otra mujer esclavizada, Sarah Boone, inventó la tabla de planchar. Obtuvo la patente en 1892.
Y las cámaras de seguridad: fueron inventadas por Marie Van Brittan Brown en 1966 junto a su marido Albert Brown. Obtuvieron la patente en 1969.
El 6 de julio de 1971, el ingeniero afroamericano Henry T. Sampson inventó la celda gammaeléctrica, una celda que genera alto voltaje y corriente, una fuente de energía duradera para satélites y misiones de exploración espacial de largo alcance. Y para tu móvil.
En 1986, la doctora Patricia E. Bath, una oftalmóloga, inventó un dispositivo láser que se ha usado desde entonces en la cirugía de cataratas.
El historiador afroamericano John Henrik Clarke, califica como hecho lamentable que: “la mayoría de lo que nosotros llamamos ahora historia mundial es solo la historia del primer y segundo florecimiento de Europa. Los europeos todavía no reconocen que el mundo no los estaba esperando en la oscuridad para que trajeran la luz. La historia de África ya era vieja cuando Europa nació”.
Decía Aimé Césaire, poeta y político martinicano:
"Mi negritud no es una piedra. Su sordera se precipita contra el clamor del día.
Mi negritud no es una nube de agua muerta sobre el ojo muerto de la tierra…
Se sumerge en la carne roja del suelo. Se sumerge en la carne ardiente del cielo.
¡Eia por aquellos que nunca han inventado nada!..."
Y termino con una frase de Bella Agossou:
"Inventores, sabios y genios… los hay en todas las razas. La inteligencia no es ni blanca, ni negra. Recordemos que la materia es gris..."



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