"¿Era esto acaso lo que era ser salvado? ¿Tener azúcar, pastillas y rezos?"
La gente blanca destruye el bosque porque no conoce el bosque-dijo Delfín-. Es fácil destruir algo de lo que no sabes nada."
Nemonte Nenquimo y Mitch Anderson (Seremos jaguares. Vida y resistencia en la Amazonía)
"El eslogan era «La Amazonía, una tierra sin hombres para hombres sin tierra». Tan parecido al que Israel ha utilizado contra el pueblo palestino."
Yayo Herrero.
"Ser descubiertos es la maldición de todos aquellos que solo pueden existir si permanecen en el olvido, Esto es lo que descubrió a finales de los años setenta, cuando escuchó por primera vez la palabra "progreso."
Eliane Brum (La Amazonía. Viaje al centro del mundo.)
La arqueología más reciente desmonta el tópico colonial de la Amazonia virgen y vacía. El arqueólogo brasileño Eduardo Neves, a través de su trabajo de más de 30 años, ha desvelado que la Amazonía actual es fruto de una ocupación indígena milenaria, que la han convertido en el centro de producción de agua y biodiversidad que hoy conocemos. En este inabarcable ecosistema habitan comunidades desde hace 13.000 años. Cuando llegaron los primeros colonizadores en 1542, vivían allí entre 8 y 10 millones de indígenas.
Así es que son pueblos originarios del bosque, que originaron el bosque y se convirtieron en bosque. Hoy, los pueblos indígenas gestionan más del 80% de la biodiversidad mundial; sin embargo, se enfrentan al desplazamiento, la criminalización y la violencia cuando obstaculizan la extracción.
Su economía normalizaba el estatus mediante la generosidad. Los sistemas de redistribución y reciprocidad preservaban el equilibrio, sin dinero abstracto. La gestión de los recursos era comunal. El valor fluía para sostener la vida y la comunidad, no para acumularse ni acaparar.
Mutualismo sobre dominio.
Cubrir necesidades sobre mercados.
Retroalimentación sobre control.
Adaptación, negociación y persuasión sobre autoridad violenta.
Y vino la confiscación de las tierras, se rompieron las redes alimentarias, se implantó el trabajo asalariado, la deuda, la obediencia y la escasez impuesta artificialmente. La "escasez" que se asume como inevitable, no es ley natural. Fue una herramienta para aumentar la dependencia, que se exportó y se normalizó.
No toda la violencia grita. Hay quienes cierran una escuela, un centro sanitario. Hay quienes dicen infinitos "no" a los medios de supervivencia, y a quienes desahucian. Hay quienes dejan que el veneno se filtre en el agua. El recuento de cadáveres invisible de la violencia estructural: morir por pobreza o negligencia. Y lo llaman "causas naturales". Flaco, muy flaco es el favor a la naturaleza.
Aquí dejo algunos párrafos del libro de Nemonte Nenquimo (activista
waorani): Seremos jaguares.
"Miré la chigra que colgaba en la esquina, donde papá guardaba el dinero que le dio la compañía. Yo sabía que, en su interior, el dinero se había secado y arrugado, y estaba un poco negreado por el humo. Nadie lo veía. A nadie le importaba. En nuestra lengua el dinero se llamaba tocori, que significaba algo así como «papel inútil». No estaba segura de para qué servía este dinero, ni de cómo un papel inútil había matado a Amo."
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Wengongi significa Dios en idioma wao terero. "Wengongi es el nombre de un pez viscoso con muchos huesos pequeñitos que atrapamos en las lagunas, pero que no es bueno para comer. Nuestros antiguos comían wengongi solo cuando estaban muy hambrientos."
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"Pero yo me daba cuenta de que se había olvidado del dinero. Todos lo habíamos hecho. Había estado ahí, arrugándose y ennegreciéndose desde que papá regresó de trabajar con las compañías petroleras hace muchas lunas."
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"Susurró papá. Esto es lo que atrapó a nuestra gente. Esto de aquí es la brujería de los cowori.
Puso, con cuidado, la cara del hombre en la lengua de la llama dorada. El billete se achicharró sin dificultad; se quemó tornándose violeta, luego azul, luego humo negro y pronto se hizo cenizas.
-Es como quemar la cabeza de una serpiente equis-recalcó Opi-. Produce una llama del mismo color."
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"- Los cowori les dan de beber petróleo a los carros y a los camiones.
- ¿De beber? ¿Pero qué es?
