Leyendo a la antropóloga afroamericana Zora Neale Hurston en su libro ¡Mi gente, mi gente!, me he topado con este párrafo que trata sobre un discurso que ella escucha en una iglesia:
"La genialidad del negro había inventado el motor de vapor, la desmotadera de algodón, el freno neumático, y muchas otras cosas. Pero blancos confabuladores habían visto los inventos del negro y salieron corriendo para ponerlos en práctica antes de que el negro tuviera ocasión de hacer nada. Así pues el hombre blanco recibió crédito por lo que el genio del cerebro negro había producido. Si no fuera por la envidia y avaricia del hombre blanco, el negro ostentaría su legítimo puesto el del hombre más noble y más grande de la tierra.
El auditorio gritaría con entusiasmo hasta quedarse afónico y se iría a casa sintiéndose bien. Al día siguiente en las verjas de sus casas todo el mundo coincidiría en señalar que fue un discurso maravilloso y nada más que la pura verdad. ¡Qué gran pueblo seríamos sólo con que reconocieran lo que nos es propio!"
Así que como ya en una entrada anterior, escribí sobre los inventos orientales... Hoy procedo a hablar sobre la genialidad de las personas negras, tal y como escribe Neale Hurston... La actriz beninesa Bella Agossou en su antiguo blog El armario de Yaivï se lamenta:
"A los negros, sólo se les conoce en los ámbitos deportivos. Abédi Pelé, Michael Jordan, Mohamed Ali… Sí. Pero también hay negros excelentes en Ciencia, Música y Tecnología."
Y escribe textualmente:
En África, nos enseñan los grandes descubrimientos de grandes sabios con
grandes nombres: Thomas Edison, Isaac Newton, Einstein, Tesla, Arquímedes, Darwin, Pitágoras, Tales, Galileo,… Biografías detalladas de cada uno de ellos, todos blancos. Y sin embargo nadie nos habla de los logros no menos remarcables de los inventores negros, negros como nosotros. Creo que ni nuestros propios maestros saben de ello. Muchos no tienen ni idea de que hasta los semáforos, los inventó un negro, Garrett Augustus Morgan (y la máscara de gas). Muchos no saben que el real padre de la medicina fue un negro llamado Imhotep que vivió muchos años antes que el tal Hipócrates. Está resumido en el libro “Antiguo Egipto: La Luz del Mundo” de Gerald Massy.
¿Por qué no se sabe que tanto los cosméticos, el aire acondicionado, el interruptor automático, la bombilla eléctrica (Sí. La bombilla eléctrica), el extintor de fuego, la máscara de gas, la silla plegable, el refrigerador… entre otros, fueron inventados por sabios negros.
¿Por qué, esto, no lo saben ni los propios negros?
¿Por qué esto, no lo sabe nadie?
¿Por qué nadie dice que el ascensor lo inventó Alexander Miles, un negro?"
Y termino dando algunos detalles y dar brío a los comentarios puntillosos...
Pero Alexander Miles (que era afroamericano) inventó un mecanismo automático para abrir y cerrar puertas de ascensores y pozos, mejorando drásticamente la seguridad y eficiencia. El ascensor tal y como lo conocemos hoy en día.
Imhotep era un antiguo egipcio que vivió aproximadamente en el 2300 antes de Cristo. Los documentos muestran que tanto Grecia como Roma tomaron sus conocimientos de medicina. El era venerado en Roma como el "Príncipe de la Paz en la forma de un hombre negro". También fue un arquitecto adelantado a su tiempo, y sirvió como primer ministro del rey Zoser.
Sobre la bombilla de luz. La bombilla de Edison de mayor duración solo funcionaba unas 15 horas antes de que el filamento se quemara. El dibujante de patentes e inventor Lewis Howard Latimer, originario de Chelsea, Massachusett, creó una bombilla con un filamento de carbono más duradero. Así que se volvieron más asequibles y prácticas.
Garrett Augustus Morgan inventó la máscara de gas y tras conseguir la patente, puso una compañía para fabricarlas. El negocio inicialmente fue bueno, sobre todo durante el Primera Guerra Mundial, pero cuando sus clientes descubrieron que era negro... las ventas empezaron a disminuir. Entonces, intentó engañar a sus clientes racistas inventando una crema que se aplicaba para alisar el pelo y pasar como un indio de la reservación Walpole, en Canadá. Y como he escrito anteriormente, también inventó el sistema automático de señales de tránsito en 1923. Vendió los derechos a la corporación General Electric.
Y ya de la que estoy, añado algunas más de la mano de medios de comunicación como Afrocolectiva o Afroféminas. Menciono entonces a Mary Beatrice Davidson Kenner: la inventora de la compresa sanitaria.
Aunque la patente de su invento fue impedida durante 30 años.
Otra mujer esclavizada, Sarah Boone, inventó la tabla de planchar. Obtuvo la patente en 1892.
Y las cámaras de seguridad: fueron inventadas por Marie Van Brittan Brown en 1966 junto a su marido Albert Brown. Obtuvieron la patente en 1969.
El 6 de julio de 1971, el ingeniero afroamericano Henry T. Sampson inventó la celda gammaeléctrica, una celda que genera alto voltaje y corriente, una fuente de energía duradera para satélites y misiones de exploración espacial de largo alcance. Y para tu móvil.
En 1986, la doctora Patricia E. Bath, una oftalmóloga, inventó un dispositivo láser que se ha usado desde entonces en la cirugía de cataratas.
El historiador afroamericano John Henrik Clarke, califica como hecho lamentable que: “la mayoría de lo que nosotros llamamos ahora historia mundial es solo la historia del primer y segundo florecimiento de Europa. Los europeos todavía no reconocen que el mundo no los estaba esperando en la oscuridad para que trajeran la luz. La historia de África ya era vieja cuando Europa nació”.
Decía Aimé Césaire, poeta y político martinicano:
"Mi negritud no es una piedra. Su sordera se precipita contra el clamor del día.
Mi negritud no es una nube de agua muerta sobre el ojo muerto de la tierra…
Se sumerge en la carne roja del suelo. Se sumerge en la carne ardiente del cielo.
¡Eia por aquellos que nunca han inventado nada!..."
Y termino con una frase de Bella Agossou:
"Inventores, sabios y genios… los hay en todas las razas. La inteligencia no es ni blanca, ni negra. Recordemos que la materia es gris..."





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