- Petróleo, es la sangre de nuestros ancestros.
Papá cambió su rifle y su cerbatana de un hombro al otro, se detuvo y me miró. Habló bajito.
-Desde el inicio mismo, cuando moría uno de nuestros antiguos, si lo mordía una serpiente, o lo mutilaba un jaguar, o lo lanceaba un enemigo, o se enfermaba por hechicería, su sangre se acumulaba en el centro de la tierra.
Estaba hipnotizada por la máquina gigante de cuello largo, que se mecía de arriba abajo, de abajo hacia arriba. Entonces eso era lo que estaba succionando. A nuestra gente de antaño, de hace mucho tiempo, del principio. Succionaba nuestro pasado."
...
"La compañía extraía el petróleo de nuestros bosques y contaminaba nuestras fuentes de agua. Llevaba el petróleo a las ciudades para que la gente blanca pudiera manejar carros y volar aviones mientras degradaban a las mujeres Waorani, forzándolas a estar paradas bajo la sombra polvosa de un alambre de púas, obligadas a rogar por agua.
Escupí a la carretera, escupí en el largo dedo del mundo del hombre blanco que se insertaba en nuestros bosques torciéndolos, doblándolos, talándolos.
...
Nuestras tierras han sido fragmentadas por las carreteras. Vivimos en pequeñas islas de bosques rodeados por campos petroleros. -Si viven tan alejados unos de otros - pregunté, ¿cómo se comunican entre ustedes?
-Tenemos que coger bus o canoa. A veces pasan muchos meses, o hasta años, sin que hablemos con la gente de las otras comunidades -dijo Emergildo encogiendo sus hombros.
Sacudí la cabeza, recordando la red de senderos de la selva que como telarañas conectan las comunidades a través de todo el territorio Waorani.
-El mundo blanco es feliz cuando nosotros estamos divididos- finalizó Hugo, encendiendo otro cigarrillo.
...
Delfín (chamán Siekopai) aclaró su garganta, anunciando que estaba listo para hablar.
-En el inicio mismo susurró, apagando su cigarrillo, las ramas del ceibo hicieron los ríos del bosque, y el algodón se convirtió en el fuego, y todos los animales y la gente vivieron bien en el refugio de este poderoso árbol.
-Somos como ese ceibo -reflexionó Emergildo. Nuestras raíces aún son fuertes, pero estamos solos.
-¡La alianza del ceibo! -dijo Opi.
-¡Exactamente! -exclamó Flor.
-¡La Alianza Ceibo! -Sonrió Hernán-. Eso suena bien.
-¿Cómo ha sobrevivido el bosque a tantos siglos de conquista? -pregunté, mi voz elevándose como el algodón en el viento. Aún aquí, en los campos de petróleo, la brisa lleva sus semillas a lo largo y a lo ancho de los bosques.
-Está bien. -La voz de Hernán era sombría. Vamos a nuestras comunidades, les preguntamos qué necesitan, ¿y luego...?
-No lo que necesitan expliqué, lo que sueñan. Si les preguntamos lo que necesitan, hablarán sobre dinero y esas cosas. Eso es lo que el gobierno y las compañías les han enseñado.
-Le han enseñado a nuestra gente a ser mendigos-dijo Flor.
-Pero si les preguntamos sobre sus sueños, la visión para sus comunidades, entonces nos hablarán de las cosas que son sagradas. Nos hablarán de lo que aman.
...
Unas anotaciones.
En lengua cañarí (Ecuador) las ideas de trabajo asalariado, por cuenta propia, empleo, etc. no existían. Las distintas formas de trabajo reconocidas eran: “llamcay”, trabajo; “minca”, trabajo comunitario; “aini”, trabajo colectivo familiar; “rantinpac”, trabajo solidario, de ayuda mutua; “mita”, trabajo obligado, forzado por los españoles / por turnos en el incaico; y “maquimañachii”, trabajo de colaboración mutua, que se devuelve. No se encuentra traducción para palabras que hoy utilizamos diariamente como sueldo, salario, riqueza, oferta, privado, acumular, individuo, empleo. La palabra economía fue introduciéndose con la llegada de los españoles como “misa cana”. “Misa” significa mezquino, tacaño. “Cana”, hacer el oficio-futuro. “Tal vez por el proceso indiscriminado de la colonia, los indios vieron a la economía colonizadora como un sistema egoísta con el futuro” explica Lorena Escobar en “Visión Económica de la Lengua Cañari.
No es de extrañar, si pensamos en los sistemas de trabajo forzado, a cambio de cierto salario mínimo, llamados “catequil” en México y “mita” en Perú, Bolivia, Ecuador... “prestaciones” eran en Guinea Ecuatorial al trabajo sin ninguna compensación económica. Aún hoy día los fang hablan con ironía de las "prestaciones sin devoluciones".
Los wuaorani reconocen a la ocupación (trabajo) como “kaki”, esta palabra significa hacer, o “wamoni kemoni” que implica haciendo. La concepción del trabajo asalariado gira bajo la unión de “wamoni kemoni” (haciendo) con “boto ki” (yo-mío) y así se establece la acción de haciendo y tomar lo que es mío, o la privatización. El dinero se llamaba tocori, que significaba algo así como «papel inútil»
Entre los achuar, el nombre para todo trabajo costoso es "takat" (sufrimiento), por ejemplo, el trabajo agrícola. Otras actividades consisten en la reiteración ("najana"), la alfarería o la cestería.
Pero el/la trabajador/a, aún con o sin sufrimiento, nunca está alienado/a. En el takat, no hay dicotomía entre trabajo y trabajador: el trabajador siempre mantiene el control sobre la finalidad de su esfuerzo-sufrimiento. Es cuando se ha empleado, en una empresa petrolera por ejemplo, cuando habla de "trabajo", así, en español.
El pueblo cazador recolector de los yir-yoront habita en la parte suroeste de la península del cabo York de Australia, cerca de río Mitchell llaman a todas las tareas necesarias "woq". Significaba tanto trabajo, como actividad, tarea e incluso (como descubrieron con horror los misioneros) juego. Pero la mayor parte de su tiempo, lo invertían en descansar, en construir historias y en el arte del sueño. La mayoría de las palabras aborígenes para el dinero provienen de palabras para “piedra”, “roca” o “guijarro”, sin duda en referencia al tamaño y la forma de las monedas. Pero la palabra utilizada en el suroeste de Queensland es muy significativa: banggu. La palabra deriva de la palabra banco + –gu, que expresa propiedad. Así que banggu literalmente significa “del banco”, y tal vez surgió durante el período en la historia de Queensland cuando el gobierno estatal robaba y retenía los salarios de los pueblos indígenas.
Y es que el concepto mismo de “economía” también es un constructo social occidental. Hasta finales del S.XVIII no existía como tal. Históricamente, nuestras economías comerciales o de mercado son relativamente recientes. Lo más parecido que se encuentra anteriormente es el prefijo “oikos”, palabra de la que proviene nuestra palabra “economía”. “Oikonomía” era la economía entendida como la administración de la casa. En realidad, en la mayoría de las sociedades era y todavía sigue siendo impensable el reconocimiento ideológico de una esfera autónoma y definida llamada economía, independiente de la religión, la política o la moral, e incluso de la interdependencia que rige en la vida social y natural. Existían los comercios para intercambiar bienes y servicios, pero estos mercados se desarrollaban en un tiempo y espacio muy limitados. En otras palabras, durante la mayor parte de la historia, el sistema económico estaba incrustado y absorbido en la vida social y natural. Las normas y regulaciones sociales tenían prioridad sobre las actividades económicas, y la mayoría de las transacciones económicas se realizaban bajo la supervisión y control de las distintas estructuras sociales. El objetivo de casi toda la actividad económica de estas sociedades se centraba en la reproducción del grupo social, es decir, en el sostenimiento de la vida humana.
Este es un primer motivo para preguntarnos qué es la economía. Nuestra forma de entender la economía surge en el siglo XVIII con la Revolución Industrial y el capitalismo, con los autores de lo que llamamos economía política clásica (Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill, Karl Marx…). Y hay, al menos, un segundo motivo: la profunda molestia que sentimos las mujeres cuando se dice que hemos estado durante largos años inactivas. ¿Inactivas cómo?, ¿sin hacer nada?, ¿dependiendo de que otros nos dieran de comer?, ¿de brazos cruzados?
La economía ya no es producir valor ni satisfacer necesidades, sino que lo
económico viene definido por los movimientos de dinero. Economía es dinero y dinero es economía, no hay más. Y trabajo es el que se paga, no hay otro. La economía va dejando de ser social, y cada vez es más técnica.
"El Amazonas salta hacia nosotros como un barco sucuri, estrangula la columna vertebral de nuestro pensamiento y nos mezcla con la médula del planeta." Eliane Brum





